Tres son los planos que configuran un ser humano: el cuerpo físico, su mundo mental o emocional y un tercer estadio mucho más sutil, el plano energético, que interconecta los otros dos a través de unos mecanismos que llamamos chakras: los centros energéticos del cuerpo.
La filosofía oriental lleva miles de años enseñando distintas disciplinas para desarrollar esos centros; los primeros no requieren demasiados conocimientos, pero para desentrañar los chakras superiores se necesita arduo entrenamiento.
Paso a paso, este manual guía al lector en ese camino de auto conocimiento en el que la meta es alcanzar finalmente la paz y la comunión con el universo.