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Clara Victoria: La crónica del debate que cambió la historia de las mujeres

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Una narración exquisita que nos acerca a uno de los mayores hitos de la historia del feminismo en España La historia acostumbra a construirse sobre paradojas. Este libro rescata una de ellas: cómo España consiguió aprobar el derecho al voto femenino en un encendido debate en el Congreso que tuvo lugar entre dos mujeres parlamentarias: Clara Campoamor y Victoria Kent, posicionadas a favor y en contra del sufragio universal. Cuando se cumplieron noventa años de ese hito y en una edición de lujo con ilustraciones de Helena Pérez García, Isaías Lafuente escribió el relato definitivo sobre este momento histórico e intentó poner fin a todos los falsos mantras que hoy en día siguen proclamándose.

288 pages, Hardcover

Published November 10, 2021

24 people are currently reading
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Isaías Lafuente

12 books8 followers
Isaías Lafuente Zorrilla (1963) es un periodista, escritor y profesor universitario español.​

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Displaying 1 - 25 of 25 reviews
Profile Image for Antusa de Ory.
135 reviews27 followers
February 13, 2022
Un imprescindible de Isaías Lafuente. Este escritor escribe dos libros sobre Clara Campoamor, La Mujer Olvidada, escrita de forma novelada, y Clara Victoria, un ensayo absolutamente contrastado con Diarios de Sesiones, libros, Memorias, cartas, crónicas de prensa, etc. En él relata de forma rigurosa la intensa lucha que esta mujer, con auténtico tesón, en solitario y contra todo pronóstico, trabajó para conseguir el voto de la mujer con su propio partido y su única compañera parlamentaria en contra, pero no porque no lo apoyaran, como ocurría con muchos diputados, sino porque eran partidarios de un aplazamiento.

A través de su lectura te vas dando cuenta que, siendo esta mujer un icono de la aprobación del sufragio femenino, injustamente tratada y ninguneada a través de la historia, de unos años a esta parte, se está utilizando su nombre como seña de identidad y propaganda política sin conocimiento, ya que se difunden documentadas mentiras que tuercen la historia sobre su actuación y de la de Victoria Kent. Pero bueno, nunca es tarde para saber la verdad, conozcámosla y valoremos.
Profile Image for Leticia Cantero Cano.
187 reviews20 followers
December 4, 2023
Durante mucho tiempo la derecha ha defendido que el socialismo se negó a la consecución del sufragio universal que proponía Clara Campoamor, pero tales palabras no son ciertas. De los 115 diputados de los que disponía en ese momento el PSOE, ninguno votó en contra y solo 32 se abstuvieron (un 28%, porcentaje muy inferior al del resto de la Cámara, que llegó al 40%), aportando así más de la mitad de votos que permitieron lograr dicho objetivo. Es cierto que en las filas socialistas había dirigentes que creían que el voto de las mujeres era prematuro y debía aplazarse pero esas diferencias se solventaron en un congreso extraordinario que el partido celebró antes de que las Cortes Constituyentes se reuniesen. Allí acordaron mostrarse favorables.
De este modo, el entonces líder del PSOE, Francisco Largo Caballero, votó sí en las tres ocasiones en las que se debatió el voto. Del mismo modo la propia Campoamor en su libro “Mi pecado mortal” hace referencia varias veces al firme apoyo que recibió en el debate por parte del PSOE y en especial, de uno de sus portavoces, Manuel Cordero, llegando a afirmar que ella pudo sacar adelante el sufragio femenino gracias a “la honestidad política y programática del partido socialista y de umos cuantos partidos republicanos”.
Tampoco es cierto como afirma la derecha actual que la consecución del voto femenino saliese adelante gracias a ellos. Es cierto que los partidos de derechas votaron a favor del sufragio en primera instancia. Pero también lo es que abandonaron los debates constitucionales cuando se aprobaron los artículos referidos a la cuestión religiosa. De este modo, no estuvieron presentes en las Cortes el 1 de diciembre de 1931 cuando, ya aprobado el sufragio, se discutió una disposición adicional que pretendía aplazarlo. Según afirmaría la propia Clara Campoamor:
“Ni siquiera a las derechas le debe nada el voto de la mujer, porque si con ellas tuvo 40 votos de mayoría el 1 de octubre, sin ellas tuvo 4 el 1 de diciembre, y salió la concesión definitiva por la aportación exclusiva de los votos socialistas y republicanos.”
Otro de los debates sociales que se dan de forma frecuente es el de si Clara Campoamor fue feminista o no. “Nadie en su sano juicio puede negar que Clara Campoamor fue feminista. Pero esta tendencia a utilizar lo que hizo y lo que dijo Clara Campoamor en el pasado para usarlo como arma arrojadiza contra otros u otras en el presente es constante por parte de reinventores de la historia que no conocen límites. Así, también lanzan la memoria de su figura contra las feministas que hoy la reivindican legítimamente como una de sus pioneras porque en una ocasión Clara declaró: «no soy feminista, soy humanista», o porque prefiriese que en su tarjeta de visita figurase como cargo diputado en vez de diputada. […] Es evidente que a lo largo de su vida Clara Campoamor actuó siempre como impecable feminista. Y también lo es que esa declaración sólo pretendía aclarar que el feminismo que ella defendía no buscaba obtener ningún privilegio respecto a los hombres, como muchos, ayer y hoy, afirman para presentarlo como un amenazador peligro, sino ver reconocido un derecho que, siendo natural en todas las personas, había sido patrimonializado por los hombres”. Página 27

