Tomás Laguna podría perfectamente ser un corredor de seguros jubilado que ha llegado a Nidocuervo para disfrutar con tranquilidad de su retiro en compañía de su perro Roco. Y Marta Ferrer podría pasar por una traductora que ha encontrado en el pueblo el sitio ideal para vivir en paz con su hijo Abel. Pero lo cierto es que ambos son verdugos insomnes llegados a ese rincón del mundo con nombres prestados, fingiendo que no son quienes hasta hace poco han sido. Sin embargo, el equilibrio entre la realidad y la ficción que cada uno ha elegido para sí es tan frágil que sucesos tan fortuitos como una tormenta o la elección de una foto para la portada de un periódico resucitarán los fantasmas del pasado, devolviendo a sus vidas una violencia que esperaban haber dejado atrás para siempre. Situada a mediados de los años ochenta del siglo XX, Los nombres prestados es una historia de acción y suspense, un wéstern moderno, una novela negra que funciona también como una alegoría que indaga en las causas y las consecuencias de la violencia política, en la vinculación entre víctimas y verdugos, en las obligadas paradas que habrá de hacer quien recorra el tortuoso camino hacia la redención.
De procedencia humilde y formación autodidacta, (Las Palmas de Gran Canaria, España, 1971) se ha destacado por sus novelas de corte policial, sus colecciones de relatos y sus libros infantiles, pero es autor, además, de seis espectáculos dramático-musicales, los guiones de un programa de televisión, artículos y docenas de letras de canciones para diversos intérpretes. Defiende una concepción artesanal del hecho literario, en la cual se combinan amenidad, reflexión e incomodidad.
Segunda novela que leo de Alexis Ravelo y segundo cinco estrellas que le pongo. Como todo lo que haya escrito esté a este nivel le rendiré pleitesía de por vida. ¡Qué pedazo de novela y qué pedazo de escritor!
Poco se puede contar de ella sin desvelar algo importante. Que está ambientada en una población ficticia de España, pero fácilmente reconocible. Que es la década de los 80 del siglo XX. Y que nos habla de ex terroristas y de ex policías. Hasta Nidocuervo ha llegado Marta huyendo de su pasado, acompañada del hijo “no muy normal” de su hermana asesinada por la brigada de lo político social. Allí lleva una vida tranquila y apartada, mientras traduce textos del francés para una editorial. Y allí conoce a Tomás, que también aprovecha la tranquilidad del paraje para recuperar tiempo perdido, mientras añora a su mujer fallecida. Pero ni ella se llama Marta ni él Tomás. Son “nombres prestados” para la ocasión y las circunstancias. Él sabe quién es ella, y ella “intuye” que Tomás no es quién dice ser. Aun así, conviven pacíficamente, hasta que un tercero en discordia llega a la misma localidad buscando a Marta. Y la paz se termina.
Una descripción de personajes soberbia, y una ambientación extraordinaria. Eso es lo que destaco en esta magnífica novela. Y todo en apenas 300 páginas y capítulos cortos. Ravelo nos va desgranando presente y pasado de protagonistas y secundarios con las dosis justas para hacernos perfectamente con la situación, tanto de los personajes como de la agitación terrorista y anti terrorista del momento (años 80). Sin sentimentalismos. No queda más remedio que empatizar tanto con Marta como con Tomás, ambos huyendo y renegando de su pasado. Pero también tenemos a Abel, al que le cogeremos cariño de inmediato. Y como secundario de lujo, Roco, el perro de Tomás. La conclusión de la novela dedicada a este es para enmarcar y releer.
El final: pues solo diré que no es el final feliz que muchos esperábamos. Pero es el que el autor elige. A mí, como toda esta maravillosa obra, ya me va bien.
Enero 2023. PD: Me acabo de enterar del fallecimiento de este magnífico escritor canario, con apenas 51 años. La cultura pierde a un personaje que aún tenía que darnos grandes novelas. Una desgracia. DEP.
Una novela de las buenas de verdad. Me ha gustado mucho. De lo mejor que llevo leído este año.
