Una pequeña personalidad linda recoge las canciones de una voz que se aventura: relatos que nos hablan de un yo andarín que sigue adelante. En un mundo de ecos antiguos, pero también desde la actualidad, este yo cantante camina y camina. Bordeando el tópico literario del homo viator —aquí mulier viatrix— sin abrazarlo del todo, Berta García Faet peregrina por universos fantásticos a la búsqueda de una búsqueda; de su acertijo. Después de las obras incluidas en Corazón tradicionalista, y de la experiencia tensionando lenguaje, pensamiento y emoción que proponían La edad de merecer y Los salmos fosforitos, Una pequeña personalidad linda inaugura un nuevo ciclo poético y vital.
Vivo en Providence (Rhode Island, EEUU). Desde aquí escribo, reescribo, desescribo y cribo.
"Aquí" es un adverbio que abarca no sólo al origen y al hogar presente: también incluye los demás tránsitos (Nueva York, Barcelona, Madrid, Nantes y Boston) donde estoy todavía.
Soy licenciada en Ciencias Políticas (2011) y Humanidades (2013), y estudié tres años de la carrera de Economía pero no me gradué (2012) (Universitat de València). Tengo un máster en Political Philosophy (2012) (Universitat Pompeu Fabra de Barcelona) y otro en Literatura Española y Latinoamericana (2015) (The City College of New York, CUNY).
Soy autora de los poemarios La edad de merecer (La Bella Varsovia, 2015) Fresa y herida (Diputación de León, 2011), Introducción a todo (La Bella Varsovia, 2011), Night club para alumnas aplicadas (Vitruvio, 2009) y Manojo de abominaciones (Ayuntamiento de Avilés, 2008).
PREMIOS:
Premio Nacional de Poesía “Antonio González de Lama” 2010 /// por Fresa y herida, convocado por el Ayuntamiento de León V Premio de Poesía Joven “Pablo García Baena” (ex aequo) 2010 /// por Introducción a todo, convocado por la editorial La Bella Varsovia VII Premio Nacional de Poesía “Ciega de Manzanares” (2008) /// por Night club para alumnas aplicadas, convocado por el Ayuntamiento de Manzanares (Ciudad Real) XVI Premio de Poesía "Ana de Valle" (2007) /// por Manojo de Abominaciones, convocado por el Ayuntamiento de Avilés (Asturias) XIII Certamen de Teatro Mínimo Rafael Guerrero 2011 /// por el sketch Antígona en el Diario de Patricia, representado en el Teatro Moderno de Chiclana (Cádiz), el 28 de noviembre del 2012 (el vídeo aquí) Primer Premio del Certamen “IX Cuento contigo: nuevas voces jóvenes 2006” /// por el relato American baby, convocado por Casa de América (Madrid)
Recuerdo las clases monográficas sobre Dante —hace ya tres años— con una fascinación y un entusiasmo brillantes. El descubrimiento (o al menos la experimentación explícita) del concepto del libro medieval como una realidad compleja de dos niveles, que habla de dos tiempos y de dos espacios siempre: uno interno y subjetivo (tiempo del relato en sí mismo) y otro pretendidamente objetivo y externo (tiempo del proceso de la escritura). Sea como sea, el libro se entiende como la experiencia vital del poeta, entendida como una aventura personal, un viaje. La metáfora del libro (que es también el de una memoria) transforma toda la visión del mundo y deja ver el amor ya no como un fenómeno psíquico y patológico sino en un procedimiento hermenéutico (de lectura) y expresivo (de escritura) de la experiencia subjetiva, convirtiendo el sujeto en un intérprete de sus propias vivencias.
Berta García Faet trae al frente esta concepción medieval junto al tópico que reside intrínseco con ella del homo viator (aquí, por supuesto, mulier viatrix). El efecto del lenguaje extraño y lejano aquí y ahora convierte el libro en una especie de glosario. La voz poética recoge palabras como recoge las flores y los frutos y los coloca en su cesta que es el texto que es el mundo que es la vida. Pero los parámetros del suelo por el que se camina en «Una pequeña personalidad linda» no son enteramente medievales porque los términos de allá se cruzan y chocan con los de acá. Intersecciones y coloquialismos actuales interfieren e interrumpen el velo mágico que nos cubre y descubre cómo se está actualizando el tópico: la aulaga es como un confeti, por ejemplo. El libro tiende a trobar la oralidad trovadoresca y, con ello, la voz poética da y esconde lo requerido hacia su público, cuenta que se guarda algún secreto y deja la traca, los petardos y los fuegos artificiales para un maravilloso final.