Cronología de la vida de Clara Campoamor:
-Pertenece al partido de Acción Republicana, liderado por Manuel Azaña. “Es una de los 25 elegidos para el Consejo Nacional del partido, pero no logró el aval de unas futuras elecciones. En Madrid el partido de Azaña logró sólo dos puestos en la candidatura conjunta con los socialistas y apostó para cubrirlo por el flamante alcalde republicano Pedro Rico, para encabezar la de la capital, y por Luis Fernández Clérigo, un hombre de confianza de Azaña, para defender la candidatura de la provincia”. Página 62
-Acepta la oferta de Alejandro Lerroux de unirse al Partido Radical. “La noticia de su interés por participar en las elecciones y el rechazo de su formación a presentar su candidatura circuló rápidamente por las tertulias de café y las reuniones de los casinillos republicanos en aquel Madrid político provinciano. Y apenas unos días después, el Partido Radical del viejo y astuto Alejandro Lerroux le abrió sus puertas y le ofreció un puesto en la candidatura de la provincia de Madrid que, evidentemente, aceptó”. Página 62
-El 28 de junio de 1931 consigue su escaño. “Las elecciones se celebraron el 28 de junio de 1931. Era domingo. Durante la campaña, Clara Campoamor había recorrido los pueblos de Madrid defendiendo con orgullo su candidatura, el programa republicano radical y su intención de luchar desde su escaño por la libertad y la igualdad que la historia había escamoteado a las mujeres. Y logró su escaño gracias a 52.731 hombres que consideraron que una mujer como ella, o como Victoria Kent y Margarita Nelken, eran tan dignas de ocupar un escaño en el naciente Parlamento como cualquier hombre. […] El 14 de julio se reunieron las Cortes Constituyentes. Ese fue el día en que por primera vez mujeres elegidas democráticamente pisaban el Parlamento en España. Sólo habían pasado 120 años y más de 50 elecciones desde que se constituyeran las Cortes de Cádiz”. Página 64
-Quiso estar en la Comisión que elaboraría el primer boceto de la nueva Constitución. Su partido no le puso problemas y una vez constituida dicha comisión, de la que Campoamor formó parte, los socialistas y todos los grupos republicanos, azañistas, radicales y radical socialistas, los compañeros del partido de Victoria Kent votaron a favor de incluir el sufragio universal en la nueva Constitución.
Sin embargo, la alegría de Campoamor duraría poco. El 1 de septiembre de 1931 sería la primera vez que dos mujeres entraran en el Parlamento para ocupar el cargo de diputada (o diputado, como preferiría que se la llamase Campoamor como reivindicación al campo conquistado, por reservarse, en aquella época, los términos en femenino para las esposas de aquellos hombres que ejercían un cargo). Allí iba a dar comienzo la discusión sobre el nuevo texto constitucional. “Clara nunca pensó que el primer golpe pudiera venir de sus filas”. Página 76
-El diputado radical (del mismo partido que Campoamor) José Álvarez-Buylla, quien hablaba ante la Cámara en nombre propio, defiende la exclusión de la mujer del sufragio, por parecerle un peligro para la República. Esto obliga a Campoamor a participar del debate, siendo a 1 de septiembre de 1931 la primera vez que una mujer iba a dirigirse a un Parlamento español democrático. También se muestran en contra con sus discursos los diputados Basilio Álvarez, sacerdote perteneciente al Partido Republicano Radical y el médico Roberto Novoa Santos de Federación Republicana Gallega, ambos personajes peculiares por la contradicción de sus creencias y sus obras. El 30 de septiembre se debate una enmienda sobre los artículos que hablaban sobre el sufragio universal y la igualdad plena entre sexos. Se discuten entonces y por separado la edad y el género de las personas que pueden votar. El diputado Manuel Hilario Ayuso había presentado una enmienda con el apoyo de Basilio Álvarez y José Álvarez Buylla mediante la que propone que el voto de la mujer se aplace hasta que ésta cumpla los 45 años, puesto que es cuando la mujer, cercana a la menopausia y desprovista del histerismo hormonal, puede ejercer cierto razocinio. Clara respira tranquila cuando la enmienda es rechazada.
