Henry narra desde este país. Sus seres mágicos, heroínas, dioses y fantasía nacen de nuestra cultura y fortalecen nuestra identidad. Regreso a Aztlán nos invita a vivir nuestro pasado como un cuento de hadas, pero sin castillos medievales, brujas y fríos bosques. Este es un mundo poblado por pirámides, selvas y diosas propias de la cultura mexicana.
En estas páginas descubrí una sorprendente fusión: las palabras parecen formar, más que enunciados, frases cinematográficas; es decir, el texto plantea acciones dramáticas con carga en las imágenes y los sonidos. Se trata de un mundo en el que eventos y personajes de nuestro pasado prehispánico conviven con heroínas y seres de ficción.
La narración utiliza un momento en el pasado y en la fantasía como punto de partida para la reflexión sobre nuestras acciones y sus repercusiones hasta nuestros días. Y, sobre todo, busca contarnos una historia que conmueva y haga volar nuestra imaginación.
Estoy seguro de que quienes lean estas páginas disfrutarán de un viaje por el pasado, la fantasía y la Historia al lado de Xitlali, su protagonista.
"Regreso a Aztlán", es otra versión que conocemos de la conquista. Y está tan bien escrito, que Henry nos transporta hasta ese lugar donde nos preguntamos si fue verdad. El conocimiento y la investigación del autor se nota a cada momento, desde la introducción hasta el final que nos lleva como hilo conductor por la vida de unos personajes muy humanos. Combina la fantasía, el drama, lo histórico, metiéndonos dentro de su mundo con facilidad sin abusar de los recursos. Cuenta con figuras literarias que de pronto nos hacen detenernos en el texto y pensar en las frases, en la descripción de los templos y la magia que rodea todo. La protagonista es un personaje adelantado al tiempo de la narración de la novela, actúa, corre, se equivoca, acierta... Es una muy buena primera novela que, estoy segura, adentrará a Henry Bedwell (ya muy conocido por sus películas) al mundo literario. Del que no podrá escapar.
Es entretenido, pero la prosa es simple, aunque se debe tomar en cuenta que su público es joven; aun así creo que pudo ser mejor. El final no me agradó, no solamente porque era predecible, sino porque me dejó con la inconformidad de que fuera necesaria la presencia de seres sobrenaturales para triunfar, como si los mexicas no hubieran tenido la capacidad de hacerlo sin ello. Al menos varios de mis alumnos lo disfrutaron, y eso es bueno.