Habría sido bonito que la parte quisquillosa de mi persona se apagara mientras leía este libro, pero no pasó, y por eso son las tres estrellas.
Y con "quisquillosa" me refiero a esa parte de mí que se da cuenta de que algo tiene errores aún si ese algo le está gustando. Este libro es entretenido, emocionante y muy bonito, pero... no tiene sentido.
Claro, todo esto desde mi perspectiva, después de todo el libro tiene buena valoración aquí en GR y por algo será.
La trama va de una madre que decide contar cómo llevó a cabo la venganza contra los asesinos de su hija, pero antes que nada, nos cuenta cómo era su hija cuando estaba viva... Y aquí empiezan los puntos negativos, no porque el autor quisiera que conozcamos a Alegría, eso está bien y entiendo el mensaje: es injusto que se recuerde más al asesino, que se hable y especule más acerca del pasado del asesino, que de las víctimas. Lo entiendo. Lo que no entiendo es la necesidad de pintar la relación de madre e hija tan... cursi e idealizada y, sobre todo, falsa. La relación entre madre e hija tiene muchos matices que no fueron explotados en este libro, matices que podrían haberle hecho un parote a la misión de que las protagonistas nos llegaran al corazón. Supongo que está hecho así, sin tonos oscuros, para que Alegría nos duela, pero yo opino que para hacer que empaticemos con un personaje no es necesario que los hagamos parecer unos santos, ¿por qué, en el proceso de contar cómo era Alegría y cómo era la relación con su madre, no nos mostraron un lado más humano, con defectos? Alegría es perfecta y yo odio los personajes perfectos porque me recuerdan que no existen y, por ende, no me llegan a importar. No me sirve la excusa de que Alegría es así porque está narrada a través de los ojos de una madre, las madres también ven los defectos de sus hijos, lo que pasa es que generalmente los perdonan. Me siento mal al decirlo pero creo que la única razón por la que este libro me conmovió fue por lo que Alegría representa y no por ser ella misma, porque no me gustó, y no es que me cayera mal, es que en todo el libro no pude dejar de verla como lo que realmente es: un personaje ficticio. Y lo peor es que esto no pasa solo con ella, sino con todos los personajes. Todos los buenos son tan buenos que dan escalofríos y los malos tan malísimos que dan asco, es solo que los demás no tienen la suficiente relevancia para si quiera prestarles atención, porque vuelvo a lo mismo: la protagonista es tan "buena madre" que todo su personaje gira en torno a Alegría y en realidad nunca la conocemos a ella.
Ahora, si la construcción de personajes es un rotundo no para mis estándares, pues la trama me ha gustado. Está más agujereada que un colador, pero está bien, se sostiene. ¿Cuáles son esos agujeros? Acontecimientos convenientes para la trama, no para los personajes, por donde quiera; un desenlace que se estira hasta más no poder y un mensaje final que echa por la borda todo lo ¿positivo? que tenía el libro. Pero me ha gustado, pese a todo, porque ha logrado conmoverme y me gustaron los temas tratados aunque la ejecución dejó mucho que desear. Me hubiera gustado conocer de verdad a Alegría y no solo sus virtudes y buenas acciones, pero es cierto que las escenas más duras consiguen que se te estruje el corazón y con eso me basta para darle tres estrellas. O sea, por el drama.
En resumen, me ha gustado, aunque no lo parezca por esta reseña, es solo que ya no basta con ser inclusivos, hay que hacerlo bien, contar una buena historia.