-Sin embargo, ese mismo día, se discute otra enmienda propuesta por un compañero de partido de Clara Campoamor, Rafael Guerra Río, sin el conocimiento de ésta. Con ella, el diputado pretende que el voto de las mujeres salga de la Constitución y se deje para una futura ley electoral. Diputados como Buylla, Álvarez o Hilario Ayuso defienden ahora que dar el voto a la mujer podría poner en peligro la República, un argumento más aceptable para todos que el de la incapacidad natural de las mujeres para ejercer vida política. Es la primera vez que Clara Campoamor se siente sola, puesto que la opinión de Rafael Guerra Río no era personal, como fueran las de José Álvarez-Buylla, Basilio Álvarez o Roberto Novoa, sino que responde al pensamiento mayoritario del Partido Radical, su propio partido, quien había cambiado de opinión sin preguntarle ni informarle sobre este giro radical. Pidió entonces la palabra y pronunció aquel discurso en el que afirmó haber visto a la mujer luchar contra la Dictadura y con la República. Finalmente se votó y se rechazó la enmienda por 153 votos en contra frente a 93 a favor, entre los que se podían contar las tres minorías republicanas, la práctica totalidad de los compañeros de partido de Clara. “Eran las diez menos cuarto se la noche del 30 de septiembre de 1931. La sesión había sido muy larga y dura. En otras circunstancias el contundente rechazo de una enmienda como la que se había discutido, que sin negar el derecho a la mujer pedía su aplazamiento, hubiera sido suficiente para interpretar entonces, en sentido contrario, que la Cámara aceptaba el derecho y su reconocimiento inmediato. Era lógico. Pero el presidente consideró que había que apurar el debate sobre asunto tan trascendental y decidió aplazarlo hasta el día siguiente. Nadie puso objeciones. Y a Clara Campoamor le faltaron reflejos y fuerzas pad hacerlo.” Página 155
-El 1 de octubre continua el debate y los acontecimientos toman un giro inesperado. La diputada Victoria Kent habla en nombre del Partido Socialista Radical y sugiere el aplazamiento del voto femenino. Ella misma aclara sentir un gran pesar al sugerirlo, pues siempre ha sido partidaria de dar el voto a la mujer, pero considera que hacerlo en esos momentos pondría en peligro el porvenir de la República. Conocedora de que su enfrentamiento a Clara Campoamor ocupará la portada de los periódicos y de que el hecho de que las dos únicas mujeres que hay en el Congreso no sean capaces de ponerse de acuerdo entre sí será motivo de burla, advierte con su discurso que las discrepancias son meramente casuales y que responden al momento pero no al objeto de lo que ambas proponen. Clara Campoamor contesta a las palabras de Victoria Kent y de forma muy sutil señala su traición. Como Victoria Kent presentía el enfrentamiento es aprovechado por la prensa para hacer escarnio y posicionarse en contra del sufragio femenino. Hablan después otros diputados, como el azañista Roberto Castrovido, quien sorprendió gratamente a Campoamor al declarar que votaría a favor del sufragio femenino a pesar de que su partido no fuese a hacerlo. Los diputados del PSOE habían acordado votar a favor y pidieron a los diputados de su partido que no estuvieran a favor que simplemente se abstuvieran. Intervino José Ovejero quien declaró justo aquello, que a pesar de creer que el voto femenino debería retrasarse, votaría a favor tal y como le pedía su partido.
-Finalmente se produce la votación y muchos diputados salen del hemiciclo antes de que el presidente comenzara a llamar a cada uno de los parlamentarios. Entre los escurridizos hubo de todos los colores. Entre republicanos y socialistas que seguían los pasos de Indalecio Prieto. El resultado fue de 161 votos a favor y de 121 en contra. De los votos favorables, 84 fueron de diputados del PSOE. El resto no acudió a votar o se ausentó del salón del pleno en el momento de la votación, pero ninguno votó en contra. De este modo, el 1 de octubre se aprobaba el sufragio femenino. En total habían votado 36 diputados más que la tarde anterior, y evidentemente, entre las nuevas incorporaciones eran más los contrarios al sufragio que quienes lo apoyaron, porque el margen de diferencia se había acortado de 60 a 40 votos.
-El martes 13 de octubre se fijó como la fecha en la que se iniciarían las sesiones que iban a estudiar los artículos referentes a la Iglesia. Aquella cuestión también se tornaba complicada y a pesar de que el sufragio femenino ya estuviese aprobado, dicha discusión podía ponerlo en peligro. El artículo por el cual España dejaba de ser católica se aprobó por 178 votos a favor y 59 en contra. “Como en la votación por el sufragio femenino, ganó la abstención: solo participaron la mitad de los diputados”. Página 194
-En 1921 Miguel de Unamuno había acuñado por primera vez el término sororidad en el prólogo de “la tía Tula” y en un artículo que publicó en una revista argentina, Caras y Caretas. Echaba de menos el filósofo una palabra equivalente a fraternidad.
-“Los últimos días de noviembre fueron de una actividad inusitada en el Registro del Congreso de los Diputados. Entre el 21 y el 24 llegaron a su ventanilla tres enmiendas que, con diferentes matices, pretendían el mismo objetivo: aplazar el voto de las mujeres ya reconocido en la Constitución.” Página 210. De esas tres enmiendas, una estaba firmada por el diputado José Terrero y apoyada por 6 parlamentarios; otra encabezada por Victoria Kent y suscrita por otros 11 diputados; y la última, una disposición transitoria, estaba firmada por el diputado María Peñalba, de acción republicana junto a otros nueve parlamentarios.
