De verdad qué pésimo libro. Empecé muy entusiasmada (culpa mía por tener expectativas tan altas) y el primer cuento me pareció insípido, pero bueno, igual había que seguir leyendo. El libro me empezó a incomodar realmente en el 4o cuento "Picota" donde, por la manera en que lo narra, Bloom parece ufanarse de la misoginia y racismo que expresa, por un momento pensé que estas descripciones eran justo para poner en contexto y entender las violencias estructurales que llevan a una persona a tomar ciertas decisiones, pero por la manera en que acomodaba las cosas y por los cuentos posteriores, es parece muy evidente la misoginia interiorizada de la autora. El cuento que me hizo decidir abandonarlo y hacer esta reseña fue "Desnuda como un sándwich de carne" donde sabes todo lo que va a pasar, con los estereotipos racistas, lugar muy común en México, y que "es la culpa de la protagonista por salir sola de noche".
No le doy una estrella porque me gustaron dos frases en el 60% del libro, según Bookmate, pero si pueden ahorrárselo, mejor
Tristeza de los cítricos es un libro de ficción compuesto por relatos cortos con diversas temáticas delicadas y fuertes que representan algunas cosas que suceden en el país.
Esta es la primera vez que leo a Liliana Bloom, y si bien no me pareció una mala antología esperaba más; empezó bien, el primer relato estuvo interesante, pero el segundo es el que más me impactó de todos, no lo dice textualmente pero queda implícito que algo horrible ocurrió y no podía quitarme una sensación extraña de encima.
Pero entre el resto de relatos ninguno destacó demasiado, incluso alguno que otro me hacía querer terminarlo ya, hubo una que otra cosa desagradable así que si lo van a leer revisen los trigger warnings, pero también hubo un par que para mi no tenían sentido, sonaban demasiado “fumados”.
Aún así es rápido de leer, así que creo que estuvo bien la experiencia.
Hoy me he despertado y lo primero que he hecho fue terminar un libro de Liliana Blum, una autora mexicana. No es el primer libro que leo de ella, “Todas hemos perdido algo” aún sigue clavado en mí y de vez en cuando pienso en él. Pero este libro que me he terminado me ha dejado con sentimientos encontrados. Tal vez ese era el objetivo, dejarme con un sabor agrio y una sensación de incomodidad y enojo, pero no puedo evitar sentir que es un libro que no tiene otro mensaje más allá que el de: Si eres una mujer “mala”, te sucederán cosas malas. Si te manejas con ese estandarte de mujer poco inocente y tienes un rango económico bajo, estás destinada al peor destino.
Hay algunos relatos muy buenos en el libro, sin embargo, no todos me atraparon. Los cuentos tratan de eventos de la vida diaria, quizá en algunas ocasiones un poco tediosos, pero con algún twist. Varios cuentos también tocan historias de personajes “locos” o que viven en una realidad alterna. Los finales me parecieron un poco flojos en general y las historia, a mi parecer, no terminaron de arrancar.
son relatos oscuros la mayoría que te dejaban con un sentimiento raro, desafortunadamente no me llego a impresionar bien los relatos, la mayoría eran de infidelidad y no me hacían sentir totalmente incomodo porque se mencionaba este tema una otra vez. La mayoría eran contadas por mujeres eso fue un punto bueno pero a la vez no por los temas que trataban, pero si siento que el libro nos deja un sentimiento como el titulo, no uno totalmente bueno pero tampoco totalmente malo.
Me pareció desagradable, aunque intenta narrar desde la objetividad, no lo consigue, abunda en detalles que dan una idea de una mente perturbada, dañada, morbosa. Lo leí para darme una idea de su estilo, ya que me recomendaron "El monstruo pentápodo" y al ver algunas reseñas, dudé entrar directo a esa obra tan controversial, y he tenido suficiente. No es para mí.
Se recrea demasiado en la violencia hacia la mujer. La mayor parte de los relatos no llegan a un fin de manera satisfactoria lo que deja un poso de mala resolución o de estar incompletos.
Liliana tiene la magia en su pluma, nos pone al limite de los sentimientos pero también nos aterriza en lo que somos los humanos y lo que significa vivir. De eso que estamos hechos, es que Liliana escribe.