Marta Ferrer y su hijo Abel han encontrado en Nidocuervo un lugar donde vivir en paz. Tomás Laguna, se afinca también allí. Ambos, viven con nombres prestados, fingiendo que no son quienes hasta hace poco han sido. Sin embargo, el equilibrio entre la realidad y la ficción que cada uno ha elegido para sí es frágil. Los fantasmas del pasado no tardarán en resurgir. Hasta aquí lo que nos dice la sinopsis.
¿Qué destaco de este libro?
El título. Me ha gustado mucho. Es original, evocador y responde mucho mejor al argumento planteado que "supuestos o fingidos" por poner un ejemplo.
Muy bien escrita. Se divide en seis partes. Capítulos cortos en tercera persona y narrador omnisciente. La prosa es bonita y directa. El ritmo es ágil. Las descripciones las justas. Con tres pinceladas le basta y le sobra a Ravelo para ambientar o meternos en contexto.
La trama es dura. Dos personas con un pasado que se las trae y del que por distintas razones han huido. Marta sabe que antes o después la encontrarán y está preparada. Tomás quiere redimir su culpa. Capítulo a capítulo vamos a ir desvelando la historia de cada uno y cómo se entremezclan sus presentes hasta llegar al desenlace.
Las emociones y sentimientos están a flor de piel en este libro. Me maravilla como Ravelo nos muestra la otra cara del monstruo. Consigue que sintamos empatía no por las personas que fueron, sino por las que son ahora. Que las veamos como seres humanos normales, amables y con vidas corrientes, pese a todo lo imperdonable que llevan a cuestas. La culpa, el desengaño y el arrepentimiento están presentes en Marta y Tomás, pero, ante todo, se imponen la evolución, el perdón y la búsqueda de la redención.
Está ambientada a mediados de los años ochenta del siglo pasado. Nidocuervo y San Expóxito son lugares ficticios, el país en el que están situados no. Estamos en la España de principios de la democracia, cuando se desmanteló la Brigada Político Social, los grupos terroristas de extrema izquierda dieron sus últimos coletazos y la lucha contra ETA pasó a ser prioridad. Como ya he dicho, Ravelo nos pone en situación con pocos trazos, cuida los detalles y nos sumerge en la época a la perfección.
Los personajes son magníficos. Igualmente dibujados con pocas pinceladas, pero sobran y basta para caracterizarlos de forma excelente. Marta y Miguel proceden de esa España rancia y con olor a cera de la dictadura. Sus caminos fueron distintos, sus decisiones igualmente malas. Viven atormentados por su pasado y su sentimiento de culpa. Ella, cansada de huir, está dispuesta a defender la vida que se ha construido en Nidocuervo. Miguel busca la expiación. Abel, es el personaje más entrañable de todos. Sus circunstancias son motivo de reflexión. No voy a decir mucho más, no se puede sin caer en un spoiler. Sin olvidarnos de Roco, el perro. Él también tiene un nombre prestado y es un personaje importante en esta historia. Ha sido bonito que Ravelo le dedique un colofón que nos permita conocer la suya.
El desenlace es coherente y bueno. Aunque lo esperaba, me hubiera gustado otro, pero eso ya es subjetivo y personal.
En conclusión un thriller psicológico de los buenos, de los que enganchan, te llegan y dejan poso. Muy recomendable.
PD. A 30 de enero de 2023, me entero con gran pesar de la prematura muerte de Alexis Ravelo a los 51 años de edad. La novela negra española pierde a uno de sus mejores autores, grande como escritor y como persona. DEP, Alexis.
5/5 Como novela negra, me ha parecido excelente, con una estructura y un goteo de información perfectamente modulados para mantener la atención del lector. Marta Ferrer y Tomás Laguna son vecinos recientes de la aldea de Nidocuervo, cercana al pueblo de San Expósito, que no son reales, aunque sus características sí lo son, como tampoco son reales los nombres de los protagonistas, que han tomado prestados para huir de un pasado sangriento. Y de pronto, un golpe del azar o del destino, y todo se precipita. Sirvan estas primeras impresiones como preámbulo de la reseña que prepararé más adelante, pero me permito recomendarla a todos los amantes del género y constatar la gran pérdida que ha sufrido la novela negra con la muerte temprana de este autor. Vaya desde aquí mi modesto reconocimiento como homenaje.