“Cuando el presidente anunció solemnemente el resultado de la votación, se confirmó lo contrario, la propuesta de Matías Peñalba había sido rechazada. Y el presidente del Congreso dio por supuesto que la otra propuesta que había presentado Victoria Kent, al haberse rechazado la anterior, quedaba retirada. Nadie se opuso. Tampoco Victoria.
De esta manera, por un estrecho margen, se mantuvo el sufragio sin ningún tipo de condición ni aplazamiento por 131 votos frente a 127. De los 131 votos que tumbaron la iniciativa, 74 fueron de diputados del PSOE. Aunque la abstención en este grupo había subido hasta el 35 por ciento, los socialistas representaron casi el 57 por ciento de los diputados que rechazaron este último intento de retrasar el sufragio femenino. Una vez más, Clara Campoamor alabó «la honestidad política y programática del PSOE y de unos cuantos pequeños núcleos republicanos» frente a la actitud de los miembros de su partido que, por tercera vez, la dejaron prácticamente sola.
¡Sólo cuatro votos de diferencia! Eran pocos, sí, pero a partir de entonces ya nadie podría decir que el voto de las mujeres se logró gracias a las derechas. El voto se salvó finalmente sin sus votos, aunque, por desgracia, también sin los de los demócratas republicanos. Y este fue «el gran dolor» de Clara Campoamor”. Página 224
-“Apenas un año después, el 20 de diciembre de 1932, tuvo que tomar la palabra de nuevo ante el pleno, esta vez en defensa del cumplimiento de lo ya aprobado. Ese mes dejó trascender el Gobierno su propósito de convocar elecciones parciales para cubrir ocho vacantes en el Congreso de los Diputados. Y de nuevo circuló el rumor de que en esos comicios no votarían las mujeres.
Se esgrimieron dos razones. Una apelaba a la legitimidad del proceso: si los diputados que iban a ser sustituidos habían sido elegidos por un cuerpo electoral constituido sólo por hombres, sus sucesores deberían obtener su escaño por el mismo procedimiento. La segunda, repetida, se basaba en que los censos electorales que incluían a las mujeres no estaban aún terminados.
Así que Clara Campoamor intervino de nuevo ante la Cámara defendiendo el principio democrático general: un problema meramente administrativo no podía limitar lo que ya la Constitución había consagrado”. Página 225
“Así que propuso aplazar esas elecciones parciales hasta que el censo estuviera definitivamente terminado, si es que esa era de verdad la razón. Y fue lo que finalmente pasó. No hubo que esperar mucho tiempo. En realidad, faltaba menos de un año para que aquellas Cortes fuesen renovadas en su totalidad y con el voto de todos los españoles, de ellos y de ellas. Y faltaba menos de un año para que Clara Campoamor comprobase que ningún éxito, por grande que este sea, garantiza el siguiente.” Página 227
-Pero Clara Campoamor no solo participó en la consecución del voto femenino. “Además, también estuvo presente en cada uno de los debates en los que el Parlamento fue legislando después sobre materias que desarrollaban la igualdad proclamada en la Constitución. No estaba dispuesta a comprobar que ese solemne compromiso quedase después diluido por las leyes, como sucedió en la dictadura de Primo de Rivera. La nueva Constitución chocaba con preceptos legales aún vigentes que requerían ser modificados. Una de las primeras cosas que consiguió fue que el Ministerio de Justicia, mientras el Código Civil no fuese modificado, suprimiese el artículo 57, que establecía el deber de obediencia de la mujer hacia su marido, incompatible con la igualdad de los cónyuges en el matrimonio que declaraba el texto constitucional. También obtuvo la modificación del principio del Código Civil que retiraba la patria potestad a la madre que contraía un segundo matrimonio. Y se consiguió, además, la eliminación del delito de adulterio en el Código Penal, que castigaba siempre a la mujer y raramente al marido”. Página 230 “A lo largo del mes de febrero de 1932, intervino en el debate de la ley de divorcio, presentando varias enmiendas al proyecto. Fue la única de las tres diputadas que lo hizo. Más tarde, desde su despacho profesional, llevaría un par de divorcios de gran relevancia social: el de Concha Espina y su marido, Ramón de la Serna, y el de Valle-Inclán y su esposa, Josefina Blanco”. Página 231
