El Palacio de Hielo de Madrid, habilitado como morgue provisional durante la pandemia, no puede cerrar sus puertas y regresar a su actividad porque el ataúd no reclamado de una anciana lo impide. El inspector Salado y su ayudante Jaso acompañan al supersticioso juez Calvo a la inspección preliminar, que les depara una sorpresa: en su interior hay un varón con traje a medida y un Rolex de oro en la muñeca. Lo que parece una confusión de clasificación les introduce poco a poco en un macabro juego: una cadena de muertos, a cada cual más peculiar, que tienen en común la firma, en el certificado de defunción, de la doctora Paloma Padierna, joven internista en el Gregorio Marañón.
La doctora Padierna, ajena al asunto y agotada tras los duros meses de trabajo en el hospital, solo piensa en sus vacaciones. Pero el asesino de los crímenes perfectos tiene otros planes para ella.
Me llamo Reyes por mi abuela sevillana, pero nací en el corazón de Castilla: Valladolid, donde dicen, se habla el mejor castellano y se practica el más puro laísmo. Guardo grandes recuerdos (y amigos) de esa ciudad. Allí estudié, trabajé algunos años, y me casé, con notable éxito, por cierto: llevamos 28 años juntos y tenemos 9 hijos (también juntos).
Después, me trasladé a Navarra y me quedé. Hace veinte años que aprendo más que enseño de mis estudiantes de UNAV, y tengo la suerte de vivir en un pueblecito en pleno Camino de Santiago, flanqueado por dos iglesias medievales y con los gorriones por despertador.
Estudié Economía porque me lo aconsejaron y Filosofía porque quise. Devoro los tratados de Derecho y Política para situarme en el mundo y escribir con algo (un poco, al menos) de sentido.
Aunque soy de secano, adoro el mar, especialmente las costas gallegas y San Sebastián. Me atrae su inmensidad de tal manera, que me baño en cualquier época del año: ¡espero no acabar como Alfonsina! Por lo demás, me encantan las tertulias y la siesta de los domingos, cocinar para mi gente, cantar si alguien rasga una guitarra, viajar con la familia, el cine, leer sin mirar el reloj, y, naturalmente, escribir.
De niña, siempre tenía la cabeza llena de historias fantásticas, pero me suspendían los trabajos manuales y mi ortografía dejaba mucho que desear. De mayor, enseñaba Matemáticas o Economía, ciencias poco amigas del arte. Con estos antecedentes, me aseguraron que la literatura y yo éramos seríamos con MacHor e Iturri, caminos paralelos. En 2000, decidí que seguiría la regla de escuchar a todos y hacer lo que me diera la gana, y contra viento y marea, entregué a imprenta mi primera novela. Acabo de publicar la séptima, tengo dos terminadas en lista de espera y algunas traducidas a otros idiomas. Espero tener tiempo suficiente para vaciar mi cabeza antes de morir.
No me importa cómo escribo sino para quién escribo. Por eso, repaso mil y una veces lo escrito, me pateo personalmente todos los escenarios, y me rodeo de benditos y generosísimos amigos: jueces, forenses, policías, fiscales o médicos, que pulen las distintas aristas de mis ideas y suplen mis torpezas. Por eso me llena de alegría que quien me lee me escriba y me cuente sus impresiones, que mis obras pasen de mano en mano o que visites este sitio web.
Lola MacHor, el padre Chocarro, Iturri y Jaime o el doctor Wilson no pagan impuestos ni tienen DNI, pero son tan parte de mi vida como mis compañeros de despacho, mis alumnos o mis colegas de la CPEN. Espero que lo sean también de la tuya y con-sintamos juntos.
Me parece un libro un poco simple, la protagonista es muy tonta la pobre y eso lo hace poco atractivo, los temas médicos son excesivamente detallados (y a veces absurdos) y parecen escritos para lucirse, y no porque sean necesarios para la trama. Malos muy malos, buenos muy buenos, todo demasiado estereotipado. No me ha gustado
Una historia que comenzó bien, pero que luego se fue por el barranco. Nombres de los protagonistas cambiados, características de otros personajes y otras incongruencias fueron desmereciendo la trama. Escenas inversosímiles que no venían a cuento ni componían nada. Una tomadura de pelo y pérdida de tiempo.
