En 1803 partieron del puerto de La Coruña nueve hombres, una mujer y 22 niños con la misión de llevar la vacuna de la viruela desde España a todos los rincones de la América hispana y Filipinas. Nunca antes se había realizado una campaña sanitaria de similares características, de manera filantrópica y con alcance mundial.
La expedición estuvo en activo durante casi nueve años, recorrió decenas de miles de kilómetros, vacunó a centenares de miles de personas contra una de las enfermedades más mortíferas de la humanidad, y dejó asentadas las bases para unos primerizos sistemas públicos de salud. Sus integrantes, sin embargo, corrieron distinta suerte, desde los más altos reconocimientos hasta la muerte y el olvido.
La historia que aquí nos cuenta Javier de Isusi (Premio Nacional de Cómic 2020, Premio Euskadi de Literatura en modalidad de Ilustración 2021) es la epopeya de ese puñado de héroes casi anónimos.
Obra realizada con la colaboración del Ministerio de Ciencia e Innovación y el CSIC.
(Bilbao, 1972) estudia arquitectura en las escuelas de San Sebastián y Lisboa. Acabada la carrera prueba brevemente la profesión y emprende un viaje que le llevará durante un año a recorrer buena parte de Latinoamérica. Al volver de ese viaje decide dedicarse a lo que siempre ha querido hacer: contar historias en viñetas.
Tras ganar algunos premios en diversos concursos de cómics empieza a publicar en 2004 Los viajes de Juan Sin Tierra , serie inspirada de alguna manera en sus propios viajes, que pronto comenzó a traducirse en otras lenguas. Por otra parte, impulsa y coguioniza junto con Luciano Saracino las diversas historias que integran la serie Historias del olvido (Dolmen, 2007), dibujadas por varios autores españoles y argentinos, y participa en el discolibro de Iván Ferreiro, Mentiroso mentiroso (Warner España, 2008), adaptando al cómic una de las canciones.
Ahora, tras haber finalizado En la tierra de los Sin Tierra (Astiberri, 2010), el cuarto volumen que da por finalizada la saga, y tras realizar con el guionista Luciano Sarasino,Ometepe (Astiberri, 2012) se encuentra enfrascado en el guión de su próxima obra así como en otros proyectos de ilustración.
Hacía muchos años que no leía en este formato, cómic o novela gráfica, y lo he disfrutado la verdad.
El libro llegó a mis manos a través de una buena amiga de Plasencia que comparte labor educativa con el auto que, además, tuvo a bien dedicarme un ejemplar.
Cómic premiado, que nos cuenta con acierto la Real expedición filantrópica de la vacuna de la viruela, capitaneada por el Doctor Balmis y que extendió la vacuna frente a la viruela por los territorios del Imperio español entre 1803 y 1806 y que pudo llevarse a término con la inestimable ayuda de una mujer, Isabel Zendal, personaje puesto en valor es estos últimos años del siglo XX y homenajeada en Madrid, por ese hospital que lleva su nombre y que, desgraciadamente, no sirve para nada. Al menos el nombre fue un acierto.
Porque si lo miramos desde una perspectiva actual, esta expedición fue una locura. Una locura que tuvo éxito, siendo uno de los pocos hechos destacables del reinado de Carlos IV. El planteamiento fue el siguiente. -La viruela ha sido una de las enfermedades que más estragos ha causado a la humanidad a lo largo de la historia. A principios del siglo XIX estaba pegando fuerte en gran parte de los territorios del Imperio Español, diezmando a la población, sobre todo en Hispanoamérica, donde la enfermedad había sido importada por los europeos y la población nativa carecía de inmunidad. -Desde siempre se sabía que aquel que sobrevivía a la enfermedad, quedada inmune frente a reinfecciones. -Jenner descubrió que la variante vírica de la viruela que infectaba al ganado vacuno, si infectaba a humanos, estos sufrían una enfermedad leve o asintomática e igualmente quedaban inmunizados frente a la viruela mortal humana. -Ergo, si extendías el contagio, "vacunabas", a la población con esta variante vacuna, la estarías protegiendo para siempre.
