El ahora nunca resulta suficiente, pero es nuestra única certeza. Así lo sienten los protagonistas de Presente imperfecto; una serie de personajes reconocibles en sus dudas y debilidades que tratan de dar respuesta a sus incertidumbres sirviéndose de lo que creen recordar del ayer y de lo que desean —o temen— del mañana. Sus historias, entrelazadas a lo largo de los doce relatos que conforman este libro, nos asoman a la difícil búsqueda de la felicidad, a las contradicciones de la convivencia, a las diferentes maneras de entender el amor y la amistad, a la tiranía del deseo o al vértigo de las expectativas que nacen del sexo. A través de estas páginas, recorremos lugares como la isla a la que Julio y Elías regresan juntos quizás por última vez —y que Álvaro visita para superar su duelo—; el piso en el que se reúnen Irene, Héctor, Iván y Audrey para despedir a Aitor; la galería de arte que observa los encuentros entre Olga y Lucía desde hace más de treinta años; la cárcel de Badajoz en la que se quebró la vida de Eduardo en 1971, o las calles y plazas que aún hoy llena la lucha en respuesta a las agresiones contra el colectivo LGTBIQ+. Presente imperfecto compone un mosaico de vidas trabadas, como las piezas de un puzle, a través de los hilos tejidos por el azar y de los nacidos, a su vez, de otros libros. Libros prestados, escondidos o incluso robados; esos que embalamos cuando ponemos fin a una relación o que regalamos con la esperanza de iniciar una nueva. Porque, aunque la literatura y el deseo no basten, sí ayudan a que este presente imperfecto sea más habitable.
Bastante derrota he traído conmigo en estas cajas como para robarme también las únicas victorias que, gracias a que no sucedieron, nadie podrá arrebatarme jamás.
El Presente Imperfecto de Nando López es, como todo lo que he leído de él, sublime. Una exhibición de personajes y emociones que te acarician por los cercano y lo real. Una composición de relatos breves que son como canciones que se te quedan a vivir en la cabeza. Y en el corazón.
Bebido a grandes tragos. Me ha encantado la forma de conectar los distintos relatos entre ellos y con otras historias de Nando. Habiendo leído la mayoría de sus obras, atrapa desde el primer momento por esa forma tan precisa y profunda de explicar los sentimientos, que acaban siendo, en mi opinión, los verdaderos protagonistas de esta maravilla.
Nando siempre es exquisito en los detalles, en la magia que le regala a cada palabra. Nunca me cansaré de leerle. Agradecimientos a mi profesor de literatura de bachillerato que me recomendó leer su obra. Es de esas obras para sentarte tras cada capítulo con una taza de té y ponerte a reflexionar sobre lo que nos envuelve como seres sociales.
Es un libro interesante para descubrir más que una obra en sí, un recopilatorio de ejercicios de escritura por parte del autor con mensajes necesarios.
Nota real: 3'5🌟🌟🌟✨ Un libro de relatos de historias de personas que luchan contra sus demonios y la desidia del día a día. Todas las historias tienen un toque bastante triste, pero creo que está hecho así porque son tan reales que buscan que te escueza y que te toquen la fibra sensible. Me ha gustado cómo, aunque son relatos independientes, a la vez están relacionados muchos de ellos entre sí por personajes y lugares. Y me ha emocionado especialmente el relato final sobre Samuel Luiz. Que su nombre nunca se borre.
Aunque al principio sí me pareció entretenido, ya desde la mitad se me hizo monótono y aburrido. El personaje protagonista de cada relato era el mismo con diferentes descripciones. Todos la misma personalidad que, según mi opinión, está bastante poco conseguida. No apto para personas con el estado de ánimo bajo porque de verdad que este libro te lleva a agonía más absoluta, no existe ni un párrafo de felicidad. Lo único bueno es que se lee rápido 🤷🏽♂️.
De Nando me leería hasta su lista de la compra. Y Presente imperfecto es una muestra más de que es uno de los escritores más en forma de nuestra literatura actual.
Muy en su línea. Los personajes de los diferentes relatos se conectan, haciendo que el libro sea un todo, a pesar de ser relatos completos e independientes. Me ha gustado.