Alexis Ravelo escribe muy bien y una buena muestra es este thriller seco, con toques rurales, en que no sobra ni falta nada.
Los protagonistas son personas que han dejado atrás una historia de violencia y buscan la paz y la redención en un entorno lejano, con nuevos nombres, pero a quienes el pasado inevitablemente alcanza.
Personajes interesantes y bien trazados, con el trasfondo del terrorismo de los años 80. 4,5*
Buenísima novela, en la que Marta y su hijo Abel son residentes recientes pero ya integrados de Nidocuervo, una pequeña localidad costera a la que llegan como nuevos residentes Tomás Laguna y su perro, Roco.
Está muy bien ambientada en un lugar inventado de España en los principios de la democracia, con unos personajes entrañables y muy bien dibujados que huyen del pasado que arrastran y del que ahora encaran sus consecuencias.
Una historia con una trama ágil y bien hilada de expiación y segundas oportunidades, escrito con una prosa sencilla y muy bella que me ha dejado un poso de calidez y emoción .
Una novela cautivadora de un escritor que no conocía y del que lamento su temprana muerte.
Qué novela más buena. Sinceramente no esperaba mucho de ella, es cierto que las valoraciones aquí eran altas pero no siempre eso es sinónimo de que me vaya a gustar. En este caso, sí, coincido con la mayoría. Muy recomendable.
Como curiosidad, al presentarte los personajes, resulta que es un muchachote grandote algo bobalicón que vive con una mujer, en una casa apartada de la muchedumbre... y vaya, igual que en Como Bestias de Violaine Bérot que es el anterior que leí, se ve que es la temática de moda, pero nada, cualquier parecido entre las novelas se queda ahí.
Esto es novela negra, ambientada en España en los años 80, en el pueblo ficticio de Nidocuervo. Hay un trasfondo político importante, sí es que al terrorismo y a las brigadas caza-terroristas se les puede llamar política, qué no lo sé ni tampoco me quiero meter ahí. Pero no va de esto, aquí lo que hay son enormes personajes y la interacción entre estos es para mí lo mejor de la novela, acompañada de una trama sencilla pero muy interesante.
"Nada borra el pecado. Solo queda el arrepentimiento. La expiación. La Redención".
Del argumento no voy a decir ni mú, que aquí a muchos cuanto menos sepamos mejor.
Me ha gustado mucho el estilo de Alexis Ravelo, por desgracia falleció en el 2023, una pena porque tenía talento para regalarnos grandes novelas. Tiene un buen puñado publicadas así que más irán cayendo. No es un autor que destaque en nada en concreto, al menos en esta novela que es la única que he leído de él, pero todo lo hace bien. Personajes muy reales, cercanos, aunque en sus vidas se dediquen a cosas que no son muy cercanas, una trama coherente, sin querer hacer filigranas, descripciones las justas y necesarias para que la ambientación sea perfecta. En fin, un tipo con muy buena mano.
"Con las uñas de las manos y las uñas de los pies, la pilila y los cojones, todo suma veintitrés".
Por cierto, el perro de la portada se llama Roco y le gusta comer una vez por semana higadito frito.
Marta no es Marta, Tomás no es Tomás, Abel no es Abel. Ana no era Maru, ni siquiera el perro era Roco. Algunos lo saben, otros lo intuyen, unos eligen su nombre y a otros les viene dado, para algunos no tendrá mayor importancia y para otros puede acarrear fatídicas consecuencias. Los nombres prestados te permiten dejar atrás o fingir una vida distinta a la que has llevado hasta no hace mucho.
La novela está ambientada con el trasfondo de los años 80, un pasado de luchas policiales y movimientos terroristas. Hasta dos pueblos ficticios, supuestamente de Canarias, llegan nuestros personajes con sus nombres prestados. La ambientación, sin ser excesiva, es buena. Uno es el típico pueblo turístico costero y el otro un pequeño pueblo ubicado entre laderas de montañas.
Los personajes están bien perfilados. A pesar de su pasado, es fácil empatizar con ellos. El autor ha sabido ensalzar una parte positiva en los personajes principales. La relación entre Marta y Abel, podríamos decir que es una relación "ideal", pero me quedaría con ese vínculo especial entre Abel y el perro.