Problemas:
-La reticencia de los de siempre, conservadores, iglesia, una gran parte de la población a la aplicación de estos nuevos conocimientos. Visión negativa y recalcitrante de todo lo que huela a progreso. De eso sabíamos y sabemos un rato en España. Así nos ha ido. -Una vez superada la reticencia, surge un problema logístico. Para transmitir, vacunar, a un humano a partir de otro infectado con la viruela vacuna, hay que esperar un periodo de unos 10 días, a que el infectado desarrolle las típicas pústulas de la enfermedad. Luego se coge un poco de pus de las pústulas y se inocula en una pequeña herida de la persona a vacunar, por ejemplo en el brazo. Si se dejan secar esas pústulas, se pierde la posibilidad de utilizar al humano infectado como fuente vacunal. -También se puede conservar ese pus, ese fluido vacunal, asociado a ciertos soportes, como tejidos, protegidos entre cristales. Pero duran muy poco y el calor los destruye rápidamente. Recordad que estamos en el siglo XIX. -Lo que plantea la Expedición de la vacuna es llevar la vacuna a ultramar, a territorios situados a miles de kilómetros, y en zonas ecuatoriales, donde el calor aprieta de lo lindo.
Solución de locos: -Las muestras de fluido vacunal, no resistirán al viaje. -Cojamos personas y establezcamos una cadena de vacunación durante el viaje, de tal forma que cada 10-15 días vacunemos a una persona y siempre habrá alguien con la infección activa que pueda ser utilizado como fuente de la vacuna. Una vez llegados a tierra firme, no habrá problemas en encontrar personas para extender la cadena de vacunación. -Problema gordo: ¿Y si hay varias personas entre las elegidas que han pasado la enfermedad? La enfermedad no prenderá en ellos y la cadena de contagios morirá y la expedición fracasará. -Solución: Cojamos niños, lo más pequeños posibles, que casi seguro no han sufrido la enfermedad y establezcamos con ellos esa cadena de contagios.
Y eso es lo que hicieron. Fueron a La Coruña, punto de salida de la expedición, y en la inclusa, arramblaron con 22 niños de entre 3 y 9 años y con ellos, a su cuidadora, Isabel Zendal, encargada de mantenerlos con vida, de cuidarlos, de mimarlos, de entretenerlos y de mantener aislado al niño contagiado, de aquellos que estaban a la espera de participar en la cadena. Pasaron por Canarias, Puerto Rico, Venezuela, donde se dividió en dos. Una parte, al mando de Balmis, se dirigió a los territorios de norte: Islas del caribe, Nueva España y Centroamérica y desde allí a los confines del Pacífico a Filipinas e islas de Oceanía bajo soberanía española, e incluso llegaron a territorios como las con colonias inglesas de China, nuestro archienemigo del momento. La otra parte de la expedición al mando de Josep Salvany (otro gran olvidado), tiró por Colombia, hacia El Virreinato del Perú, con el objetivo de llegar a buenos Aires a través de los territorios de las actuales Bolivia y Paraguay. Una gesta que el bueno de Salvany no resistió, rindiendo su alma en Cochabamba.
De los 22 niños originales de La Coruña, los "galleguitos", 21 llegaron con vida a México. Se suponía que iban a ser acogidos como héroes en Ciudad de México y tener un destino mejor. La realidad no fue tan amable con ellos.
Me ha llamado la atención que en algunos territorios, Cuba, Puerto Rico, Nueva España (México), también en Buenos Aires, cuando llegaba Balmis se encontraba que la vacuna ya contaba con cierta implantación, a donde había llegado desde los territorios más septentrionales o meridionales, las colonias inglesas, donde pudieron hacer el traslado del suero vacunal con éxito desde la metrópoli, al pasar por zonas de temperaturas más suaves durante el viaje. Sin embargo, Balmis vio que la distribución de la vacuna no era homogénea entre la población y los poderes fácticos solo la administraban a quien pagaban por ella. Otro de sus mayores logros fue establecer las llamadas Juntas de Vacunación, con el objetivo de organizar y llevar a cabo la vacunación a la totalidad de la población de forma sistemática (incluidos nativos, esclavos, niños y mujeres) y de forma gratuita. Esta fue la forma de proteger a la comunidad de forma eficaz. Estas Juntas, fueron el germen de los futuros Servicios Públicos de Salud.
