¿Qué fue Say No More? ¿La etapa en que, tras dos décadas en estado de gracia, a Charly García se le agotó la nafta? ¿O es la ofrenda del artista que hizo todo lo que un músico pop puede hacer en un país como la Argentina, y, finalmente, en el más estricto sentido de la expresión, logró liberarse? Cuando en diciembre de 1993 Charly García concluyó su concierto en el estadio de Ferro, dio inicio de manera implícita a lo que hoy se conoce como el período Say No More. Este segundo tomo de Esta noche toca Charly retoma la historia desde entonces y bajo la misma metodología que su aclamado una monumental investigación que incluye kilos de material gráfico (diarios, revistas, programas de shows, documentación, etc.), decenas de grabaciones (recitales, reportajes radiales, apariciones en TV) y casi cien entrevistas originales. El resultado es un relato alucinante sobre los años Say No More, la década y media del constant concept en que Charly García experimentó un cambio radical en sus modos de componer, grabar, tocar y vivir; un proceso que tuvo tanto de reinvención como de autodestrucción y que provocó el rechazo de sus viejos fans y la fidelidad de los nuevos aliados. Quince años en los que este colosal artista ejerció, como nunca, esa extraña cualidad de tener en vilo a la sociedad argentina y ser un faro de referencia de la música latinoamericana.
Si al primer tomo de Esta noche toca Charly lo llamé impresionante, este segundo se me escapa de los adjetivos. Monumental es apenas un punto de partida.
Roque Di Pietro retoma la historia desde 1994, cuando Charly García se despide (por un tiempo) del orden escénico en Ferro y entra de lleno en el caos creativo y vital del período Say No More. Lo que sigue es un viaje al corazón de una etapa intensa, fragmentaria, radical, lírica, oscura. Y el cronista está a la altura del viaje: combina archivo, oído, sensibilidad, obsesión y un amor que no ciega, pero sí ilumina.
El método sigue siendo el del tomo anterior: recital por recital, canción por canción. Pero acá hay una capa emocional distinta, más visceral. Porque Say No More no solo es una propuesta estética: es también un modo de vivir y autodeconstruirse. Di Pietro no esquiva esa tensión: la narra. Y lo hace con una prosa que se ha vuelto más rica, más íntima, más romántica —en el mejor sentido—. Se nota que el autor ya tiene "cancha": se mueve con libertad por los vaivenes de la historia y nunca pierde el foco.
Lo más conmovedor es cómo nos guía, sin sensacionalismo pero con pulso narrativo, hacia el colapso de 2008. Ahí no hay chisme ni morbo: hay humanidad. Dolor. Y, sobre todo, respeto.
Este libro no está escrito por un fan. Está escrito por un Aliado. Uno que sabe que el arte también puede ser ruina y resurrección, y que el escenario es un campo de batalla donde, a veces, se toca el cielo.
Si te gusta Charly este libro, al igual que su tomo 1 es imprescindible. Nunca se lee demasiado sobre Garcia. Lo que hace Di Pietro acá es enorme, a la altura del artista al que retrata.