Los once cuentos de Permiso para quererte componen un universo barrial potente contado por una voz omnisciente desaforada. Las historias se entrelazan de modo que los personajes resultan en ocasiones protagonistas y en ocasiones secundarios, lo que le da al conjunto algo de novela.
Esposa y amante se disputan el amor de un carnicero en cartones de bingo, tres hermanas ancianas rejuvenecen tras incursionar en el fixture del centro de jubilados, la lluvia amenaza una fiesta de quince que al fin sucumbe a un cataclismo peor: dramas pequeños que alcanzan proporciones bíblicas cuando se dimensiona el significado que tienen para sus personajes.
Haciendo gala de un estilo que abreva en la mejor tradición cuentística argentina, Julia Coria escribió a muy temprana edad este libro publicado originalmente en 2003 y agotado no mucho más tarde, de modo que se ha convertido, para los lectores y las lectoras que supo ganar en los últimos años, en un anhelado tesoro.
“La reedición de esta joya llega para completar la pieza faltante en los relatos barriales argentinos.” Haidu Kowski
Muy muy bueno Que retome personajes para continuar historias en diferentes cuentos lo hace entretenido y cuesta soltarlo. Es como un libro donde te enteras todo el chisme del barrio. Pasan mil cosas bizarras que podrías dudar, pero el barrio y los personajes te adaptan a esa realidad y hacen que todas esas tragedias pasen como comedia.
Entretenido libro de cuentos en formato coral. Todos los personajes se cruzan a lo largo de las 192 páginas, lo que da sensación de novela. Recuerda a esas películas corales en las que en muchos casos las historias apenas se rozan. Con mucho humor se narran historias de amor, por medio de un ritmo vertiginoso con formato chisme, que encuentra apoyo en una puntuación muy particular.
Me gustaron mucho los cuentos de este libro. La autora usa un estilo que puede ser chocante en un principio (y es confuso a veces) pero que plasma parte de las confusiones de lo que es la vida diaria.
Una serie de cuentos interconectados entre sí que retratan de forma exquisita todo lo que va pasando en Adrogué con los personajes característicos de cualquier lugar de la provincia de Buenos Aires. Amo cómo escribe Julia, su sentido del humor. Me parece imperdible y estoy feliz de haberme encontrado con este libro.
La autora crea un pequeño universo que toma lugar en un vecindario en argentina. La vida de estos personajes se van entrelazando en cuentos cortos donde el personaje principal es el amor. Es un libro fácil y rápido de leer, con giros interesantes. Mientras más avanzas, más vas conociendo a los personajes que vuelven a aparecer en otras historias. Destaco la manera en que la autora relata los cuentos y al mismo tiempo somos testigos de los pensamientos y reflexiones que tienen los personajes, se siente real, cercano y completamente identificable.
📚 Permiso para quererte ✍🏼 Julia Coria 📄 186 páginas ⭐️ 4/5
‘Enviudé, le dice, pero lo que piensa, lo que en realidad quiere decirle, es por fin tengo permiso para quererte.’
Un barrio en Adrogué como escenario. Cuentos entrelazados entre sí, donde el protagonista de uno, es personaje secundario en otros, y se va dando vida de esa forma a esta novela, que más que una secuencia de cuentos, termina siendo una novela en sí misma.
Once cuentos que se pueden leer separados pero que en realidad están interconectados. Con ellos, uno va conociendo a los personajes, habitantes de Adrogué, y como se interrelacionan entre ellos, que conflictos pasan y como van evolucionando. El estilo de la escritura a veces hizo que tuviera que bajar la velocidad de la lectura para no confundirme.
Me encantó leer sobre este mini universo en el que pasa de todo, como en un buen barrio argentino que se precie. Cuentos que se entrelazan, las historias de cada personaje se cruzan e interfieren mutuamente. Mucho cotilleo, cotidianidad interrumpida por hechos extraños (aunque esperables en tanto desorden) llenos de intensidad.
Las historias están bien, algunas más entretenidas que otras. Me resultó muy incómoda la lectura. Los párrafos no tienen puntos, no están separados en oraciones. Me costó seguir el hilo.
Una sólida colección de cuentos que entretejen un espacio real como Adrogué, para convertirlo en un personaje mismo de los relatos. La prosa es fluida, real, sin ínfulas pero trabajada con cuidado. La narrativa propone un juego de frases infinitas, sin pausas, que generan la sensación de continuidad que corroboran los personajes reincidentes, que en algunos casos son protagonistas y en otros espectadores. Esta antología condensa en un pequeño espacio, único pero a la vez universal, una amalgama de conflictos individuales que terminan por permear a todo el pueblo, y que lo hacen latir como un sólo tejido.