Tiene ejercicios realmente sanadores si te permites hacerlos y profundizar. Fue un clavado hacia atrás, que me hizo tenerme más compasión, y entender mis patrones en relación a la comida y las emociones. Quienes lo lean, les recomiendo hacer una visualización a esa versión suya que encuentren en el libro. Visítenla y díganle eso que les hubiera gustado haber escuchado o que les hubiera gustado haber recibido, desde la sabiduría que tienen ahora. Recuérdenle que la aman y que está segura. Claro, eso también lo pueden aplicar desde otros temas, pero sirve mucho sumarlo a este trayecto de sanación.