Hacía tiempo que no me encontraba un libro tan malo. De verdad, una tortura. La trama del aspecto criminal a veces pasaba a ser un segundo plano y los capítulos se centraban en demostrar que la autora sabe algo de medicina y de latín. Sin duda, ha puesto más empeño en demostrar cuál es el partido político y la persona que lo dirige que más le gusta y el único que vale. Si quisiera leer un libro sobre política, no elegiría uno cuya trama trata de un crimen. Puff, le sobran 320 páginas. Pero lo peor y que más me llama la atención es que este libro publicado en 2022 haya sido escrito por una autora machista: "mi interés por el sexo débil (mujeres) es puramente circunstancial" o "vista por la espalda podría parecer un hombre". También es homófoba la escritora, claro: "en realidad no es gay, es omnívoro, come de todo" "¿es invertido y se quiere casar con usted?" Y racista, con comentarios despectivos a la raza gitana (no he guardado ejemplos, pero...). Es muy triste que personas así se crean superiores al resto y lo demuestren con su pluma mandando estos mensajes anulando la libertad e igualdad que tenemos todos los seres humanos. Solo espero que las personas que lean este libro entiendan más allá del mensaje que intenta trasmitir la autora y la falta de inteligencia que ella se empeña en mostrar.
En esta novela Reyes Calderón nos hace revivir los duros momentos que vivimos en los primeros meses de la pandemia. Es el primero que leo ambientado en esta época y me imagino que no será el último.
Mientras que el caos se desata en la ciudad de Madrid un asesino en serie aprovecha la situación para cometer sus crímenes perfectos (o ... ¿No tan perfectos?). Cuando empiezan a aparecer cadáveres sin reclamar en las morgues improvisadas dos agentes de policía Javier Jaso y Gustavo Salado se pondrán en acción. Además, contarán con la ayuda de Juan Calvo, un juez que aunque a veces me ha resultado un poquitín borde también me ha hecho reír con su aprensividad y superstición.
Además, en todo el meollo del asunto está involucrada Paloma, una doctora internista que trabaja sin parar para atender a los enfermos de covid.
De los personajes me quedo con Jaso, me encanta su forma de ser y de actuar, su necesidad de proteger y de cuidar a quien lo necesita. También me ha gustado mucho Val, su análisis psicológico es muy bueno, en algunos momentos me ha dejado con la boca abierta.
La historia del bando criminal me ha encantado, aunque no tengan ninguna justificación para cometer esas atrocidades muchas veces tienen un por qué, esa historia que hay detrás es muy interesante y está muy bien hilada.
La trama en general es entretenida, mi parte favorita del libro ha sido el último tercio. He de decir que hasta más de la mitad del libro me he sentido muy descolocada, no sabía por donde iba a salir el asunto, me ha tenido intrigada pero no ha llegado a crearme la necesidad de leerlo de una sentada.
Otra cosa que valoro mucho es la crítica social que hace Reyes Calderón, es muy buena.
Aunque este libro no pasa a ser uno de mis thrillers favoritos me ha gustado y os lo recomiendo. Mi puntuación para esta novela es de un 7/10.
Ha mantenido toda mi expectación como thriller. Me ha gustado la trama y todos los personajes, cada uno con sus historias que la verdad me resultaban atrayentes. Una ambientación estupenda del centro de Madrid. Y una descripción muy buena de etapa " covid" que hemos/ estamos viviendo.
Me ha costado leer y avanzar pese a que la sinopsis prometía muchiisimo. La historia en sí podía ser estupenda pero tanta subhistorias como los primeros médicos que presenta que no aportan nada, ni en realidad aporta cómo la describe al inicio de la novela como un persona distante con compañeros y sus residentes, a como termina siendo Paloma...un sinsentido, lo de Bosco rebuscado, nada creible, la operación de la madre relleno, lo mismo que el problema del padre, todo lo que pasa con el clan gitano excesivo, lo importante se pierde por el libro además de errores en nombres, expresiones repetidas, muy rebuscado todo para cuadrar el juego en sí....puff
“El asesino era consciente de que en ese lugar trabajaban diariamente muchos operarios. En mi opinión, lo escogió precisamente por eso, aunque se arriesgaba a que lo pillaran: buscaba que esos operarios encontrasen a las chicas enseguida, para que nadie (ni una persona, ni un animal) estropeara su puesta en escena, su obra” ~ El juego de los crímenes perfectos de Reyes Calderón.
En plena pandemia covid, se producen una serie de crímenes en Madrid todos ellos concatenados. Comienza con el descubrimiento de un cadáver en el Palacio de Hielo que, aunque sufrió Covid, no murió por el virus y es que, además, está etiquetado como una mujer y es un hombre quien está dentro del féretro.