Los amantes de los animales pueden estar tranquilos. El perro es un personaje más del libro, que incluso se reserva la voz final.
La novela, magníficamente redactada, tiene ese punto de equilibrio entre violencia, esperanza, amor y redención. A pesar de ser un thriller, es una novela de sentimientos, por ello el final te deja con una sensación un poco agridulce, ¿podría haber sido otro? Tal vez.
Me ha gustado el estilo del autor, sencillo y directo. Seguro que leeré algo mas de el. La trama no tiene muchos giros pero esta bien hilvanada. Los personajes todos muy reales. Y el final correcto, no fue de película. Valoración: 7.5/10 Sinopsis: Tomás Laguna podría perfectamente ser un corredor de seguros jubilado que ha llegado a Nidocuervo para disfrutar con tranquilidad de su retiro en compañía de su perro Roco. Y Marta Ferrer podría pasar por una traductora que ha encontrado en el pueblo el sitio ideal para vivir en paz con su hijo Abel. Pero lo cierto es que ambos son verdugos insomnes llegados a ese rincón del mundo con nombres prestados, fingiendo que no son quienes hasta hace poco han sido. Sin embargo, el equilibrio entre la realidad y la ficción que cada uno ha elegido para sí es tan frágil que sucesos tan fortuitos como una tormenta o la elección de una foto para la portada de un periódico resucitarán los fantasmas del pasado, devolviendo a sus vidas una violencia que esperaban haber dejado atrás para siempre. Situada a mediados de los años ochenta del siglo XX, Los nombres prestados es una historia de acción y suspense, un wéstern moderno, una novela negra que funciona también como una alegoría que indaga en las causas y las consecuencias de la violencia política, en la vinculación entre víctimas y verdugos, en las obligadas paradas que habrá de hacer quien recorra el tortuoso camino hacia la redención.
MUY BUENA. Amigos de GR, teníais toda la razón. Escribe de vicio este autor que por desgracia acaba de morir este año.
No me explayo xq ando con el MOVIL y las reseñas de mis amistades son estupendas.
Quedaos con que la caracterización de los personajes es buenísima y la historia va de ex-terroristas, de ex-policías, de bondad, de maldad y del ser humano.
No es mi temática favorita, pero el autor se merece la 5 estrellas. Vaya que sí.
Si alguien quiere saber qué es eso del “rural noir”, o le apetece leerse uno, y que sea bueno claro está, que no dude en acercarse a esta novela del pobre Alexis Ravelo. Ambientación lejos de la ciudad, en pueblecito pequeño donde la gente se conoce y rumorea; atmósfera triste; conflictos personales del pasado de unos protagonistas que son antihéroes, que buscan la expiación de su culpa, la redención de sus pecados; y una violencia cruda y trágica que no hace más que dejar un panorama más desolador. Ravelo no va a inventar nada que no hayamos visto ya en los Ozarks, en las novelas de Daniel Woodrell, las ambientaciones de Cormac McCarthy o en los papeles de José Coronado. Pero eso no impide que con su buen hacer, nos deleite con una historia sencilla, breve, que se disfruta de principio a fin, y que además cuenta con la emotividad que supone que dos de sus protagonistas sean un niño y un perro. Que eso siempre ayuda. 4.5
Es mi primera novela de Ravelo y, aunque no suelo leer género negro, me he decidido a leerlo siguiendo las recomendaciones y reseñas de GR. Escrita en tercera persona por un narrador omnisciente, que conoce el pasado, presente y futuro de los personajes, así como todos sus pensamientos, hasta los más íntimos, no se nos escapa nada. El autor utiliza una prosa sencilla, aunque los capítulos sean largos cada uno lo divide en subcapítulos que agiliza su lectura considerablemente. No le sobra ni le falta nada. Está bien estructurada, es amena e intrigante.