-“Fue el 19 de noviembre de 1933 cuando casi siete millones de españolas pudieron votar por primera vez en la historia en unas elecciones generales. No eran las primeras. Las mujeres vascas lo habían hecho dos semanas antes, el 5 de noviembre, en el referéndum del Estatuto de Autonomía. Y unos meses antes, e 23 de abril, decenas de miles de mujeres pudieron depositar su voto en unas elecciones municipales parciales convocadas en casi 2500 municipios que no celebraron las de febrero de 1931, las que abrieron las puertas a la República”. Página 231 En aquellas elecciones el partido más votado fue la CEDA de Gil Robles, que se convirtió en la primera fuerza política de un Parlamento ahora dominado por la derecha. El segundo partido fue el Partido Radical de Clara Campoamor, sin embargo ella perdería su escaño como diputada por Madrid. La izquierda la culparía del descalabro electoral.
-Un año antes, Clara había presentado su candidatura para ser la secretaria general del Partido Radical, sin embargo, tan solo 3 compañeros le otorgaron su confianza frente a los 200 que apoyaron a su rival, Manuel Torres Campaña. Tras la derrota electoral de 1933, Lerroux nombra a Clara directora general de Beneficencia. Tiempo después, Clara termina dimitiendo de dicho cargo y abandonando el Partido Radical por su acercamiento a la derecha extrema de la CEDA. Solicita entonces el ingreso en Izquierda Republicana, un partido que nace de la fusión de Acción Republicana, de Manuel Azaña y del Partido Radical Socialista, en el que militaba Victoria Kent, las dos formaciones a las que se enfrentó y venció en el debate del sufragio. Tras varios aplazamientos, le negaron el acceso. Su última opción era solicitar un puesto en las candidaturas del Frente Popular, una coalición de partidos de izquierdas que ganaría las elecciones de febrero del 36, antes de que estallara la Guerra. Sin embargo los miembros de la coalición se pasaron la pelota y la opinión negativa de Manuel Azaña prevaleció. Algunas agrupaciones femeninas propusieron entonces a Campoamor presentar una candidatura propia pero ella lo rechazó por sus pocas posibilidades de éxito y porque esto restaría votos a la candidatura del Frente Popular. Las elecciones del 36 Clara las viviría en Londres y el triunfo del Frente Popular lo recibió con alegría y emoción puesto que no solo corregía el giro derechista que había dado la República sino que demostraba que el voto femenino no estaba ligado a un triunfo de las derechas.
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Profile Image for Laura Moremar.
108 reviews4 followers
May 14, 2023
Me ha encantado. No conocía mucho sobre el sufragio femenino en España, y mucho menos los rifirafes que se traían en los tiempos de la república (en torno a 1931) acerca de este tema y muchos otros interesantes (separación estado-iglesia, sufragio universal, etc).
Me parece increíble que todo aquello por lo que se peleó en aquel entonces quedara “pausado” incluso se retrocediera a nivel de derechos en el momento en que se alzó la dictadura franquista.
En fin, un ensayo que me ha parecido interesantísimo, que he subrayado muchísimo y que me ha permitido conocer a los actores políticos principales de esa época y las ideas que se manjeaban - entre ellas la discutida capacidad intelectual de las mujeres (ya véis, algunas verdaderamente ofensivas).
Pero sobre todo me ha encantado conocer mejor a Clara Campoamor y su papel importantísimo en la lucha por el sufragio universal. (También me ha parecido interesante el papel de Victoria Kent, aunque peleó fervientemente porque se retrasara el sufragio, ya que lo veía como un peligro para la república).
Si te interesa saber más sobre la historia española y acerca de la república y Clara, este es sin duda el libro perfecto.
Profile Image for Cristina Andión Barreiro.
116 reviews7 followers
February 10, 2022
Siempre digo que Clara Campoamor es la gran olvidada de la historia, ¡con todo lo que hizo por nosotras! En este libro encontramos narrado el hecho histórico sucedido durante la segunda república cuando Clara Campoamor peleó ante todos para defender el sufragio femenino. Destacable el momento en el que se enfrenta a su colega Victoria Kent, partidaria de aplazarlo y a su propio partido, el Partido Radical.
Encontramos este momento histórico apoyado por palabras textuales escuchadas esos días en el Congreso y sacadas directamente de los Diarios de Sesiones. Es realmente fascinante la fuerza de Clara Campoamor durante estos años y el ímpetu con el que defendió sus ideales y la igualdad entre hombres y mujeres. Ella nos dio voz a todas y este libro se la da a ella. Toda reivindicación de su persona es poca y nunca va a ser lo suficientemente recordada. Finalemente, podemos leer como fue su vida tras dejar de ser diputada, estableciendo un paralelismo con Kent.
Exiliada debido a la Guerra Civil y aunque lo intentó, no pudo regresar a España, no se volvió a adentrar en política y la historia comenzó a olvidarla.
La verdad es que esta época histórica me gusta mucha y este libro me ha parecido muy interesante.
Profile Image for Gerard Insa .
91 reviews1 follower
April 5, 2022
Qué grata sorpresa me he llevado, ¡Me ha encantado!