El equipo de investigación comienza a investigar y poco a poco van descubriendo que no es el único y que el resto de los cadáveres que van apareciendo también sufrieron covid pero no fue esa la causa de la muerte. La historia de la investigación se va intercalando con la de la doctora Paloma Padierna y la verdad es que de esta parte me han sobrado páginas y páginas.
Este libro me ha resultado como un paisaje montañoso con sus valles con la sensación de que he pasado más tiempo en la hondonada que disfrutando de las alturas. Tenía momentos en los que me quedaba pillada en la lectura y en el caso y de pronto, ¡plof!, todo se venía abajo. En algunos puntos la trama me ha resultado bastante inverosímil así como las reacciones de los personajes. Vamos, que pasará por mi mente sin pena ni gloria. Tampoco descarto que tanto virus me tenga ya hasta el moño y me cueste conectar con una trama ambientada en plena pandemia. Los libros y sus momentos, ya sabéis.
Lo he disfrutado mucho pese a que tarde un poco en arrancar y en sus ultimas páginas caiga la verosimilitud de la historia. La novela está tremendamente bien escrita y los personajes muy bien perfilados. Así que como con "Los Soprano" y tantas otras historias, que el capítulo final no me convenza no agria ni un ápice las dos tardes de disfrute que me ha dado esta novela.
Otra cosa que me ha "chirriado" un poco es el lenguaje relativamente culto e inteligente de todos y cada uno de los personajes, perteneciendo a estratos sociales tan diferentes y con formación académica dispar. Esto sería fácil de solucionar.
Con todo y con eso, reitero, la lectura la he disfrutado enormemente, la historia me ha atrapado, me he creído a los personajes y me ha gustado la forma de escribir de su autora. Repetiré con otra novela suya.
Un libro que me ha sorprendido mucho. Mezcla los peores momentos de la pandemia con un juego macabro de un personaje muy inteligente. Me han gustado los personajes y el final ha estado acorde con la historia. Lo recomiendo
Al final me ha gustado más de lo que me pensaba hacia la mitad del libro. Creo que la parte final le hace ganar mucho.
Mis mayores pegas: los personajes parecen robots al hablar, muy poco naturales y todos suenan iguales; por otra parte, y esto es lo peor para mí, sin mirar quién había escrito esto, varias veces me ha parecido que era un señor boomer™, pero era una mujer 😭.
Pero bueno, sí que tiene varias cosas interesantes, así que le doy tres estrellas.
Un libro que te engancha desde el primer momento, entra en detalles interesantes para quien le guste la medicina y mantiene muy buena trama, relacionándolo con los problemas de la pandemia. Para mí uno de los mejores libros de este género,
Finalizada. Edición digital. Novela entretenida que ocurre con la pandemia ya entre nosotros. La protagonista, pobrecita mía, será todo lo inteligente que quieras, pero comulga con ruedas de molino. Mezcla en la trama datos médicos, de los que no dudo su veracidad, con otros un poco “fantasiosos”. La novela entretiene y ya, no perdurará mucho en mi memoria. Nota 2,5/5. FIN.
Qué cosa más mala de libro. Es una pena porque la sinopsis prometía y podría haber sido una muy buena historia, pero la verdad es que no puede ser más simplón, lleno de situaciones estúpidas e inverosímiles, y personajes manidos. Topicazos por todas partes y expresiones muy, muy poco frecuentes repetidas constantemente, incluso en la misma página (lontananza, días de labor, solución de continuidad...). Muchísimos fallos de corrección, nombres de personajes cambiados... Hasta tres nombres distintos le da a una de las víctimas, y dos a uno de los personajes principales (¡en el mismo párrafo!). Y por si eso fuera poco, está plagado de comentarios desafortunados, machistas e incluso racistas. No entiendo nada de esta autora ni de este libro, creo que aquí nadie ha hecho su trabajo. Es el primer comentario que hago, pero es que me ha chirriado todo muchísimo y no podía callármelo.
Título: El juego de los crímenes perfectos Autora: Reyes Calderón
Nada como un buen thriller para salir del bloqueo lector; vale, igual llamar bloqueo a una semana sin leer os puede parecer exagerado, pero comencé y abandoné dos libros y eso me dejo en estado de bajón, y claro, arrancar otra vez y animarse no es fácil.
