Hay algo en la selección de textos de este libro que no me acabó de enloquecer. Leí otro libro de Satie, y me parece un personaje precioso, pero en este libro están seleccionados textos en un tono más o menos parecido, lo más irónico y lo más negativo. Aunque me encanta eso de su personalidad, creo que quedan ausentes otras dimensiones de su carácter. Es también gracioso de una manera más ligera, no solo irónica, y si solo lees este libro piensas que estaba atorado en temas, como los premios o como la opinión de los demás, que no me parece que fuera necesariamente así.