Isis vive en un castillo y es una joven estudiante, pero solo aspira a hacer novillos para jugar a los videojuegos. Ignora que un misterioso acontecimiento la llevará a convertirse en la implacable líder del partido fascista Moloch y en la profeta de la Cultura del Gran Implante. Descubrirá también el brillante futuro de la Hermandad de las Mil Hermanas y presenciará el legendario combate entre la Capitana Necromaravilla y Qaanaaq el Exterminador.
Empleando el género bizarro, Iain McWarburg vuelve a la carga para traeros la primera novela de aracnofeminismo de la historia con dosis garantizadas de puro aceleracionismo. Incluye además un prólogo biográfico de Stergin Osetkinj, el mítico autor de splatterpunk catalán.
Supongo que no he leído bizarro y voy a decir perogrulladas, pero el libro es un poco «y entonces» donde ese entonces no es A, luego B. Sino A luego raíz cuadrada de π/2 o algo así y luego símbolo de Batman.
Eso, digamos, en su progresión, si bien hay un núcleo enfermo y flipado, totalmente colocado de Sadie Plant y CCRU, que mientras no se toma en serio, es divertido por momentos e incluso estimulante. El problema es que me ha parecido que, por un momento, se ha tomado a sí mismo medianamente en serio y eso me ha parecido bastante patético. Porque si a tu causa política no le queda ya el cinismo, sino la verborrea en cuanto a cosas que ni existen ni existirán, pues no sé.
Ahora, insisto, tiene virtudes y es muy cortito, de leerse en una tarde tonta. No sé cuán de tonta.