No solo el mar recordará sus nombres. Estos hechos heroicos, estas proezas, así como el nombre de quienes los protagonizaron, han llegado hasta nosotros y es menester conocerlos y reconocerlos. Ya lo dijo Humboldt: "Este viaje permanecerá como el más memorable en los anales de la historia" -cita recogida en el libro-.
Yo me pregunto ¿Cuántos millones de vidas se habrán salvado de la viruela desde que este enfermedad se erradicó del mundo en 1977? La IA dice que entre 150 y 200 millones. Antes de esto, sólo en el siglo XX, la viruela mató a 300 millones de personas. El virus de la Covid casi parece una hermanita de la caridad.
Y me vuelvo a preguntar. ¿Cómo alguien mínimamente racional y pensante, puede ser antivacunas?
En fin. Gran documento, bonitos dibujos, con mucho dinamismo, muy expresivos. Si que merece la pena, la historia y el cómic.
No conocía esta expedición, qué enormidad. Es una lástima que un capítulo tan decisivo de nuestra historia haya quedado tan tapado por logros bélicos y otras hazañas menores. Que enseñen esto en las escuelas: el altruismo debería ser el motor de la historia.
El dibujo y las acuarelas de Isusi son buenos, y la historia de la expedición de la vacuna de la viruela merece ser contada, pero… al guión le falta ritmo y peca de expositivo. Más que un cómic o una novela gráfica, en ocasiones me ha parecido que estamos ante un reportaje ilustrado.
He vuelto a leer y ver este comic que cuenta un hecho histórico:la misión de llevar la vacuna de la viruela desde España a América en 1803. En esta segunda lectura me he dado cuenta de que lo tiene todo: Una historia real, épica y filantrópica y poco conocida, que está bien contada, con unos personajes bien definidos y muy interesantes ,los dibujos son muy expresivos,las acuarelas originales y trata temas para el debate. Me parece un gran comic que roza la perfección. 4,5.
Una reconstrucción de la Real Expedición Filantrópica de la Vacuna. Para mi gusto, creo que le hubieran venido mejor algunas páginas más (por momentos me parece demasiado comprimido) pero de Isusi aprovecha muy bien las que tiene y consigue darle fuerza y personalidad a los protagonistas con una narración eficaz (Me gusta mucho el trabajo que hace con las acuarelas)
Magnificas acuarelas y brillante ejecución artística y narrativa. Una historia perdida que supuso la curación de miles y miles de personas. Una proeza para la época recorrer el mundo para salvarnos de la viruela. Enhorabuena por recuperar a los héroes de tan valiente historia.
Este cómic es muy recomendable si te interesa la historia de la medicina moderna. Los dibujos son una maravilla, y la historia está narrada de manera amena y ágil.
📢ℹ️ #NovelaGrafica publicada en 2021 por editorial planeta comic. 📕
ℹ️ Se narra el origen y una parte de la Real Expedición Filantrópica de la Vacuna en la que Balmis ⛵ y Zendal 👩⚕️, entre otros, jugarán papeles destacados. La novela A flor de piel de Javier Moro, profundiza en esta historia y la recomendamos también. 🔝
ℹ️ En España durante la crisis del Covid-19 la operación militar que se activó se llamó "Operación Balmis" en honor a esta historia. Y la Comunidad de Madrid construyó un hospital llamado "Enfermera Isabel Zendal" en honor a esta mujer, considerada la primera enfermera en misión internacional. 🧠
🤔OPINIÓN📖 ✅ Es un acontecimiento increible de trabajo, sacrificio y superación por un bien común 💯
✅ Me encantó ❤️ descubrir que la palabra “vacuna” tiene su origen en esta historia, puesto que la forma de protegerse frente a la viruela era pasar la viruela de las vacas 🐮, la viruela vacuna. Y una vez la estabas pasando, te quitaban las costras de las pústulas y se las inoculaban a otro en una herida para que se infectase y desarrollase anticuerpos. 💉
✅ Dentro viene un registro con los nombres de los niños que usaron para portar la enfermedad viva hasta américa. Me ha parecido un bonito homenaje.
