Me encanta Leila y esa forma en la que transmite su manera de ver el mundo a través de la escritura.
También, me dan mucha ternura, risa y una especie de baño de realidad todo eso que da cuenta de la relación con su hijo (“Mi hijo es una persona, a veces me cuesta creerlo”) y lo que arma con respecto a la familia (“Tal vez una familia sea eso, el silencio compartido antes de la explosión”).
Disfruté mucho esta lectura y lo veo en la cantidad de subrayados, así que dejo el último: “La vida avanza mientras el espanto y la belleza se precipitan como rayos”.
Hermoso. Son textos cortos que hablan de su vida cotidiana, la pareja, la maternidad. Me hizo acordar un poco a Teoría de la gravedad de Leila Guerriero y también algo en el tono a Rosario Bléfari. Me gustó mucho, subrayé frases hermosas.
primer libro que leo de esta autora: el viento que entra y me deja sin aire cuando viajo sentada en el tren un día de calor. La calma, la respiración pausada. "Más allá de estás sábanas hay un precipicio oscuro, te dije, temblando de miedo, de amor y de miedo". Relatos breves, respirables. Maternidad, mudanza, amor, desamor, soledad. Olor a mar, a comida recién hecha. Olas que de rompen y chocan, quedarse quieta.
Fácil de leer e interesante al mismo tiempo. Es un día a día de una persona normal, con la que posible e inevitablemente te sentís identificada. Te hace pensar y preguntarte cosas.