¿Qué cómo llegué a la autora (a la que no conocía y de la que ahora me declaro fan)? Pues fue casualidad, mi marido me dijo una letra, la R, le pregunté que si nombre o apellido, dijo nombre, yo solo filtré por género, thriller, y luego la biblioteca obró su magia.
La portada no me convenció mucho, si se supone que representa a Paloma Padierna yo no me la he imaginado así, la verdad. Pero la sinopsis me gustó mucho, mis series favoritas son las de policías y las de médicos, y aquí aparecían personajes de ambas, fue decisiva para mi elección.
La historia es diferente, pandémica (pocos autores han escrito historias ambientadas en esos meses), de las que enganchan; los personajes son complejos, com fondo, con vida, acoplados a la perfección unos con otros, quiero a Javier Jaso de primo de zumosol o de amigo. Trabajazo el de la autora para documentarse en procedimientos policiales, diagnósticos psicológicos y protocolos médicos covid.
La mezcla de casos, como enlaza una cosa con la otra pata que resulte creíble; como habla con sutileza de corrupción encubierta, de honor, de lealtad, de sumisión, de ambición, de aparentar ser lo que no eres, de prostitución de lujo, de querer vivir por encima de nuestras posibilidades y hacer cualquier cosa para conseguirlo.
Me han quedado algunas preguntas sin resolver como ¿Quién era el médico? ¿Qué le pasó a la doctora Elms en Noruega? ¿Qué contenían las fotografías? ¿Qué pasará con el clan De la Cruz? ¿Qué pasa con Ruperto? ¿Por qué Mercedes elige ese nombre para su hijo?
Pros: adictiva, de las que te sacan de un bloqueo lector.
Contras: muchas preguntas sin respuesta.
Valoración: 4/5
Sinopsis: El Palacio de Hielo de Madrid, habilitado como morgue provisional durante la pandemia, no puede cerrar sus puertas y regresar a su actividad porque el ataúd no reclamado de una anciana lo impide. El inspector Salado y su ayudante Jaso acompañan al supersticioso juez Calvo a la inspección preliminar, que les depara una sorpresa: en su interior hay un varón con traje a medida y un Rolex de oro en la muñeca. Lo que parece una confusión de clasificación les introduce poco a poco en un macabro juego: una cadena de muertos, a cada cual más peculiar, que tienen en común la firma, en el certificado de defunción, de la doctora Paloma Padierna, joven internista en el Gregorio Marañón. La doctora Padierna, ajena al asunto y agotada tras los duros meses de trabajo en el hospital, solo piensa en sus vacaciones. Pero el asesino de los crímenes perfectos tiene otros planes para ella.
He estado bastante dividida al hacer este post. Hay muchísimas cosas que me han gustado en esta historia, y me ha parecido sobre todo que es un libro muy entretenido y recomendable para aquellos amantes de la novela negra. Pero tengo que decir que a ratos he tenido mis reticencias a leer sobre algunos sucesos Covid, tan cercanos a todos en el tiempo. Este no es un libro para personas que se vieron directamente afectadas en mi opinión.
El Palacio de Hielo de Madrid, habilitado como morgue provisional durante la pandemia, no puede cerrar sus puertas y regresar a su actividad porque el ataúd no reclamado de una anciana lo impide. El inspector Salado y su ayudante Jaso acompañan al supersticioso juez Calvo a la inspección preliminar, que les depara una sorpresa: en su interior hay un varón con traje a medida y un Rolex de oro en la muñeca. Lo que parece una confusión de clasificación les introduce poco a poco en un macabro juego: una cadena de muertos, a cada cual más peculiar.
Con toda su controversia, es una ficción que parte de una idea realmente original, y que me ha frenado porque arranca en los primeros meses de la pandemia y en la aparición de unos cadáveres que están perdidos; pero es verdad que pasa muy por encima de ellos y rápidamente desvía su atención hacia la verdadera trama de la novela, una serie de asesinatos extraños. Hay un par de menciones más al caos que se vivió en los hospitales, pero es también una bonita alabanza al servicio que hicieron los sanitarios.
Los diálogos de esta novela me han parecido muy buenos. Diálogos que se convierten en sí mismos en trozos de investigación policial y dan a la historia un punto de agilidad muy interesante. Son personajes tan dispares que conjugan una historia realmente muy entretenida. Un juez que odia los cadáveres, dos inspectores totalmente opuestos pero muy bien logrados, una doctora totalmente entregada a su vocación, y un resto de elenco totalmente diferente hacen la lectura muy amena.