Ensayo conciso en el que se relata un acontecimiento histórico, reciente y de suma importancia, como es el sufragio universal femenino en España. Se narra el proceso por el que tuvo que pasar, el clima y el contexto histórico del momento (II República después de la dictadura de Primo de Rivera y antes dela Guerra Civil) de una forma muy amena y clara. Además, se complementa con intervenciones reales de diputados recogidas en el Diario de Sesiones del Congreso. Está muy bien escrito y no puedo evitar pensar que el nivel político actual es una broma de mal gusto en comparación.

¡Felicidades al autor!
Profile Image for Trusca Pedrusca.
167 reviews12 followers
July 30, 2022
Julián me lo regaló por Sant Jordi pensando que me podría gustar. Lo cierto es que me da vergüenza no saber absolutamente nada de Campoamor, Kent y otras tantas mujeres de la historia peninsular. Y aunque el libro pase por algunos hechos de una manera un poco melodramática, y aunque ponga las citas al final y no a pie de página COMO DEBERÍA SER es una buena introducción a una persona a la que los hechos le suenan, pero que no pilota mucho (como es el caso). Lafuente escribe bien, igual me gustaría que fuera un poco menos rimbombante pero no voy yo a pedirle nada siendo la emperatriz de las oraciones largas. En fin, que está bien, que probablemente me lea algo sobre Victoria Kent ahora también y que que mal estaba el patio hace cien años y que mal sigue ahora.
7 reviews1 follower
January 3, 2022
La aprobación del voto femenino en España en 1931 gracias al tesón, a la inteligencia y honestidad de una extraordinaria mujer: Clara Campoamor. Un libro fascinante. Recomiendo sin duda su lectura
21 reviews
December 28, 2021
Había leído "La mujer olvidada" del mismo autor y me encantó al ser una biografía de CC donde hace especial mencion a como se consiguió el voto femenino.
En este nuevo libro se centra en esta temática,aunque repitiendo algunas cosas que ya había leído en su anterior libro y centrado en la actuación de CC y VK, aunque en esta última intentando justificar su voto en contra del sufragio femenino. Es aqui donde patina el autor (según mi opinion) porque en lugar de quedarse en los datos objetivos realiza valoraciones de corte político que no me han gustado, por eso le doy 3 estrellas.
Por lo demás,se lee bien y es muy recomendable para obtener una visión general de cómo se consiguió el voto femenino
58 reviews
September 4, 2025
Genial!! 😍😍 Lo he leído varias veces!! Te acerca de forma magistral a la figura de Clara Victoria Campoamor y la lucha que tuvo por el sufragio femenino en España!
94 reviews
March 13, 2022
Se trata de un relato histórico sobre la lucha de dos mujeres: CLARA Campoamor y VICTORIA Kent; y de ahí el juego de palabras y nombres que realiza el autor con el título del libro en referencia a los nombres de las protagonistas y a la clara victoria de Campoamor, única sufragista universal que consiguió su objetivo desde dentro, desde el Parlamento (eso sí, apoyada por un gran número de diputados, todo hay que decirlo).

