Lo he disfrutado mucho más que Ética marica (de hecho, lo he podido terminar). Ya se avisa en el prólogo que Paco Vidarte fue uno de esos autores que dejan sus aportaciones desperdigadas en artículos y ensayos menores, y crean un puzle ideológico subyacente para que lo arme el lector. La razón de ser de este libro es recopilar algunos de esos ensayos y facilitar un poco esta tarea.
Precisamente la calidad de estos ensayos como artículos introductorios, prólogos compartidos, etc. hace que a menudo resulten superficiales, descontextualizados. Parece que quiere huir de la intelectualización de la experiencia queer, y de hecho dedica uno de los ensayos a los problemas que entraña la teoria queer. Ojalá hubiera pensado diferente, ojalá hubiera escrito Ética marica en otras condiciones, en otro momento de su vida, estoy seguro de que habría reventado la academia con una propuesta seria de una etica queer. Pero, al menos en este ámbito, Vidarte era activista antes que académico, con toda la razón del mundo.
Aún así, el libro me ha descubierto ideas nuevas y me ha aportado fuentes donde ahondar más en ellas. Una lectura provechosa, al fin y al cabo.