En alguna sinopsis que leí antes de empezar, me desveló algo que el autor se molestó en esconder en la primera parte de la novela. No voy a ser yo quien lo haga, así que, puedo decir poco. Está situada en los años 80 en una localidad costera de nombre inventado, y nos cuenta el estilo de vida que llevan los dos personajes principales que llevan poco tiempo viviendo allí. Uno de ellos es Marta Ferrer, una traductora que ha encontrado en el pueblo el sitio ideal para vivir en paz con su hijo Abel y, por otro lado, un hombre jubilado, Tomás Laguna, que para disfrutar con tranquilidad de su retiro, llega a Nidocuervo en compañía de su perro. Es una historia de acción y suspense con trasfondo político que vincula a víctimas y verdugos.
He leído sobre Alex Ravelo que era un ser humano grande y generoso, sencillo y profundo sin exhibirlo, tanto de carácter como de comportamiento, con una sonrisa perenne y un cuerpo grandote que te abrazaba sin tocarte, porque cuando tenía que ponerse serio -y se ponía muchas veces porque era de una ética innegociable- tenía que hacer un gran esfuerzo para borrar su sonrisa que derramaba siempre de manera natural. No se alteraba, pero quien estaba delante sabía que era un muro contra lo que le pareciera injusto. Podía hacer juegos de palabras, elucubrar sobre la posible bestia que llevamos dentro y como nos hizo dudar en su novela “Los nombres prestados”. Yo lo conocí poco antes de su muerte, como he dicho al principio, gracias a las recomendaciones y reseñas de la gente a la que sigo por aquí, y es algo que agradezco. Sirva esta pequeña semblanza como dedicatoria hacia él, porque aunque ya no esté entre nosotros, sigue vivo en sus libros.
Muy buena novela de Alexis Ravelo donde narra una historia de unos personajes que huyen del pasado. Estos, Tomás Laguna, con su perro Roco y Marta Ferrer con su hijo Abel, sin aparente conexión entre ellos, son nuevos en un sitio recóndito. Mientras más lejos mejor.
Pero amigo, como dijo aquél, el pasado siempre vuelve y la fuerza con la que retorna es proporcional a las sombras de tu pasado.
Así que Ravelo se ha montado una historia de un casi retirado y una casi "retirada" que van a cruzar su camino mientras no se los lleve su anterior vida.
Buenos personajes, buen desarrollo, unas situaciones que cualquier español de cierta edad lo entiende, se lo imagina y un terrorismo que afortunadamente pertenece a otra época.
Marta y Abel acaban en un pequeño pueblo rural donde aparece un nuevo vecino con su perro Roco. Todos esconden un secreto y hasta casi al final no se descubre con un final muy bueno. Los personajes muy definidos y con una historia muy dura detrás.
OBRA: Los nombres prestados, de Alexis Ravelo. SINOPSIS: Tomás Laguna es un jubilado que llega a Nidocuervo para disfrutar con tranquilidad de su retiro en compañía de su perro Roco. Marta Ferrer es una traductora que ha encontrado en el pueblo el sitio ideal para vivir en paz con su hijo Abel. Sin embargo ninguno es quien dice ser y ambos deberán luchar por sus objetivos con la máxima discreción posible para no romper la paz que les rodea. OPINIÓN PERSONAL: creo que es el mejor Thriller que he leído en los últimos años. No es una novela negra aunque alquien la haya calificado así, porque no hay un crimen que resolver. En el sentido más psicológico sí que puede aproximar al noir. Ravelo nos deleita con una prosa excelsa, superior, inalcanzable. Los personajes son tan grandes como la vida (como los manuales indican que deben ser). Y la trama es (casi) redonda. NOTA: 9/10. No le pongo el 9.99 porque como habrás notado la trama es CASI redonda. Hay un detalle al final del libro que me deja un poco descolocado y me parece una pequeña trampa. Algo que veo innecesario y que el autor podría haberlo eliminado sin problema. Si has leído la novela y te apetece comentarlo, escríbeme un privado.
Leído por recomendación de mi querido amigo Agus. No me quiso decir de que iba la cosa, por lo que entré completamente a ciegas Y ha sido maravilloso Personajes de diez, historia de diez, final de diez
Muy buena novela, muy recomendable. Es ágil y se presta a debatir sobre temas morales. No me ha terminado de convencer el final, que no me ha resultado muy creíble.
