José Arenas une, quiza por primera vez en la literatura uruguaya, una novela de tematica queer con un crudo hard boiled en el mas puro estilo clasico. El autor muestra una sociedad hipocrita y perversa que mira para otro lado, una ciudad triste, sordida y feroz, de personajes atormentados confundidos y violentados. Con el toque preciso de humor e ironia, y sin desarticular las formas canonicas del viejo policial, nos enfrenta a 'un pais indignado, dolido, indiferente, voyeur' que, a traves de la mirada pueril de un show televisivo, ve como los jovenes son asesinados.
Con buen pulso literario, Arenas nos lleva de la mano en un descenso a los infiernos -cuerpos degollados, ensangrentados, ahogados, penetrados-, nos cuenta del amor y el desamor, del sexo y la amistad, del trabajo y el exito, narra los conflictos de personajes que nos suenan cercanos y reconocibles. El argumento empuja a recorrer submundos oscuros, nos hace pensar en las causas de la ferocidad, avanza y explota a traves de un lenguaje a veces poetico, a veces soez o descarnado, siempre preciso y reflexivo, hasta un final inteligente e inesperado
José Arenas (1989) es escritor y tallerista. Ha ejercido el periodismo en medios como Infobae (Arg.), El País Cultural y Delicatessen.uy, y el portal Escaramuza. Como poeta escribió los libros Fueye Hembra, Sofía, el tango y otros desaciertos y Teoría de la milonga. En narrativa publicó las novelas Los rotos, Papeles suizos, Maricas muertas y La furia de los hombres, entre otras. Es letrista e investigador de tango desde hace más de diez años y su obra ha sido grabada por diversos artistas, entre los que se destacan los discos Melonio canta Arenas, de Estefanía Melonio, y Teoría de la milonga, de Jorge Portillo. Recibió diversos premios y menciones en el área de las letras. Nunca fue ni irá al Cabo Polonio.
Policial para trolos (y lo digo con autoridad, porque un trolo soy yo), y como tal, por lo menos a mí, logró captarme.
Yo soy la persona que nunca eligiría consumir un policial en formato libro, película, serie, noticia, nada. Pero, un día alguien compartió un fragmento de este libro en Instagram, un fragmento que narraba algo muy sentimental y casi romántico, yo lo vi y grité "shut up and take my money".
Acto seguido me prestan el libro, empiezo a leerlo y oh, sorpresa, es un policial mínimo que se mezcla en un texto crudo y sentimental, íntimo, todo junto. La dosis perfecta de gore, la dosis perfecta de besos tímidos.
Pensé que no me iba a gustar pero terminó siendo una grata sorpresa. Al principio me costó engancharme pero llegué a un punto en el que no podía parar de leer. Me encantó cómo se mezcló la trama policial con la vida personal de los protagonistas, muy equilibrado. Yo estaba LIVING por Gonza y Seba, me encariñé con ellos más de lo que esperaba. Una buena obra, la recomiendo
Reclmendadísima esta novela. Una historia de la colección cosecha roja de Editorial Estuario. Un libro de rápida lectura, que te molesta y te atrapa, que te da rabia y te deja perplejx. Vale la pena.
Es un relato crudo, de lo que no se suele contar, y ya por eso es irresistible para conocer otra ciudad de Montevideo. Tal vez el hecho de que sea un ejercicio de género (policial duro) nos aleje del estilo personal y adictivo de otras novelas del autor, que recomiendo con particular entusiasmo, sobre todo la formidable "Papeles suizos".
Muy buen libro en el cual José Arenas demuestra que las letras uruguayas contemporáneas tienen mucho para dar. De la colección "Cosecha roja" de Estuario, esta novela corta narra la sucesión de una serie de crímenes en un Montevideo que despliega, entre la noche, los códigos y el secreto en espacios conocidos, una multitud de opciones para que los hombres puedan cumplir sus homo-deseos velados.
