Brujas, hadas y niñas caprichosas, inocentes o perversas. Espejos que solo dicen la verdad y gatos divinos. Juegos infantiles un tanto extraños, sombras desobedientes y pasteles que están... de muerte. Este libro contiene el particular universo de brujas y hadas escrito por Gemma Solsona Asensio e ilustrado por Judit García-Talavera, que incluye historias e imágenes traviesas y bellas, con una pizca de crueldad, horror, y muchos matices. Catorce relatos que, disfrazados tras el velo de la ironía o las palabras de un cuento maravilloso, ocultan tramas oscuras e inquietantes. Te damos la bienvenida a "Brujas blancas, hadas negras", un espacio en el que la magia y lo tenebroso te esperan allí donde menos imaginas...
"Los relatos de Gemma Solsona son curiosos y diferentes porque obligan a quien los lee a asistir a situaciones que no quiere presenciar; situaciones que, en un primer momento parecen cotidianas, o casi, pero pronto, muy pronto, se van deslizando por una pendiente sin regreso hacia lo oscuro, lo maligno, lo perverso, sin perder esa pizca de diversión, de ironía, de juego... que los hace todavía más crueles. (...) Leyendo "Brujas blancas, hadas negras" volvemos a sentirnos niños desvalidos en el bosque o, lo que es mucho peor, en nuestra propia casa, en nuestra propia habitación, con nuestra propia madre, incluso." (Del prólogo de Elia Barceló).
Gemma Solsona Asensio nace en Barcelona, dos noches más tarde de la verbena de San Juan y quizá por eso, desde siempre, se ha sentido fascinada por los fantasmas, las brujas y los mundos fantásticos. Licenciada en Comunicación Audiovisual, orienta su trayectoria profesional hacia el marketing y la publicidad.
En el 2009 publica su primer libro Valguamar (Hijos del Hule) junto a Tebu Guerra. En el 2012 gana el concurso literario Vila de Gracia y es finalista del Ana María Matute (su relato fue publicado en La teoría de Polch, de ed. Torremozas). Ha publicado en diversas antologías: Qué me estás contando (2008), Café con letras (2009), Homenaje a Poe (2014), Navidadoscuracasinegra (2015), Cuéntame un día (2016), Barcelona Gótica (2016), Vampiros en Barcelona (2017), Doñana es arte (2017), Monstruari (2018), Más macabras (2019)... Y ha coordinado otras como Cuentamínate (Hijos del Hule, 2012), Cuentopsia (Hijos del Hule, 2014), Vuelo de brujas (Apache libros, 2018) o TRAStiendas (Stonberg, 2019). Es profesora de Escritura Creativa y Relato y miembro de la PAE (Plataforma de Adictos a la Escritura) con quienes participa en la organización de charlas y eventos literarios.
En el 2016 publica su segundo libro: Maullidos (ed. Stonberg). En el 2019 ganó el certamen Terroríficas II y presentó su tercer libro de relatos: Casa volada (ed. Huso).
Esta antología subvierte aquello que la tradición oral y los cuentos nos han contado de las brujas y las hadas... aunque no siempre. Estas figuras arquetípicas continúan siendo malvadas, pero la diferencia reside en que Gemma las empodera y las convierte en seres que no pagan por sus culpas, ni por su naturaleza. El prólogo es nada más y nada menos que de Elia Barceló, y resume espléndidamente qué papel tuvieron estas figuras en nuestras infancias (de los que ahora somos ya maduritos): el miedo que generaba en los hombres las mujeres con cualquier tipo de poder y el papel de las mujeres como meras princesas o botines de guerra en la literatura. Gemma se lleva toda esta tradición a su territorio y lo vuelve perverso y peligroso. Para ella los cuentos han de ser crueles y utiliza y referencia personajes clásicos de las grandes obras y los cuentos europeos oscureciendo su versión actual, tanto como los originales, y reinterpretándolos desde una óptica donde brujas y hadas tienen las de ganar. El libro se divide en dos partes con 7 relatos cada una: la de las brujas blancas y la de las hadas negras. Muchos de ellos llevan alguna cita de maestros del género: Lovecraft, Wells, Carver, Barrie...Pero se intuyen también las influencias de : Angela Carter, Ana María Matute y Shirley Jackson. Se repiten elementos: niños caprichosos y crueles, madres horribles, obsesión por todo tipo de dulces, bebés, flores, colores...todo lo que en principio se identificaría con lo bueno e inocente revierte en todo lo contrario. Las cosas menos sospechosas y más tiernas son las que infunden mayor temor. La escritura de la autora es muy rica y sensorial, su vocabulario muy amplio y la creación de atmósferas uno de sus logros. Si no le pongo la 5ª estrella es porque los cuentos son de estructura clásica, lineales. He echado en falta más juego a este respecto, mayor experimentación. Quizá sea adrede, o deformación profesional por mi parte. Las ilustraciones de Judith García Talavera complementan el texto maravillosamente. En todo caso es una excelente antología de relatos de terror, crueles y juguetones.
Interesantes puntos de vista sobre las hadas y las brujas, no todo es tan negro ni tan blanco. Los grises también están presentes en estos personajes. Hay un punto tétrico en muchos de los relatos, hay homenajes en cada uno ellos a otros textos y autores. Inquietantes ilustraciones de Judit García-Talavera y gran prólogo de Elia Barceló.
La edición y las ilustraciones son increíbles. Me han gustado varios relatos pero creo que le faltan salvajismo, tratándose de brujas y hadas malvadas. Aún así me gustó :)