He leído muy poco a Alexis Ravelo, dos novelas solo, pero lo poco que he leído me ha revelado a un escritor original, inteligente, que sabe jugar con las convenciones de un género que, gracias a la constante revisión, nunca ha tenido unos límites más amplios. Con Un tio con una bolsa en la cabeza Ravelo consiguió, planteando un escenario límite, exponernos la corrupción que rodea al negocio del turismo en las playas paradisíacas de nuestro país, en especial cuando éste se enreda con la política local. En los nombres prestados el enfoque también es atípico, y el tema, incómodo, diría incluso que más problemático que el de la corrupción, pues por lo general todos -mejor dicho, casi todos- tenemos claro que el corrupto no es más que un vulgar ladrón y prevaricador, algo mucho más difuso aquí, con el terrorismo y el contraterrorismo.
Marta Ferrer vive con su hijo, discapacitado mental, en Nidocuervo, un pueblito en el interior de una isla del archipiélago canario que nunca se nos concreta. Marta trabaja de traductora en su casa y sigue unas rutinas muy concretas: se despierta, lleva a su hijo al centro para niños especiales en San Exposito, regresa a casa y trabaja hasta que llega la hora de recoger al chaval, comen juntos, sigue trabajando unas pocas horas más mientras deja que al chiquillo pasear por los caminos que rodean al pueblo, cenan juntos y se acuestan, y así cada día. Pero en uno de estos paseos vespertinos, el chaval conoce a un hombre y su perro, un personaje inesperado. El hombre se llama Tomás Laguna, y el perro, Roco, y acaban de mudarse a la antigua casa del guardés, a las afueras del pueblo. El niño inmediatamente se queda prendado el perro, y esta proximidad acaba por acercar a Marta con Tomás, ella una madre soltera y traductora, el un vendedor de seguros jubilado. Tanto Marta como Tomás han acudido a Nidocuervo aparentemente buscando lo mismo: aislamiento y soledad. Aparentemente, porque ni Marta ni Tomás están allí por motivos tan ingenuos, ni Marta es solo una traductora ni Tomás un jubilado vendedor de seguros, ni se llaman Marta ni Tomás.
No contaré nada más, solo os compartiré este misterio, porque esta es de esas novelas a las que es mejor llegar virgen. Por tanto, no añadiré nada más, salvo que es una pena que Ravelo nos dejara tan joven, con tantos buenos libros por escribir.
Un buen libro. Una historia que comienza a hilarse y termina de manera espectacular. Contando todo lo que hay alrededor y haciéndose una trama final que encaja y da forma tenéis do en cuenta toda la descripción de personajes previa. Te recomiendo este libro si lo tuyo es la ícela de intriga, con muertos y trama principal y paralelas que terminan confluyendo. Es cortito y se lee muy rápido. Genial !!
Sin relleno, con personajes fantásticos, una muy buena historia, ágil de leer, escritura sencilla y clara, etc.
Pues eso, que ni un solo "pero". Aunque el último capítulo es algo que a mí no me ha dicho nada, es muy corto y ayuda a conocer el comportamiento de uno de los personajes secundarios, por lo que también lo daré por bueno.
La trama es muy clara y es difícil entrar en ella sin desvelar nada, así que recomiendo que no se lea ni la sinopsis... directos al lío.
Seguiré a este escritor y seguro que leeré algo más suyo.
Titulo: Los nombres prestados Autor: Alexis Ravelo Motivo de lectura: #RetoPremios2024 Lectura / Relectura: Lectura Fisico / Electronico: Electronico Mi edicion: - Puntuacion: 4/5
Un thriller que me atrapo desde el primer instante.
La trama tiene muy buena estructura, todo va a muy buen ritmo, no hay informacion que sature, o relleno. Los personajes están bien construidos, el misterio en su punto justo.
El último capítulo destrozó mi corazón en 10.000 pedazos.
¿Dónde quedaron aquellas novelas negras capaces de contar grandes historias en poco más de 300 páginas? Aquí hay un clarísimo ejemplo de lo buena que puede ser una novela negra sin necesidad de exceder las 450/500 páginas. No es necesario grandes giros argumentales y argucias para sorprender al lector haciendo, muchas veces, trampas. Aquí todo es coherente y todo está perfectamente hilvanado. Y cuando llegas al último capítulo... te quitas el sombreo y dices... ¡¡¡así sí!!! Una novela magistral. Si les gusta el género, den una oportunidad a este autor. Espero que lo disfruten tanto como yo.
