Antón Castán está detido há três anos por um único delito: o de não ter cometido nenhum crime. Na cela, vai registando diariamente o quotidiano prisional e dissertando filosófica ou culturalmente sobre a justiça, a liberdade ou a inocência. A chegada à prisão de um novo director, conhecido pela sua crueldade, desencadeia um motim, com consequências imprevisíveis...
Unanimemente considerada uma das grandes obras latino-americanas, A Prisão configura não só uma elegante sátira da instituição prisional ou dos administradores de injustiças, como constitui uma oportunidade para evocar o melhor da escrita de Dostoiévski, Kafka ou Camus.
Menuda joyita con la que me he topado, no lo esperaba para nada. 'La cárcel' fue la novela ganadora del Premio Planeta en 1972. Aquí conocemos a Antonio Castán a través de su diario escrito desde la cárcel, donde está acusado de un delito que no cometió.
En este diario, Antonio cuenta su día a día en la prisión, describe a sus compañeros de celda y las numerosas conversaciones que mantiene con ellos sobre la libertad, la justicia y la cárcel. Además, a lo largo del libro ocurren varios acontecimientos totalmente insospechados que hacen que su lectura se vuelva aún más interesante.
Está escrito con un lenguaje muy ameno y con un toque de ironía y humor. Considero que es un libro para leer tranquilamente, para pensar con calma en sus reflexiones, sus paradojas y sus críticas a la justicia. Así lo he leído yo e indudablemente ha merecido mucho la pena.
“Para cada hombre, la libertad significa algo distinto. Huyendo de la humillación de la servidumbre, el hombre busca la libertad, la persigue, la alcanza, la disfruta, la comprende. El drama empieza cuando hay dos hombres, porque dos hombres ya no pueden ponerse de acuerdo para hablar de ella. La libertad es un enigma al alcance de la mano.”
Este es un fragmento de lo que me atrevo a afirmar: es uno de los mejores libros desconocidos de la literatura colombiana…
Siendo embajador en Cuba, a su autor, Jesús Zárate, le correspondió afrontar el difícil período de transición del régimen dictatorial de Fulgencio Batista tras el golpe de la Revolución Cubana en 1959 y la toma del poder por Fidel Castro. Pasó cuatro meses encerrado en un hotel, en donde funcionaba por ese entonces la Embajada de Colombia. Allí fue donde concibió la idea de “La cárcel”.
Lejos de ser una obra estrictamente realista o simbólica, Zárate construye un relato que se posiciona como una meditación narrativa. A través de sus páginas no solo se aborda la injusticia sistemática que sufren los personajes, sino también el sentido mismo de la libertad y la justicia. Todo condimentado con el uso constante de citas literarias, alusiones a autores y una crítica implícita a los problemas que enfrentaba la literatura y la sociedad en general.
En el diario que es "La cárcel", cuatro personajes comparten una celda: >David Fresno: un hombre que cometió fraude utilizando cheques falsos con el nombre de su tío. >Mister Alba:un individuo que, por su cuenta, estableció un consulado ficticio de la ONU en Quito, y que se dedicó a vender pasaportes falsos. >Braulio Coral: un hombre que se casó con dos mujeres. Sí, la bigamia era penada en este platanal hasta el 2023. Ahora solo es ilegal :) >Antonio Castán, el protagonista: un hombre que, a pesar de ser inocente, ha sido detenido injustamente y permanece en prisión sin juicio, sin abogado, sin investigación, sin que se le dé voz en su proceso.
Zárate utiliza esta trama para mostrar no solo el fracaso del sistema judicial, sino también para ilustrar cómo la literatura misma se convierte en una herramienta de resistencia y supervivencia. La obra no cae en la tentación de hacer una exposición didáctica o melodramática sobre la vida en prisión ni se enfoca en una representación morbosa de la pobreza y el sufrimiento. Más bien, reflexiona sobre las contradicciones inherentes al poder y a las estructuras que pretenden administrar la ley.
Así entonces, "La cárcel" es un texto multidimensional que se despliega como un monólogo, un diario, un ensayo, unas memorias, un cuento, un poema y una crítica literaria. Es un libro que enseña, ilustra y guía a través de los complejos y poco frecuentes senderos de la cultura literaria, sin recurrir a exposiciones vacías, sin desviaciones morales ni perversidades morbosas, y evitando las expresiones groseras con las que, en ocasiones, se intenta reflejar la vida diaria del pobre y las tradiciones de un pueblo. Zárate también utiliza epígrafes y citas literarias como una especie de coqueteo intelectual, invitando al lector a adentrarse en una reflexión más profunda. Estos detalles literarios no solo embellecen la obra, sino que sirven como una puerta a una crítica más amplia a la cultura literaria, las instituciones y el poder.
