Este libro no es una investigación. Es una reflexión sobre el pornográfico presente de nuestra decadencia. Esta época tiene el símbolo de Sebastián Piñera, que es el nombre que resume todo el proceso. Es el asesino, es el asesinado; su nombre es la promesa de una época, su nombre es la decepción de una época. Aylwin, Lagos, Bachelet fueron símbolos importantes, líderes con diversos méritos. Pero había un hombre agazapado en el borde de la historia que esperaba su momento para convertirse no solo en un símbolo, sino que también en un Sebastián Piñera Echenique, hijo ilegítimo de la derecha, hijo ilegítimo del empresariado, un genio en situarse donde ganar; un acelerador de partículas capaz de generar a su paso bombas atómicas en la sociedad. Un Michael Corleone para el crecimiento, un Fredo Corleone para la estabilización. Genio y estúpido, pero siempre banal. Antes sencillo que muerto. El gran sujeto histórico de estos treinta años es el millonario exitoso, el hombre que se hizo a sí mismo, que triunfó, que conoció la gloria en la forma en que la comprendemos en el dinero ilimitado que todo lo compra, que conduce por cualquier camino, que todo lo puede. Por supuesto, arquetipos de la obscenidad nuestra de cada día hay muchos. Sebastián Piñera, el primero y en rigor el único, el más grande pornógrafo de nuestro tiempo. A él dedicamos estas páginas.
Es un libro hecho al calor del momento. Con una Convención constitucional aún con cierta mística, lo que auguraba la inminente venida de un "nuevo orden" o un "nuevo pacto social" como dirían algunos neo-contractualistas. En ese marco se aprecian las principales deficiencias del libro y sus principales postulados. Planteamientos e ideas fuerzas que no soportan ni resisten el paso del tiempo (un año).
Desde augurar el fin de la elite transicional o el término del proceso posdictatorial, hasta creer que la derecha histórica se haya desahuciada. Lo que se le dificulta a este libro es la comprensión de un "proceso histórico" y los cambios-continuidades que pueden sufrir los actores político-sociales en ellos. La nueva derecha política de la década de 1960 sigue en pie, con transformaciones -es evidente-, con nuevas alianzas -por descontado-, con quiebres -sin duda-, pero continua. Es un sector político que se adapta, no muere, se acomoda. Puede surgir una derecha nueva, por supuesto, las condiciones están, pero todavía no nace, y en ello, es un error augurar la muerte de la derecha tradicional, aún en pie.
Ni hablar de la elite transicional. El rol de Lagos, Amarillos y "demócratas" es suficiente para revisar tal hipótesis.
Por lo demás, nada contra Mayol, lo respeto, lo encuentro un seco y evidentemente tiene muchas más condiciones, herramientas y estudios que este humilde servidor. Pero este libro debe ser de lo peor que le he leído, con esencia panfletaria muchas veces y de un anacoluto constante que más parece pretensión y arribismo intelectual que una "reflexión".
Vine por el análisis sobre Piñera y me voy satisfecha. Me dejó deseando un análisis mayor sobre Pamela Jiles, donde quizás las fortalezas del autor hubiesen develado joyitas interesantísimas respecto al fenómeno. El capítulo de Karol Dance me decepcionó (y sumando algunos pasajes demasiado flemáticos para mi gusto por eso van 3 estrellas y no 4); estando el análisis tan cristalino sobre la mesa, Mayol se va por otro lado. Y es válido, pero él siempre deja la vara alta.
Debo decir que es un libro entretenido, un buen ensayo, divertido, pero que podría ser más divertido sino tratara de tomarse con seriedad y demostrar su gran acervo cultural con referencias lejanas, como ponerse a contar sobre el poeta Miguel Hernandez o desarrollar el fondo de alguna teoría más otros rellenos culturales, que son super lejanos para quienes no tenemos un doctorado en estética, o sea, en resumen que a pesar que lo lea como referencia no voy a buscar la bibliografia de Borges para entender la referencia. Piñera tiene las Piñericosas y es un extenso material que podría ir en una segunda edición para hacer el punto sólido que es un tipo ramplon, que habla con 3 sinonimos para decir lo mismo, que discursivamente no supera a Arjona y no tiene el mínimo gusto como la anecdota de las naranjas, pero más grave aún encuentro su personalidad arrogante, egocentrica y la manga de estupidos realmente que tiene por asesores, quizás el único que tenía algo de peso fue Chadwick y quizás también Larroulet. Pero mu punto es que ese material abundante de obscenidad pornográfica de la estupidez es una materia prima única. Finalmente, es un libro entretenido como para pedir prestado en biblioteca o comprar pirateado en la calle, por la misma plata me compraré las obras completas de Miguel Hernandez y Borges para superar mi complejo de inferioridad cultural con que me deja este libro. Si quiere ser popular no haga esas referencias tan sutiles, el 51% no lee mucho más que el whatsapp y solo un 3% quizás las entienda.
Un libro que se lee rapido. Que explica en facil y usando muchos conceptos de Han lo que ha sido la segunda administración Piñera, la explosión social en Chile y las razones del actual desafío político chileno. Sin duda se rescatan varios pasajes del libro, pero también se escapa mucho de la rigurosidad académica. Hay partes del libro que solo se pudieron escribir con algun estímulo exógeno de orden opiaceo.
Vine por entretención, y la obtuve 👍🏽bastante ameno y de lectura ligera. Con algunas referencias alejadas de la gente común, creo, pero que me tentaron a conocer. Si quieres entretenerte con reflexiones poco frecuentes, sobre personajes llamativos y conocidos en general, este es tu libro. (Siempre teniendo claro que no seas hipersensible a que se hable sobre ciertos personajes, que de cierta manera representan ciertos grupos)
un buen analisis de la figura del peor presidente de la historia del Chile contemporaneo, vale la pena ser leído sobretodo por el capitulo de Karol Dance, un reflejo del cambio cultural que se está gestando en el país simbolizado en la caída de las antiguas elites.
Me ha gustado el libro, y como lo señala Mayol, no es un libro de investigación, es un análisis bastante personal sobre S. Piñera. La prosa es muy rica, pero a ratos debí interrumpir para descansar del estilo. Lo recomiendo.
Propone a Sebastián Piñera como parte fundante y eventual destructor del modelo neoliberal. Mayol, pudiendo ser sucinto, se dio mil vueltas para hacer su punto. Interesante "Piñera Porno", con esa tesis sobre lo obsceno y poco sutil en lo que se convirtió la política, con Piñera como protagonista.
Es un libro corto, rápido de leer, que habla sobre lo "porno" de las acciones del actual presidente, que está relacionado con lo obseno, lo explícito, contrario al erotismo y a la sutileza.
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Los primeros capítulos son muy densos, y a ratos tarda mucho en lograr el punto. El resto se Lee rápido, creo que ya no había mucho más que hablar de ese triste sujeto.
Es un libro que cumple lo que promete: desde el primer momento advierte que no es un análisis, sino una reflexión, y una que, en línea con su título, se permite ciertas licencias de humor y relaciones libres sin perder su foco. Entretiene en lugar de buscar formar opinión, algo que la mayoría de los libros de “análisis” de contingencia actuales (más de uno del mismo Mayol) pretenden hacer. Bien por desmarcarse de aquello.