De lectura fácil y a la vez intensa, una historia sobre segundas oportunidades y la capacidad de cambiar de los seres humanos. Dos personas que llegan a Nidocuervo a buscar una nueva oportunidad y huir del pasado. La Colorada, una mujer que llegó con un nombre prestado que vive ahí con un niño con necesidades especiales y un gran corazón, huyendo de una vida que ya no quería. Y un hombre solitario con un perro amistoso que hizo amistad con el niño. Las historias se cruzan y se terminan enredando sin prisa pero sin pausa.
Un thriller de los que hace tiempo que no leía. Los capítulos cortos y la historia resulta ágil y bien hilada. Los personajes están muy bien desarrollados, las motivaciones por las que actúa cada uno son comprensibles, quedando una trama tan humana como la vida misma. Mención especial al último capítulo, que me ha puesto el corazón un poco blandito.
Los nombres prestados es una novela de Alexis Ravelo que combina elementos de thriller psicológico, novela negra y un poco de western moderno. Ganadora del Premio Café Gijón 2021, la obra se sitúa en los años 80 y explora temas como la violencia política, la culpa, la identidad y la redención. La historia sigue a Marta Ferrer, una traductora que vive en el pueblo ficticio de Nidocuervo con su hijo Abel, un niño con necesidades especiales. Allí, conoce a Tomás Laguna, un hombre que aparenta ser un jubilado tranquilo acompañado de su perro Roco. Ambos, sin embargo, esconden pasados marcados por la violencia política y llevan vidas con identidades falsas. La novela explora cómo, a través de encuentros fortuitos y decisiones cotidianas, sus pasados resurgirán, desafiando la paz que habían encontrado . Ravelo escribe con capítulos cortos que audan a mantener el ritmo narrativo. Por otro lado a ambientación en los años 80, con referencias a cabinas telefónicas y máquinas de escribir, aporta una atmósfera nostálgica y melancólica. En cuanto a los protagonistas, Marta y Tomás, ambos son complejos y muy humanos. Los dos buscan la redención por sus pasados violentos y encuentran en Abel y Roco, el niño y el perro, figuras que aportan luz y esperanza a sus vidas. La relación entre estos personajes es uno de los puntos más destacados de la novela. La novela me ha encantado y seguire sin duda al autor.
Thriller psicológico ambientado en un pueblo ficticio durante los años 80. Dos personas viven bajo identidades falsas para escapar de su pasado, hasta que una serie de hechos amenaza con sacar todo a la luz. Con estilo sobrio y personajes profundos, Ravelo construye una historia de suspense, redención e identidad, alejada de los clichés del género negro. Destaca el personaje de Abel, un niño con autismo cuya presencia aporta sensibilidad y profundidad al relato. Su mundo interior, sus rutinas y su forma de percibir la realidad generan momentos de ternura y tensión, influyendo decisivamente en la evolución de los protagonistas y en el desarrollo emocional de la trama.
Finalizada. Edición digital. Llegué a esta novela siguiendo recomendaciones de amigos de twitter y no puedo estar más de acuerdo. Me ha gustado mucho. No le puedo poner un pero, hasta el perro Roco me parece un gran personaje. No es muy larga y, al engancharte desde las primeras páginas, se lee en un suspiro. Si os gustan los thrillers, tenéis que leerla. Nota 5/5. FIN.
Todavía estoy sin palabras. Señor Ravelo, te beso los pies y te hago la ola. Me ha gustado todo de este libro: la historia en sí, la forma en que está narrada, el puntito de humor e ironía, la dureza del tema que trata en contraposición de la ternura de los protagonistas. Voy a decir lo obvio y es que me he rendido del todo a Rocco, el perro y el niño. Me ha encantado este libro sobre las segundas oportunidades sin caer en el buenismo, ni en el exceso de páginas, ni en edulcoramientos innecesarios. No puedes dejar de leerlo.