A través de este entramado de formas, Zárate permite ver la fragilidad de los sistemas judiciales y su desconexión con la verdadera justicia. Al mismo tiempo, una se podría plantear preguntas filosóficas sobre la libertad: ¿es realmente libre el hombre que sigue las leyes? ¿O es más libre el que, encerrado en una celda, puede decidir qué hacer con su tiempo, aunque esté limitado por las circunstancias de la cárcel?
“Los muros de la cárcel me desconciertan. ¿Se levantaron estos muros para defender a la libertad de la amenaza de los presos, o, por el contrario, para preservar a los presos de los peligros de la libertad? En todo caso, no puedo negar que padezco la voluptuosidad de estos muros. Si para el vagabundo la patria es el sol, para mí la patria es la cárcel.”
Este cuestionamiento se convierte en una meditación sobre el concepto de la libertad como una idea relativa. Castán, a pesar de su inocencia, está encarcelado por un sistema que no le permite acceder a la justicia. Sin embargo, Zárate también plantea que la libertad en la sociedad puede ser una ilusión. El hombre que vive fuera de la cárcel, bajo la tiranía de las normas sociales, también está prisionero de su propio entorno. Este contraste plantea una “angustia por la libertad” que trasciende el espacio físico de la prisión y se convierte en una crítica más amplia a las estructuras sociales y judiciales.
“Según Antón Castán, la justicia camina tan despacio, que envejece en el camino. Cuando llega nadie la reconoce, porque llega convertida en injusticia. La justicia es como el guerrero chino que luchaba por la vida de un emperador cuya dinastía había terminado hacía mil años.”
Una de mis partes favoritas del libro fue el juicio que se despliega en la obra que no es un proceso judicial formal. En lugar de ser el sistema legal quien juzga, son los propios prisioneros quienes inician un juicio sobre el asesinato de un compañero. Sin embargo, lo que buscan no es necesariamente descubrir al culpable, sino entender la razón detrás del crimen. Esta paradoja es reveladora: es la primera vez en tres años que Antón escucha hablar de su propio juicio, lo que subraya la desconexión entre la justicia oficial y la verdadera justicia que los presos intentan construir entre ellos.
Es curioso, el escritor colombiano expresa con agudeza la violencia de la realidad social y judicial del país. En sus páginas, no solo se lee una denuncia del sistema de justicia, sino, insisto, se lee una reflexión sobre las contradicciones inherentes al poder escrita de manera irónica y con bastante humor.
"La cárcel", en última instancia, no solo ilustra la injusticia que sufren los personajes, sino que también se convierte en una metáfora de la lucha interna y colectiva por la dignidad humana, más allá de las leyes que dicen regirnos.
Ahora, su autor: Jesús Zárate Moreno.
Nació en Málaga, pero no la española sino la santandereana, el 15 de septiembre de 1915. Fue periodista y corresponsal del diario El Tiempo, así como Jefe de Redacción en Vanguardia Liberal bajo la dirección de Tomás Vargas Osorio (otro gran escritor colombiano y uno de los amigos más queridos de Zárate).
En 1940 empieza a escribir cuentos y en 1943 inicia su brillante carrera diplomática cuando fue nombrado jefe de correspondencia del Ministerio de Relaciones Exteriores, de ahí en adelante tuvo muchos cargos en la Cancillería y en diversas embajadas de Colombia.
En 1948 publica dos libros de cuentos: No todo es así y Un zapato en el Jardín. Otro más en 1953: El viento en el rostro y otro en 1955: El día de mi muerte. Este será el último que publique en vida. Muere el 12 de diciembre de 1967 en Bogotá.
Y en 1972 se publica: La cárcel, obra póstuma ganadora del premio Planeta. fun fact: a raíz de este suceso, la editorial decidió modificar las bases del certamen y así impedir que en el futuro ganara el premio la obra póstuma de algún escritor español o hispanoamericano fallecido.