Lo que me llamó particularmente la atención fue la buena calidad con la que está escrito este libro. La narración no es plana, no es artificiosa, y aparecen uno o dos capítulos cuya escritura es particularmente destacable, como el 14, donde la forma y disposición de las palabras que ofrece la lengua acompaña de tal forma al momento de la trama que se genera un resultado ampliamente rico y "musical", con todo lo que de rítmico (acaso no en la rima sino en la mezcla de otras cosas) pueda tener la narrativa.
En Maricas Muertas seguimos una serie de asesinatos cubiertos por Sebastián y Gonzalo, el primero siendo un periodista mientras que el segundo es un fotógrafo. Lo que tienen en común esta serie de asesinatos es lo siguiente: Son en lugares donde las personas homosexuales frecuentan para tener relaciones sexuales conocidos en Montevideo.
La primera cosa que me gustó de la novela es la cercanía que sentí hacia ella, el hecho de que se encuentre situada en Montevideo y que se mencionen varios lugares de la ciudad provocó que sinetiera cercanía hacia el libro, también ayudó el modo en que se encontraba escrito el libro.
Hablando de la escritura en sí, la pluma de Arenas es una que te atrapa, que describe situaciones de un modo que te brusco y que te choca, pero a la vez de un modo bastante poético que hace que te quedes enganchado con el libro. Fue un libro que lo leí en un día, desde el momento en que lo comencé no pude parar de leerlo hasta terminarlo.
Respecto a la trama en sí, te atrapa. El hecho de que no sabes quién es el asesino, a pesar de que tenemos puntos de vista suyo en varios momentos de la novela, hace que te quedes pensando qué personaje puede llegar a serlo (o si es un personaje completamente random ajeno a los personajes principales).
Hablando sobre los personajes:- Gonzalo. Hubo momentos en los que lo bancaba, el cinismo con el que trataba la vida lo hacía un personaje interesante, pero también hubo otros en los que no me caía bien. Tengo una relación mixta con el personaje. Pero me gustó lo gris que es. Tiene ciertos pensamientos respecto a la comunidad LGTBQIA+ contradictorios a pesar de ser homosexual, lo cual hace que sea un personaje interesante. Su relación con Maxi fue de las cosas que más me chocó en el libro por el modo en que se fue desarrollando. -Sebastian. Me generaba bastante curiosidad en la medida que veíamos más capas de su personaje. Al principio medio que me daba igual, pero conforme avanzaron los capítulos también avanzó su desarrollo de personaje. Creo, CREO , que es uno de los personajes que más me gustó de la novela junto con Gonzalo (Lo cuál tiene sentido, debido a que son los dos más desarrollados).
Hay otros personajes secundarios que tienen bastante peso en la trama, particularmente el ya mencionado Maxi. Maxi también fue uno de los que más me llamó la atención, aunque con este sí que no tengo opiniones mixtas, me cayó muy mal desde el principio hasta el final de la novela.
Respecto al misterio en general de la novela considero que fue bien llevado, ahora que sé quién es el asesino, me dan ganas de releerlo para ver si hubo pistas dejadas a lo largo de la novela que me saltee por no enfocarme en esos detalles específicos.
En conclusión, si sos un lector que busca leer literatura uruguaya queer y que disfruta de los thrillers, definitivamente te recomiendo esta novela.
Al principio me costó bastante engancharme, no sé si era la forma en que estaba narrado o que el misterio no consiguió captar mi atención en un primer momento. Pero después agiliza el paso y las dinámicas entre los personajes fueron lo que terminó por cautivarme.
Desde el principio es bastante obvio (creo) quién está detrás de todo, así que por ahí perdió un poco de encanto pudiendo haber tenido más misterio o incógnitas. Pero entiendo que no es ese el enfoque principal del libro.
Me gustó, me entretuvo, pero sinceramente me pregunto si le estaría dando esta nota y no menos si no fuera una historia queer.
La capacidad que tiene Arenas de entremezclar la crudeza con la belleza de sus palabras parece de otro planeta. Pero es un Uruguayooo y eso me llena aún más.
Me reí, me impacté, me conmocioné, y guardé muchísimas frases que me encantaron. Muy recomendado, además de que es cortito y de rápida lectura.