❌ Se me ha hecho corto 😭 me hubiese gustado leer mucho más sobre los detalles de su periplo por américa.
📙CITAS 💡 📜 “No puedo imaginar que en los anales de la historia se proporcione un ejemplo de filantropía más noble y más amplio que este”. Edwar Jenner pronunció esta frase al tener conocimiento de la expedición. Fue él quién demostró que se podía conseguir inmunidad frente a la viruela pasando la viruela de las vacas (mucho más leve) y usando el método de la inoculación. Era un cirujano inglés.
📗AUTOR🧑🦱✒️ Javier de Isusi, historietista e ilustrador español 🇪🇸 es conocido por la serie de cómics “Juan si tierra” inspirados en parte en la vida del autor viajando por sudamérica tras finalizar la carrera de arquitectura.
Reseña: https://www.fabulantes.com/2022/05/el... "Hoy, más de 200 años después de esta Real Expedición Filantrópica de la Vacuna, estamos redescubriendo a sus protagonistas, aunque no lo hacemos a través de un catálogo de ídolos y villanos, ni tampoco como protagonistas de la historia. El cómic de de Isusi nos presenta a unos personajes despreocupados por su lugar en las crónicas, orgullosos de sus acciones cotidianas, y satisfechos con que sea el mar el que recuerde sus nombres. Con excepción, por supuesto, del monarca. (...) Y a través de los olvidados nos narra de Insusi escenas de rebelión, de resistencia cotidiana, de solidaridad comunitaria, y de ayuda mutua. Quizá en esta ocasión sea el autor más optimista que en sus otras obras, o menos incisivo, porque (...) ahora retrata a los que sienten su patria en la humanidad, o a los que no les importa porque en todas partes quieren aportar".
Un cómic interesante, históricamente hablando. Sabía poco de la viruela y de la historia de como muchas personas arriesgaron sus vidas para hacer llegar la vacuna a todo el mundo. Realmente impresionante. Las ilustraciones ha sido lo único que me ha dejado un poco fría. A veces también había demasiada letra que tapaba el fondo de las imágenes. Las ilustraciones no me han transmitido tanto como la historia en sí. Si no has leído nada sobre este tema, este es tú cómic.
El mar recordara nuestros nombres, esos nombres de héroes anónimos, como los 22 niños que partieron de la Coruña hacia Latinoamérica y Filipinas para propagar la vacuna contra la viruela. En 1803 con objetivo de salvar la población de la pandemia que arrasaba con todos, decidieron abrir una expedición con niños como portadores del virus, por ser más fáciles de controlar y monitorear el virus. Expedición que, si bien tuvo éxito, fue una aventura para los niños huérfanos y los protagonistas de la novela, de supervivencia y conflicto cultural. Una novela gráfica con un tema histórico de bastante peso, pero muy poco conocido, que pudo transmitir mucho más. Sin embargo, creo que peca de básico y genérico, siendo las ilustraciones y la estructura para público juvenil o incluso estudiantil, inclinado por su foco informativo. Interesante trabajo del autor, que deja con la picadura de saber mucho más a detalle que paso en ese viaje.
Stated purpose sets what the material has to overcome, and here it is unusually heavy. The book was commissioned by the Ministerio de Ciencia e Innovación and the CSIC, which is to say by the institutional descendant of the state that mounted the expedition. The publisher’s copy calls it an epic of near-anonymous heroes and describes the campaign as philanthropic.
What overcomes it, and it is in the title. The sea will remember our names is a claim about who gets forgotten, and the book’s own framing says the members met unequal fates, from the highest honours to death and oblivion. Isabel Zendal went unnamed for two centuries. A commissioned commemoration whose subject is the failure of commemoration is doing something against its brief.
The cap. Twenty-two foundling children from A Coruña carried the vaccine in their own arms, arm to arm, because that was the only way to keep it alive across an ocean. They were the medium. And the destination was an empire with a labour force and a tax base to protect. Neither the children’s standing nor the colonial function of the campaign is the subject, and the frame the ministry paid for does not require them to be.
What would have moved it to 5. One person in Spanish America or the Philippines with a position on being vaccinated by the empire. If somebody in the book said the vaccine and the conquest arrived on the same ships, the material would have overcome the commission.