Tras la devastadora Pandemia del Covid-19 las opciones para los escritores se podrían resumir en tres: obviarla (bien si la trama no transcurre en esas fechas), cambiar las fechas de la historia en el tiempo, o meterse de lleno en ella. Esta última opción es la que utiliza la autora para adentrarse en una trama llena de piezas en un Madrid pandémico que intenta recuperarse de los estragos del virus.
Una historia a medio camino entre la novela policiaca y el thriller más contemporáneo a los que se unen unos personajes variopintos y nada convencionales que hacen de El juego de los crímenes perfectos una novela muy ágil y de fácil lectura que no decae tras las primeras páginas y que mantiene un ritmo creciente mientras se suceden los acontecimientos y los giros,
Reyes Calderón transita con en esta novela principalmente por dos colectivos: el sanitario, que tanta importancia han tenido durante la pandemia y el judicial, al que la misma tampoco se lo ha puesto demasiado fácil. Los personajes, como he apuntado antes, dan mucho de si por la facilidad con la que se mueven en la historia aun usando mascarilla y gel hidroalcohólico: un juez supersticioso, un policía ya curtido en experiencias y otro casi verde aún, la doctora con sus ansias de vacaciones, la madre de ésta con sus propios planes para su hija y un asesino egocéntrico y narcisista que trastocará todos los planes.
Como es habitual los capítulos cortos que ayudan a la lectura y una narrativa precisa y no exenta de toques de humor. Un buen trabajo de documentación tanto para los temas médicos, que son varios, y aquellos que apuntan al lado más técnico judicialmente. Todo esto hace de esta novela una lectura muy entretenida y con la que pasar un buen rato, a pesar de que para algunos el hecho de que se transcurra durante la pandemia les pueda parecer un obstáculo. ¡Atrévanse!
Una mala elección. A mi parecer, es un mal libro en multiples niveles (la siguiente reseña es dura, pero más duro es leer este libro): Empezando por la presentacion de la historia y de los personajes, las descripciones y detalles estan metidos con calzador, de mala manera, no hay una fluidez y espontaneidad, es como si la autora quisiese contar algo sobre el personaje y no supiese introducirlo en el dialogo con el lector, con lo que lo suelta libremente y sin contexto. Abunda la reiteracion, no se si con afan de alcanzar un libro de mayor número de páginas, pero en muchos de los capítulos se repite la misma informacion una y otra y otra vez a modo de recapitulacion, algo completamente innecesario. El desarrollo de los personajes no tiene sentido ni logica, cambian de personalidad segun beneficie a la autora sin tener una continuidad realista, rematandolo con que todas las personalidades descritas parecen caricaturas sin sentido. La autora intenta expresar grandes conocimientos sobre la sociologia y psicologia humanas y acaba cayendo de bruces en el cuñadismo, soltando afirmaciones sin ninguna base ni conocimiento, en un intento de parecer mas culta de lo que parece ser (hasta un loro puede repetir palabras complejas sin ser capaz de entenderlas) . Por ultimo, intenta maquillar unos obvios prejuicios hacia las clases bajas, la comunidad LGBTI, u diferentes etnias, pero no lo consigue y acaba resaltando cliches muy manidos sobre estos grupos. El machismo que se refleja, expresa o subliminalmente, tambien me ha dejado un regusto desagradable. Si todos los libros que escribe la autora son de este estilo, no leere más.
Desde que vi la sinopsis de este libro tuve muchas ganas de leerlo. Paso todos los días por el Palacio de Hielo de Madrid, primer escenario de la novela y morgue provisional en las semanas más duras del inicio de la pandemia.
El inspector Salado y el agente Jaso se ponen al frente de la investigación de unos crímenes muy extraños, siempre acompañados del juez Calvo, más cercano al asesinx de lo que desear��a.
Por otro lado, tenemos a la doctora Paloma Padierna, internista en el Gregorio Marañón que se verá involucrada en cada uno de los “crímenes perfectos”.
Lo que más me ha gustado ha sido la tozudez del agente Jaso para resolver los asesinatos y su forma de proteger a quien lo necesita. He empatizado mucho con él 🙂 También con Paloma, una joven médica que aunque pudo tenerlo todo sin esfuerzo, prefirió trabajar mucho y muy duro para conseguir lo que quería, ayudar y salvar a lxs pacientes en un hospital público. Sin duda son mis personajes favoritos del libro.
Por ponerle un “pero”, quizás me han sobrado algunas descripciones médicas, sobre todo en las primeras páginas cuando aún no había entrado del todo en la historia, pero aún así, me ha parecido una novela muy buena, con intriga, con subtramas que encajan muy bien y con cuestiones éticas y morales que te harán pensar.
