Escritos ao longo da década de 1930 e publicados postumamente, estes Poemas humanos são um dos pontos altos da poesia do peruano César Vallejo (1892-1938). O vocabulário hipnótico, a um só tempo coloquial e preciso; os versos livres, mas trabalhados em filigrana, muitas vezes escondendo métricas complexas; a gama de temas, que vão do mundano e do político ao trágico e ao existencial — tudo isso converge em poemas de intenso lirismo e igual modernidade, com poucos paralelos na poesia do século XX. Ler Vallejo é uma experiência extrema, capaz de levar corpo e alma à beira da vertigem. O mesmo vale para a experiência de traduzir Vallejo, como advertia o próprio autor ao afirmar que “os melhores poetas são menos propícios à tradução”. Nesta nova versão brasileira dos Poemas humanos, Fabrício Corsaletti e Gustavo Pacheco enfrentaram o texto escarpado de Vallejo sem se conceder atalhos fáceis. O resultado é esta edição — bilíngue e acompanhada de notas copiosas —, que busca tornar audível em português do Brasil uma das vozes mais poderosas da poesia latino-americana.
César Abraham Vallejo Mendoza was a Peruvian poet. Although he published only three books of poetry during his lifetime, he is considered one of the great poetic innovators of the 20th century. Always a step ahead of the literary currents, each of his books was distinct from the others and, in it's own sense, revolutionary. Clayton Eshleman and José Rubia Barcia's translation of "The Complete Posthumous Poetry of César Vallejo" won the National Book Award for translation in 1979.
Estas creaciones coinciden con la recta final de la vida del poeta, escritas durante su etapa de poesía social y política. Tras haber pasado por una etapa modernista en "Los Heraldos Negros" y una fase marcadamente vanguardista en "Trilce", Vallejo rompe con su pasado y elabora una poesía más accesible, dirigida a la humanidad en su conjunto. Teniendo presente a las injusticias y a los desfavorecidos como fundamentales sufrientes de su voz, saliendo también temas como la muerte, el paso del tiempo o la desgracia.
Aquí encontramos tres conjuntos de poemas. El primero, que es el que más he disfrutado, son prosas poéticas breves que narran pequeñas historias marcadas por la desesperanza. Poemas humanos es el compendio de mayor extensión, donde los poemas se dirigen a ensalzar a los individuos a la vez que hablan del horror final, muchos de ellos están marcados por ágiles matices figurativos. El último poema es una larga composición dividida en quince partes, escrita en el fragor de la Guerra Civil, en el cual figuran lamentos a ciudades tomadas en la batalla junto a los proferidos sobre personajes anónimos que van siendo despojados de vida en el frente.
Y, en fin, pasando luego al dominio de la muerte, que actúa en escuadrón, previo corchete, párrafo y llave, mano grande y diéresis, ¿a qué el pupitre asirio? ¿a qué el cristiano púlpito, el intenso jalón del mueble vándalo o, todavía menos, este esdrújulo retiro?
¿Es para terminar, mañana, en prototipo del alarde fálico, en diabetes y en blanca vacinica, en rostro geométrico, en difunto, que se hacen menester sermón y almendras, que sobran literalmente patatas y este espectro fluvial en que arde el oro y en que se quema el precio de la nieve? ¿Es para eso, que morimos tánto? ¿Para sólo morir, tenemos que morir a cada instante? ¿Y el párrafo que escribo? ¿Y el corchete deísta que enarbolo? ¿Y el escuadrón en que falló mi casco? ¿Y la llave que va a todas las puertas? ¿Y la forense diéresis, la mano, mi patata y mi carne y mi contradicción bajo la sábana?
¡Loco de mí, lovo de mí, cordero de mí, sensato, caballísimo de mí! ¡Pupitre, sí, toda la vida; púlpito, también, toda la muerte! Sermón de la barbarie: estos papeles; esdrújulo retiro: este pellejo.
De esta suerte, cogitabundo, aurífero, brazudo, defenderé mi presa en dos momentos, con la voz y también con la laringe, y del olfato físico con que oro y del instinto de inmovilidad con que ando, me honraré mientras viva —hay que decirlo; se enorgullecerán mis moscardones, porque, al centro, estoy yo, y a la derecha, también, y, a la izquierda, de igual modo.
