Nadadores lentos registra con celo microscópico la vida cotidiana de alguien que escribe. A la manera de un diario íntimo, es indiscreto: captura el material desechable, lo trivial, el agua que la escritura arrastra en su brazada lenta. También es el manifiesto de un antiescritor que, agobiado por los alrededores de la literatura, el ruido de las redes sociales y de las imprentas, duda de cada frase y construye, en esa perplejidad, su ritmo cardíaco: la fuerza cautivante con la que Santiago Loza resetea su propia práctica.
En esta caja con secretos de orfebre, el autor narra la forma frágil y total con la que se conecta a la literatura: un asombro que se comparte con todos pero que no deja de ser intraducible para sí mismo.
El nadador de este libro no pretende enseñarle a nadie el arte de nadar, apenas juntar en estas páginas las marcas que quedaron en el agua
Amo a Santi Loza. Tiene una escritura muy dulce, muy inocente, muy honesta. Es un ensayo sobre escritura y sin embargo no busca tirar ninguna posta sino justamente abrazar la incertidumbre, prestar la experiencia, aportar desde el propio relato. Tiene unos momentos muy lindos sobre la angustia y la parálisis de la página en blanco. Recomiendo mil.
"La escritura está hecha también de lo que queda por decir. Lo que se va postergando. Lo que todavía no tiene una forma para nombrar".
“No escribo para encontrar alivio, sino para reavivar el dolor en la carne viva que ha quedado sin piel que la proteja. Escribo para sentir esa vida doliente”.
me gusta mucho leer libros que caen entre la ficción, el diario, la escritura, el ensayo. esos libritos que son más amuletos que líneas de acción, más detalles que estructura
también me gustan los libros sobre el acto de escribir; sobre la pasión, la falla, la inseguridad, el miedo y el incesante ejercicio de escribir
Este libro lo comencé el 20 de junio y lo terminé el 31 de diciembre, fue una lectura lenta. En un momento del libro Loza describe lo que dijo un crítico sobre las películas que hace definiéndolas como “un cine imperfecto”, creo que también podría aplicarse a este libro. Entremezcla muchas cosas, el arte de escribir, sus pensamientos, sus temores y dudas en lo que hace, una enfermedad que lo aqueja, el fantasma de la vejez, las amistades, el covid, un taller que da sin muchos convencimientos, el transcurrir diario, algún que otro recuerdo familiar. Pero a pesar de ese caos va armando una línea argumental subterránea que te lleva, que te acompaña en el recorrido y que creo que es la necesidad de la escritura a pesar de la dificultad. “Ahora este día se disuelve. Ahora escribo sobre no escribir. Solo puedo escribir sobre no hacerlo. Escribo desde un día negado. Con los pensamientos atorados y la luz que se va yendo. Escribo con empecinamiento. Como quien golpea un yunque”, dice en la página 72 y agrega en la 104 “…estaba la escritura como refugio y secreto plan de revancha. Pensaba, ustedes no saben lo que estoy escribiendo. En cada crisis y post crisis estaba la escritura apuntalando un yo desmoronado. También se escribe para afirmarse. La escritura delimita: esto soy, hasta acá llegó.”
Hace poco me preguntaron qué tal me iba pareciendo el libro y dije que bien pero no tanto, que no lo leería si no lo hubiese leído; ahora que terminé el recorrido dudo un poco de esa afirmación. Creo que es imperfecto, sí, pero esa imperfección es también lo que lo hace diferente e interesante.
Bellísimo, como toda la Colección Escribir Un libro que se propone desentrañar el oficio de la escritura desde lo cotidiano y es desde esa cotidianidad donde logra encontrarse cara a cara con el lector ❤️
"Caminaba y pensaba que uno es todo lo que no termina de escribir"
Es la perfecta combinación entre lectura ligera y escritura profunda. El autor, en este modo de diario, habla de temas profundos y sencillos del día a día con total naturalidad que (a mí particularmente) te deja con ganas de leer un poco más de su vida.
"No estamos obligados a ser amables, pero debemos tratarnos con delicadeza. Lo que somos y hacemos es demasiado frágil para entregarlo al descuido". Exquisito.