Es un 5 pero es muy largo sin sentido alguno. Es un 4 pero todo el libro sigue una línea temporal y de una hoja a otra sin previo aviso y dejando ver que va a ocurrir algo justamente después hace un cambio temporal sin sentido en el cual personajes que en la hoja anterior están vivos ahora se da por hecho que están muertos, personajes que se llevaban bien sin sentido alguno comienzan a odiarse para luego 20 hojas después hacer como que nunca se habían odiado. Y sobre todo, es un 3 pero personajes casi protagonistas desaparecen de repente sin saber que pasa con ellos. Definitivamente, se nota que escribió el libro por partes y se le olvidaba lo que había escrito antes, mete datos sin sentido, y lo peor, alarga tanto alguna escenas insulsas para luego cuando va por la página 400 se da cuenta que tiene que acabar el libro y quiere acabar rápido sin desarrollar bien las escenas. Puta mierda en lo referente a la escritura. Un 8 a la trama. Se debería haber centrado más en el Monopoly y haber hecho que todo fuese entorno al juego. No mezclar. En la página 300 era 5 estrellas, para ir perdiendo poco a poco y llegar hasta dos. Mejor que dejes de leerlo en las 350 o así e imaginarte tú el final.
El juego de los crímenes perfectos es sin duda, uno de los mejores libros que he leído este año. . La trama arranca cuando un ataúd sigue sin reclamar en la morgue habilitada en el palacio de hielo de Madrid. El problema aparece cuando el cadáver no pertenece a la persona que aparece en la identificación. . Lo que en un principio parece una confusión debido al número de ataúdes allí conservados, se convierte en una pesadilla, cuanto esto ocurra con más ataúdes ,( algunos de ellos ya enterrados) . Esta es únicamente una de las tramas que aparece en la novela, puesto que también conocernos a la doctora Padierna, implicada en los ingresos en la UCI de los fallecidos, y con una agitada vida personal. . Esta novela es un diamante en bruto. De esos libros, imposibles de soltar y que llegan para quedarse. . Soy fan de la autora desde que empezó con la saga dedicada a la jueza Lola Machor, y sé que sus novelas siempre son una apuesta segura. . Si no habéis leído nada de la autora, os la recomiendo muchísimo.
La trama de esta novela nos sitúa a principios de la pandemia de 2019. Esta situación que la escritora aprovecha muy bien, para crear una trama perfectamente ambientada. Esta empieza con unos cadáveres y un cambio de nombres por error en el hospital. Este hecho, hace sospechar a los protagonistas quienes tienen que empezar a investigar esos errores . La cosa se complica cuando aparece otro cadáver, pero esta vez es un asesinato. Los protagonistas tendrán que buscar a un asesino más inteligente que ellos y que les hace entrar en su peculiar y macabro juego. La doctora Paloma, una protagonista que ,sin quererlo, se mete de lleno en la trama con un papel importante en la novela. Ella es una mujer valiente, con mucho carácter y muy resolutiva. Una trama psicológica y policíaca que me ha tenido muy enganchado a partir de la mitad del libro, no sabía por donde iba a ir toda la trama, con mucha intriga y acción. Me ha gustado.
Desde que vi este libro, quise leerlo. Me llamaba mucho la atención, no solo porque es un thriller, sino también por la ambientación, la autora aprovecha muy bien el tema de la pandemia para crear una trama super bien construída.
Los protagonistas me parecen bastante creíbles. El inspector Salado y el agente Jaso van al frente de la investigación policial que resulta ser bastante compleja, retorcida y con unos crímenes que les traen de cabeza, no solo a ellos, sino al Juez Calvo. La protagonista femenina en este caso, Paloma, es una mujer muy fuerte, que ha luchado en la vida para llegar a donde de está y que ama su trabajo y que se ve envuelta sin querer, en todo este embrollo.
Me ha gustado cómo está contado, y será porque todo ese mundo forma parte de alguna manera del mío, que me han encantado las descripciones médicas y las teorías tan completas del caso que ellos van explicando a lo largo de la historia. Lo he disfrutado muchísimo.
Y como no quiero hacer ni el más mínimo spoiler, solo me resta decir que me ha parecido un libro espectacular, que lo recomiendo a todo el mundo, y que ahora me apetece seguir leyendo otros libros de la autora, que por cierto, no conocía.