Es un relato de gran rigor histórico que confirma la manipulación de la opinión pública tanto por parte de los políticos como por parte de los medios de comunicación.

Es sorprendente como hace unas décadas (1930) la mujer, su cerebro, se consideraba incapacitado para votar; o más recientemente (1975) necesitaba la licencia marital para todo.

Como detalle, narra la razón por la que se instauró el 8 de marzo como la fecha en la que conmemorar la lucha de las trabajadoras en todo el mundo.

Es ante todo un homenaje a la figura de Clara Campoamor, a su trabajo, y a su lucha mediante el sentido común. El autor reivindica, de alguna manera, un lugar para ella en la historia de España (es difícil de creer que no apareciera ni siquiera en algunas enciclopedias).

Os dejo una frase suya: "No puede llamarse república democrática, si no se cuenta con la mitad de la ciudadanía".
Profile Image for Silvia.
174 reviews4 followers
March 11, 2022
Se trata de un ensayo por lo que el tono general de la obra es objetivo; no obstante tiene tintes subjetivos que nos dejan traslucir los pensamientos del autor cuando nos habla de lo que debería estar pensando Camopamor en una u otra situación, por ejemplo. A mí, personalmente, estas licencias no me han disgustado; en cierto modo encandilan un relato periodístico dándole un tono que facilita la lectura.
Isaías Lafuente tiene una narrativa clara y fluida, nada densa, pero la cantidad de información que desgrana casi sin que te percates de ello, introduciendo saltos en el tiempo perfectamente encadenados, no es poca. Hay mucho que asimilar y digerir.
Algo que desconocía y que, sin duda, no deben tener desperdicio alguno, son los Diarios de Sesiones.
Así mismo, las ilustraciones de Helena Pérez son la guinda perfecta para dar forma a los capítulos; además del detalle de los retratos que dan vida a las partes interiores de la cubierta del libro. ❤
En resumen, es uno de esos libros que hay que leer, que te da contexto y nos recuerda un capítulo clave en nuestra historia; nos recuerda a una de las tantas mujeres que hemos dejado atrás sin ser consciente de todo lo que nuestra historia reciente le debe. Vale la pena leerlo para conocer quien fue y qué es lo que hizo Clara Campoamor. No es el único, por supuesto, pero creo que es un ensayo que pone muchas cosas en su lugar.
Profile Image for María González Palomo.
2 reviews
January 14, 2024
Me ha encantado. No he parado de subrayarlo y de sorprenderme con la cantidad de datos que desconocía sobre nuestra propia historia.
Es increíble leer la crónica del debate en el que Clara Campoamor defendió hasta la extenuación el derecho al voto de la mujer en un país que no las veía preparadas. Un país que las consideraba bajo el yugo del marido y del sacerdote pero que tampoco quería hacerlas libres.
Profile Image for Cristian Barrionuevo Amat.
15 reviews2 followers
Read
October 29, 2024
En "Clara Victoria" el autor repasa todos los hechos que se dieron durante esas semanas eternas para Clara Campoamor donde se legisló y aprobó el sufragio femenino. Súper interesante para conocer la figura de Clara y Victora en aquel momento en el contexto de la Segunda República y todo lo que pasó en sus vidas antes y después.
Profile Image for Raquel.
33 reviews
August 10, 2022
Imprescindible para conocer lo que supuso la lucha por el sufragio femenino - qué suerte haber tenido a Clara Campoamor defendiéndolo incansable contra viento y marea. En cambio, ni Victoria Kent, ni Margarita Nelken (Ni una gran mayoría de hombres) estuvieron a la altura.
Profile Image for Noe.
45 reviews1 follower
December 28, 2022
Todo un descubrimiento de la historia de la Constitución republicana y de los personajes de Clara Campoamor y Victoria Kent; pero tambien de otros personajes más conocidos y reconocidos como Azaña, Alcalá-Zamora, Ortega y Gasset,..
Profile Image for Esther.
60 reviews
February 16, 2022
es súper interesante y está escrito de forma muy amena pero ns prof q me ha hecho tener un pequeño parón
Profile Image for Celia.
121 reviews
June 3, 2022
Imprescindible.
La figura de Clara Campoamor es una de las más ninguneadas en la historia de este país y este libro es necesario para conocer cuál fue su papel y el poso que dejó para la democracia.
Profile Image for Alberto Márquez.
29 reviews2 followers
September 2, 2022
Una relación completa de los debates sobre el sufragio femenino y aspectos relevantes de las vidas de Clara Campoamor y Victoria Kent.
18 reviews
September 11, 2022
Es una delicia de libro para aprender sobre la historia de España y la historia de las mujeres.
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Profile Image for Rafel Socias.
445 reviews5 followers
January 16, 2024
El primer d'octubre de 1931 va tenir lloc a les Corts republicanes un dels debats més transcendents dels que serviren per conformar la nova constitució republicana: el debat sobre el sufragi, que es centrà en el sufragi femení, en la seva conveniència en general i en el seu moment històric en particular. És un debat que ha passat a la història, sobretot, per haver establert la igualtat en el sufragi entre homes i dones, i també pel fet que va ser protagonitzat per les úniques dues diputades presents a la cambra, Victoria Kent (Partit Republicà Radical Socialista) i Clara Campoamor (Partit Radical). Curiosament, les eleccions a corts constituents de juny de 1931 havien permès la presentació de candidates femenines però no el vot femení. Més tard, fruit d'eleccions parcials, també seria diputada Margarita Nelken, que encara no ho era en produir-se el debat.