¡Que librazo! estoy atónita y una sensación de vértigo se ha instalado en mi. Supongo que hasta que pase el efecto Vallejo. No puedo creer que había pasado 23 años en este mundo sin leer Poemas humanos. La experiencia fue espectacular: como ir arriba de una montaña rusa sin raíles y en un desenfrenado viaje de imágenes que terminaban antes de empezar: que calidad poética, impresionante la maestría con la que Vallejo hace del lenguaje lo que él quiere. Lo moldea, extiende, deforma, destruye, aplana, cincela y cataliza. Vallejo pinta, ara, compone y malea con la gracia de un inventor —a lo Pound.
Presenta una autocompasión tan real y sincera que me es imposible no adherirme a la tristeza del autor. Actualmente París es una mierda por como trato Cesar Vallejo en su tiempo.
Fiuf, que lecturita. Poemas en Prosa estuvo lowmid, tbh. pero hay dos poemas que me impactaron bastante: Existe un mutilado / Algo te identifica... top tier.
En cuanto a Poemas Humanos... Mr. V. no se contiene. Si en los Heraldos Negros hay más una impronta modernista y en Trilce hay vanguardia, acá hay un completo desinterés por la forma y una búsqueda de cabeza por el contenido. César se pierde más de lo que se encuentra y me parece un signo de sabiduría; sigue siendo un crapuloso burlador con una crisis de fé transversal que habla comiéndose las vocales del significado. Son 4 estrellas, pero esos Poemas en Prosa baja lo baja a 3.
Algunos poemas de Poemas Humanos:
* Confianza en el anteojo, nó en el ojo... * piedra negra sobre piedra blanca * Acaba de pasar el que vendrá... * Traspié entre dos estrellas * La cólera que quiebra al hombre en niños * Un hombre pasa con un pan al hombro * El alma que sufrió de ser su cuerpo
sta lectura no está sola: forma parte de un viaje por la poesía latinoamericana que estoy recopilando en una estantería especial. Desde las voces desgarradas del amor y el exilio hasta los susurros íntimos de la tierra y la identidad, esta selección de poetas y libros me ha hecho reír, llorar, y hasta cuestionarme quién soy (¡sí, así de intensa!).
La poesía en nuestra región no es solo un arte: es resistencia, es memoria, es belleza cruda. Si alguna vez quisiste leer algo corto pero profundo, musical pero combativo, suave pero certero... este es tu momento.
Me ha resultado complicado mantener una lectura atenta; no he conectado con la obra, y la verdad, salvo unos poemas que me han llegado, me ha resultado una obra sin ni fu ni fa...
no sé si conozco otro poeta capaz de expresar la angustia por la vida como César Vallejo. Versos fragmentados para expresar infinitos (des)caminos hacia la muerte inevitable de un cuerpo enfermo en un mundo descompuesto.
«En suma, no poseo para expresar mi vida, sino mi muerte / Y, después de todo, al cabo de la escalonada naturaleza y del gorrión en bloque, me duermo, mano a mano con mi sombra / … / ¿Por qué la cuerda, entonces, si el aire es tan sencillo? ¿Para qué la cadena, si existe el hierro por sí solo? / César Vallejo, el acento con que amas, el verbo con que escribes, el vientecillo con que oyes, sólo saben de ti por tu garganta.»
Embriaguez te sobra, y no hay tanta locura en la razón, como este tu raciocinio muscular, y no hay más racional error que tu experiencia
***
¿y bien? ¿Los metaloides obran en tu angustia?
***
Los mineros salieron de la mina calzados de senderos infinitos, y los ojos de físico llorar, creadores de la profundidad, saben, a cielo intermitente de escalera, bajar mirando para arriba, saben subir mirando para abajo
***
¡Todo está alegre, menos mi alegría y todo, largo, menos mi candor, mi incertidumbre! A juzgar por la forma, no obstante, voy de frente, cojeando antiguamente, y olvido por mis lágrimas mis ojos (Muy interesante) y subo hasta mis pies desde mi estrella.
Poemas Humanos de Cèsar Vallejo refleja los deseos de lo material y no de la amada. Las metàforas que utiliza hacen referencia a lo artificial, y no a la naturaleza. Tambièn habla del afecto de familia, los sentimientos mas bàsicos del ser humano. Cesar Vallejo tiene un toque triste pero a la vez tiene un juego de palabras que te engancha desde el principio.