Leo con entusiasmo similar al de aquellas clases de literatura italiana «Una pequeña personalidad linda», redescubriendo, como escribe Dante “que el Amor (…) lo lleva arriba”. Dante (personaje) no era capaz de llegar a comprender el amor, “tan sutil le habla al triste corazón que le hace hablar”. La viajera garcíafaetiana tampoco comprende muchas cosas. Ni es necesario. Hace lo que no sabe hacer. Escribe como no sabe escribir. Y si se cura, es un secreto. No necesitamos saberlo. La vida, el libro, es un proceso.
García Faet, a poeta que mellor domina o ritmo nos seus textos. Duascentas páxinas que voan en versos cortos e grazas tamen a unha voz que oscila entre a grafía medieval cabeça e os sons onomatopeicos (chas!)
Me encantó este pequeño cancionero lleno de preguntas, de cuentos y de bailes que te llevan por un caminito del bosque. Sentía estar leyendo a una trovadora a la que acompañabas de paseo por su vida y su dolor.
"siempre niña / y sumida / en lo hondo y lo confuso, / siempre niña, / presintiendo / el auxilio / y los augurios"
Se pone la lengua a bailar con la poesía de Berta García Faet. Recién conozco a la poeta con esta primera lectura de su cancionero “Una pequeña personalidad linda”. Un extraño nombre que a la luz de hoy me resulta un tanto naif, y me pregunto eso de la ‘personalidad’ que connotaciones tendría en el medioevo, desconozco si para aquel entonces la persona estaba atravesado por tal estructura a la que llamamos hoy personalidad. Quizás allí, desde el título, Berta García, juguetea en su diálogo inter-temporal. Me gusta el sabor de su poesía que me deja una buen sabor en la lengua. Poesía juguetona, que como una trova adquiere ‘linda’ cadencia para saborearse en la lectura en voz alta. Es poesía que hace mover la lengua, hace que la lengua baile entre arcaísmos, cacofonías y rimas. La lengua trova porque es poesía que se deja trovar, ritmo que estimula el cuerpo. Celebro, moviendo la lengua, la apertura que hace “Una pequeña personalidad linda” a una voz poética que nos ha empezado a llevar a un bosque trans-situado e incluso interseccional y dialógico, entre la personalidad de la trovadora que va cantando por el bosque y la sujeta que transita y se narra. Yo me he adentrado también en al bosque, voy recogiendo los frutos, moviendo la lengua en lectura corporeizada, voy etzibando suspiros.
“si haces chas / y no resucita dios todo está quieto y lento / y beige” lo tenía pendiente de leer desde hace más de 1 año.. y ha sido el primer poemario con el que he llorado al final, x 4 motivos (yo y las listas): ese homenaje a pizarnik. teóricamente expone más preguntas que respuestas, pero a mí me ha brindado varias de estas últimas. el claro ejemplo de que la poesía no se entiende -o no únicamente-, si no que se vive. las poetas también pueden escribir sobre lo universal, incluso desde un espacio-tiempo no identificable; “adiós, claridad, adiós, ficción / padre de la ilustración alicaída. / vivir es misteriosamente físico.” 🥀
Realmente no sé qué decir de este libro. Berta tiene un manejo del lenguaje del lenguaje y el ritmo realmente apabullante. Leerla resulta muy satisfactorio porque las palabras prácticamente se te resbalan de la boca. El estilo tan cerebral, tal y como lo describió una amiga, hace que sin embargo no haya conectado emocionalmente del todo, aunque con notables excepciones. Berta escribe realmente increíble y no puedo sino recomendarla e irme dejando una puerta abierta por la que volver en otro momento a redescubrirla.
libro increíble que me acompañó los últimos días del año . como las cosas intensas ya las he dicho en el trabajo que he hecho para una asignatura aquí solo diré que hay canciones que me van a acompañar para siempre en los caminos que recorra:
«Mi vida es mágica / voy a morirme y es mágico».
«Mi vida es mágica / drutz y fidelidades / drutz de azahar y bruma / que acude festoneando con un tocado de duda / y continúa / soy eso».
Berta García Faet transforma y juega con el lenguaje de tal forma que te hace sentir que estás dentro de sus letras, para mí, en este caso, muy semejantes a canciones. Siempre me cuesta mucho describir sus libros y siempre llego a la misma conclusion: me hace sentir muchas cosas
Dios, qué viaje más mágico me he pegado con el el no-mi andarín de estas paginas. Le estoy agradecida a sus secretos, sus caminos y sus curas, porque caminan también con los míos.