Isaías Lafuente exposa el desenvolupament del debat, un debat entre dues dones feministes, partidàries del sufragi femení i que només discreparen en els tempos en que aquest s'havia d'aplicar. Els termes del debat i el seu resultats són prou coneguts, però s'han difuminat per part d'alguns que han volgut tòrcer la realitat per atacar els socialistes, i Lafuente els refuta de forma adequada.

Inicialment desmenteix la idea que el sufragi femení no va tenir el suport dels socialistes, ja que aquests majoritàriament votaren a favor i els que no ho feren es varen abstenir. També desmunta la tesi que el vot femení s'aprovà gràcies a la dreta, ja que la dreta li dóna suport en primera instància però no participà en la votació del text constitucional definitiu. Igualment, desmenteix la tesi que Clara Campoamor no fos feminista, atès que fou la més tenaç defensora dels drets polítics per les dones i l'única sufragista del món que defensà les seves tesis com a diputada. En relació a això, explica la postura de Margarita Nelken, diputada socialista a partir del novembre de 1931 i que no participà de la votació sobre el sufragi i a pesar d'això se la posa d'exemple de l'oposició del PSOE:

"Que era partidaria de aplazar el voto de las mujeres, aunque reconociera el derecho que tenían de ejercerlo, es cierto. Hasta ese momento lo había defendido abiertamente en conferencias, entrevistas, artículos y libros. En el último, escrito en las vísperas de aquellas sesiones y titulado La mujer ante las Cortes Constituyentes, sostenía que la falta de cultura política y de formación y el sometimiento secular a la Iglesia hacían que «poner un voto en manos de la mujer es hoy, en España, realizar uno de los mayores anhelos del elemento reaccionario». Y por eso pedía paciencia y generosidad a todas las que lo anhelaban cuando escribía que «las mujeres españolas realmente amantes de la libertad han de ser las primeras en posponer su interés propio al del progreso de España». Su postura ante el sufragio era diáfana, pero que votase en contra del sufragio en aquellas sesiones constituyentes es mentira.

També posa l'accent en els drets guanyats per les dones en el procés de discussió de la Comissió Constitucional:

"El derecho a la nacionalidad, que la mujer casada con extranjero ya no perdería; la igualdad entre los cónyuges en el matrimonio; la protección de la maternidad y la investigación de la paternidad para acabar con aquellos hombres que se desentendían de los hijos que habían procreado; la igualdad laboral; el acceso de las mujeres a empleos públicos; el divorcio... Y el voto, sobre el que parecía que no se cernían sombras. En principio..."

Un altre aspecte a considerar Sobre la seva actuació com a Directora General d'assistència Social a Astúries després de la Revolució del 34, després de comprovar les infàmies, calúmnies i l'exagerada repressió de l'exèrcit, animada per la CEDA:

"Al regreso de su misión, el 23 de octubre, presentó su dimisión en una dura carta que le envió a Alejandro Lerroux. En ella le acusa de haber abierto el Gobierno a «las derechas españolas anticonstitucional es, enemigas resueltas de cuanto la República representara a su advenimiento» y ante las que él, como presidente, no había demostrado ser «el menor dique, la más leve barrera». «Más que colaborador -concluye―, ha descendido a ser el triste servidor de esas derechas que han invadido, absorbido, desmenuzado y contrahecho el Partido Radical. »"

En definitiva, una bona obra per acostar-se a la figura d'una de les dones més influents en la política espanyola del segle XX, injustament oblidada per les circumstàncies històriques i per la pròpia democràcia restablerta.
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August 5, 2023
Narra la lucha de Clara Campoamor por el sufragio femenino durante la República española. Llama la atención la descripción de su relación con Victoria Kent y la forma distinta de gestionar el mismo objetivo: la presencia de la mujer en las urnas. 4/5
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