Agobiada por las deudas, Phaera acepta la misión que le ofrece el guardia imperial Shôka: capturar a Jesse Azuren, que está volcado en completar la investigación de la Dra. Liran, sin saber que dará como resultado algo que escapará a su control, y se abrirán puertas a sus pasados que ya no podrán cerrar.
La primera del parte del libro me ha encantado y la he disfrutado muchísimo. Jesse que en el primer libro solo tomaba malas decisiones, en este es un acierto total. Ha habido más acción y hemos tenido alguna dosis de salseo (que siempre viene bien). La segunda parte del libro quizá me ha recordado más el primero y no he gustado tanto.