Cabe mencionar que en 1973 se publica también de manera póstuma la novela: El cartero y en el 2003 lo hace Tres piezas de teatro. Porque claro que sí, este hombre escribió teatro también.
Ahora bien, como sucedió con muchos intelectuales y hombres de negocios de su tiempo, no pudo evitar ajustarse a los patrones tradicionales de la época, lo que lo llevó a involucrarse en el ámbito político y por muchos años dejó de escribir literatura para dedicarse a esa tarea.
Aunque respecto al dilema que enfrenta el intelectual al verse atrapado en las intrincadas redes de la política menciona: “El periodista desemboca en la política. Lo mismo el escritor. Esto explica la languidez de nuestra literatura. Las luchas de partido aniquilan en Colombia las mejores inclinaciones literarias. El mal no se corregirá, mientras los espíritus realmente aptos para hacer brillar la cultura nacional tengan que seguir hipotecando su inteligencia para comer”.
Una novela escrita en formato de diario donde Antón Castán nos relata cómo es su día a día en una cárcel colombiana en la que ha sido encerrado por un delito que no cometió sin saber si quiera de qué se le acusa. Una variopinta colección de personajes habita entre las hojas del diario de Antón: un cura renegado, un falsificador, un estafador, un detective, un bígamo, una rata. Las historias diarias de Antón no podrían entenderse sin todos ellos.
No es ni siquiera la historia lo que podría llamar la atención, es la forma en la que está escrita. Una mezcla de poesía con literatura se mezclan en éste libro para ofrecer lo mejor de la literatura colombiana contemporánea, presenta también rasgos filosóficos donde puede verse claramente el gran empeño que puso el escritor en relatar de forma precisa sus vivencias en la cárcel.
En una celda de prisión se encuentran personajes con filosofías y formas de ver las cosas de manera muy diferente, los cuáles en un principio hablan de lo que muchos hablaríamos en su situación, de cualquier cosa por más random que sea, para así calmar el aburrimiento de su encierro. Luego la novela se vuelve algo más que solo eso y nos muestra las decisiones de personajes carismáticos ante su desdichada "falta de libertad" y como ellos perciben lo qué es la verdadera libertad. Además de esto, la novela cuenta con un buen final que te pone a reflexionar, así que gratamente la recomiendo.
I would love that this book wasn't been published after Zarate's death.
Now I'm obsessed with his writing, product of fascination.
I think the book speaks perfectly, about what it is: a mixture between novel, diary and drama. The way in which freedom and justice are treated are simply incredible. "The prisoners of coffee" is something that will always be with me. Masterpiece
Esta novela de Jesús Zárate Moreno se desarrolla en una cárcel colombiana, donde su protagonista (Antón Castán) se encuentra preso por un crimen que no cometió. Escrito a manera de diario, el protagonista va registrando los pormenores de su vida en la cárcel y las conversaciones que sostiene con sus compañeros de celda acerca de la justicia y la libertad. Uno de los mejores libros que he leído.
Magistral, sublime, maravillosa. Cuestionando conceptos como el de libertad e inocencia, la novela de Zárate es capaz de envolver y conmover incluso al lector más reacio. Una joya de la literatura colombiana que no entiendo porqué ha pasado tan desapercibida hasta ahora.
El preso que sueña con la libertad, el preso que aun siendo inocente del delito que le llevó a la cárcel, no puede evitar todos aquellos fantasmas que le piden cuentas de sus actos pasados.
Urbano Tavares Rodrigues refere no prefácio que "nenhum leitor inteligente, exigente e sensível deixará de amar A Prisão, de Jesús Zárate". Aparentemente sou uma leitora inteligente, exigente e sensível. Yay! Prisão, Liberdade e Justiça. Este livro trata-as imensamente bem, mesmo que nem sempre comecem com letra maiúscula. Por isso e por tudo o resto, e apesar de ainda estar a fazer a digestão da leitura, não deixarei de apontar "A prisão" como um dos meus livros favoritos de todo o sempre. Fica no coração e na estante de livros ainda mais especiais.
Muito bom! do melhor que já li e sem dúvida o meu livro favorito! O Mister Alba ficou cá dentro como a minha personagem favorita de todos os tempos. Recomendo até porque considero uma leitura excepcional!
Un joven está encarcelado en Colombia durante tres años sin tener juicio por un crimen que no cometió. Durante un motín de la cárcel tendrá ocasión de matar al verdadero asesino que es, casualmente, el Director de la cárcel.