"El Problema Final" (título original: "The Final Problem"), publicado en 1893 como parte de la colección Las memorias de Sherlock Holmes, es sin duda uno de los relatos más icónicos y emocionalmente impactantes del canon de Sir Arthur Conan Doyle.
Concebido originalmente como el adiós definitivo a su célebre detective, esta historia no solo marca un punto de inflexión en la vida de Sherlock Holmes, sino que también introduce a su némesis más formidable: el profesor James Moriarty.
La trama se desenvuelve con una urgencia palpable. Holmes, consciente de la inmensa red criminal tejida por Moriarty —un hombre de intelecto tan brillante como el suyo, pero dedicado al mal puro—, se obsesiona con desmantelarla. La historia se convierte en una caza, una partida de ajedrez mortal entre los dos cerebros más grandes de su época. La tensión aumenta a medida que Holmes y Watson se ven obligados a huir a través de Europa, con Moriarty pisándoles los talones, hasta que finalmente llegan a las cataratas de Reichenbach, en Suiza.
Lo que hace a "El Problema Final" tan memorable no es solo la magistral descripción del enfrentamiento entre Holmes y Moriarty, sino también su carga emocional. La despedida de Holmes a Watson es profundamente conmovedora, un testamento a la amistad inquebrantable que ha sido el corazón de todas sus aventuras. La decisión de Conan Doyle de (aparentemente) poner fin a la vida de su creación más famosa fue un shock para el público de la época, provocando un luto generalizado y demostrando la enorme influencia que Holmes había alcanzado.
Conan Doyle construye una atmósfera de inevitabilidad y fatalidad. Moriarty no es simplemente un villano; es el "Napoleón del crimen", la encarnación de la inteligencia sin moral, el contrapeso perfecto a la rectitud lógica de Holmes. Su aparición en este relato final eleva la apuesta, justificando la drástica medida que Holmes siente que debe tomar.
"El Problema Final" es una pieza maestra del misterio y la intriga, teñida de una profunda melancolía. Es un relato esencial para entender la psicología de Sherlock Holmes y la magnitud de su legado. Aunque la historia de Holmes no terminó aquí definitivamente (gracias a la inmensa presión popular), este relato permanece como un pináculo dramático, un duelo legendario que ha cimentado el estatus de Sherlock Holmes y el Profesor Moriarty como figuras inmortales en la literatura de detectives. Es una lectura obligatoria para cualquier admirador del personaje y del género.