Abarca los primeros veintitantos años de la vida de Mercedes Pinto, esta segunda novela sirve de precuela a su famosa novela Él y narra su infancia feliz en Tenerife con una familia pudiente, respetada y amorosa. Pero narra también sus incursiones en la poesía, las primeras dudas que se despiertan en su inteligencia, los tanteos amorosos y su matrimonio turbulento a Juan de Foronda, a quien dedicó Él.
Mercedes Pinto Armas (Santa Cruz de Tenerife, 12 de octubre de 1889-Ciudad de México, 21 de octubre de 1976) fue una escritora hispanomexicana.
Conocida sobre todo por su primera novela (Él, 1926) que sería llevada al cine por Luis Buñuel en 1952, y por una polémica conferencia pronunciada en la Universidad Central de Madrid (El divorcio como medida higiénica, 1923), fue una mujer polifacética, con obra prolífica, implicada en actividades sociales, culturales y políticas, y avanzada en sus ideas feministas. La mayor parte de su obra literaria (novelas, poesía, teatro y una amplia producción periodística) se desarrolló en los distintos países de Hispanoamérica donde residió desde 1924 hasta su muerte en 1976.
Fue madre de la escritora Ana María de Foronda|21198191]
Menudo descubrimiento. Una escritora canaria olvidada. Novela autobiográfica En esta primera parte conocemos la niñez, adolescencia y parte de su tortuoso matrimonio. Refleja muy bien la sociedad de la época, marcada sobre todo por la religión. Muy recomendable. Tengo que hacerme con Él.
Después de mucho tiempo retomo el contacto con Mercedes Pinto. Ella es una novela más intimista y personal que Él. Los recuerdos de su infancia, las anécdotas, y las muestras de rebeldía de Mercedes Pinto ya desde su niñez, poblan las páginas de una novela que no puede deshacerse de la alargada sombra de su infausto matrimonio. Escrita mediante fragmentos bastante cortos, hecho que facilita la lectura y la torna amena, diría que Ella es peor obra que Él, o como poco, menos significativa. Aún así, como contrapartida, es una obra que permite conocer en mayor medida la personalidad de la poetisa canaria. Asimismo, hago constar que dispongo de la edición de 2006 de Alicia Llarena y no esta; en la versión moderna, el prólogo de la genial investigadora es absolutamente esencial para seguir adentrándose en la obra de la feminista canaria.