Finalizada la lectura de 'Gris titanio', segundo libro de la serie 'Escala de grises' de Aislin Leinfill @aislinleinfill a la que puntúo con 7/10.
Un romance entretenido que se lee rapidísimo en el que trata temas duros como el maltrato y el duelo y otros como la aceptación y el deporte profesional.
Matt vive tranquilo su vida como profesor de historia, aunque su metódica vida no le hace feliz, ya que no logra superar a su ex y sobre todo, cómo lo dejó. Todo cambia el día en que Kane se presenta para hablar con él de su hermano menor Nicco, que es su alumno y al que no le va demasiado bien, el problema, que ese hombre no es educado, ni tiene respeto y que no cree que el chico pueda aprobar el curso.
Matt lleva una vida tranquila, ordenada y metódica, resultado de la presión familiar y el espacio donde se siente seguro para poder encajar con las expectativas que tienen de él. No supera a su ex, o más bien, cómo lo dejó, traumatizado, sin valor y no sintiéndose suficiente. Pero tiene unos amigos que lo adoran y cuando se abre empieza a avanzar por fin con su ayuda. Un problema que no quiere, sentir cosas por un hetero que encima es hermano mayor de un alumno suyo.
Kane es piloto de NASCAR profesional, de familia italiana y sobreprotector con sus dos hermanos menores y su madre, de los que se ha hecho cargo desde que su padre faltó. Sus relaciones con chicas duran poco, los viajes del trabajo y su familia es lo primero y no va a dejar de ser así jamás. Cuando se entera que su hermano Nicco no está cumpliendo con sus notas se hace responsable y no duda en ir a hablar con su profesor, lo que no espera es encontrar a alguien que le cambia sus esquemas y del que no quiere alejarse y claro, ya de paso, protegerle.
Una historia de superación del trauma, de aceptación, de amistad, de familia, aunque la sangre no la haga, sino la que eliges y te elige y sobre todo, de amor.
Eso sí, algunos momentos me chocaban con los roles de género que no me han gustado, eso de que los chicos pequeños, más amanerados vivan una 'noche de chicas' y los musculosos y protectores vean deporte me resulta prejuicioso.
El final, dulce, bonito y natural, lo disfruté.