Una poética hermética cuyo objeto, cuya significación, es difícil de desentrañar. La actitud del lector debe ser, siempre, para con esta obra, de suma paciencia, pero de paciencia activa. Hay que escarbar en sus palabras, deleitarse en la recreación de la evocación. Sublime experiencia.
Poemas muy reales y tristes al mismo tiempo. Hubo muchas palabras que desconozco, por el año de los poemas, lo que hizo que me perdiera en algunas partes, sin embargo entendí gran parte de los poemas. Jamás había leído a César Vallejo por lo que fue un autor que me sorprendió y me gustó! 3,5/5 ⭐️
Versos absurdos, surreales y filosóficos. César Vallejo le pone cuidado al tiempo, la muerte, la vida y la cotidianidad. Lectura hipnótica y compleja a la que volveré pronto, estoy segura.
"Al fin de la batalla, y muerto el combatiente, vino hacia él un hombre y le dijo: «¡No mueras, te amo tanto!» Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Le rodearon millones de individuos, con un ruego común: «¡Quédate hermano!» Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Entonces todos los hombres de la tierra le rodearon; les vio el cadáver triste, emocionado; incorporóse lentamente, abrazó al primer hombre; echóse a andar..."
El poema que lo resume todo: "Masa" (de Poemas humanos). Cuando los combatientes muertos resucitan ante el llanto del pueblo, Vallejo nos recuerda que la única inmortalidad posible es la lucha colectiva.
Vallejo, tras haber logrado el punto más alto de la vanguardia poética en idioma español con su libro Trilce, retorna a una escritura más "humana", como si el compromiso político que vivía y que lo atravesaba (partidario de la república perdedora en la guerra civil española) lo obligará a escribir para ser entendido por cualquier persona, desde el campesino hasta el intelectual académico.
Algunos críticos han visto ene ste giro de la poesía de Vallejo en su adhesión al marxismo, y un intento de acercarse al realismo socialista que se promulgaba en la URSS, si, ciertamente puede haber algo de ello y lo logra con la maestría propia de su genio, pero no por eso Cesar deja de tener una voz propia, un alma andina que creo que se seguirá estando presente en toda su obra.
Un aspecto novedoso en estas obras, las últimas del poeta, es la irrupción de la esperanza, que, aunque parece oculta entre tanta miseria y violencia, y las estructuras opresivas que perpetúan la ignorancia y la pobreza, resurge en la idea de comunidad que ha despertado en los pueblos y en el ideal marxista, tan semejante al ideal cristiano predicado por Jesús. Ese ideal marxista, que es la última gran utopía con la que la humanidad se atrevió a soñar un mundo más justo, equitativo e igualitario, en el que nadie nazca con derechos sobre los demás, impregna y contagia de esperanza las últimas poesías de Vallejo.
Dos grandísimos poemarios de la literatura hispana. Ambos son increíbles; y el último, aunque social, se desdibuja trágicamente en riquísimas metáforas. Los hispanoamericanos son los mejores en el tratamiento léxico del vanguardismo. Siempre impecables —y miro de soslayo a Huidobro, a Girondo y a Moro.
No soy capaz de hablar correctamente de Vallejo; no tengo un conocimiento certero del tratamiento metafórico en Poemas Humanos, cercano a la metáfora francesa más que a la española —esta última se advierte en España, aparta...; y acaso sea eso mismo lo que me impida elucubrar una teoría plena en torno a su tratamiento metafórico. Con todo, es esa metáfora que se vierte e intuye, y que, aun sin comprender su mecanismo, se alcanza su significado.
"Y el último hombre dijo: El momento más grave de mi vida no ha llegado todavía"
A magnificent conclusion to Vallejo's work. From the profound Poemas en Prosa to the romantic and patriotic España aparta de mí este cáliz, Vallejo showcases a different face than that shown in Los Heraldos Negros and Trilce. It's a social Vallejo, a political Vallejo, a revolutionarily aware Vallejo. His eulogy for the Republican cause and social justice are noteworthy and often moving. A source of pride for anyone who considers themselves part of the Spanish literature and the Spanish people.
"Si la madre España cae -digo, es un decir- salid, niños del mundo; id a buscarla!..."