El martes 30 de octubre de 2001, Martín Correa, Humphrey Inzillo y Pablo Marchetti entrevistaron en el Bar Onduras, de Palermo Viejo, al Indio Solari, Skay Beilinson y la Negra Poli. La charla, la tercera que con el grabador encendido tenían para la revista La García, duró tres horas y doce minutos, pero la sobremesa se extendió, entre risas y cervezas, hasta las tres de la mañana. La plana mayor de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, con los periodistas como testigos, disfrutó de su último encuentro en armonía. La imagen final que recuerdan de esa noche es la de las siluetas de esos tres viejos amigos, caminando abrazados por la calle Godoy Cruz. Pero unos minutos después, ya en la casa de Poli y Skay, la noche de cristal se hizo añicos. Viejos reclamos y desacuerdos afloraron y desembocaron en la pelea que le pondría fin a la banda que protagonizó el fenómeno popular más importante del rock argentino. Veinte años después, la publicación de la entrevista y la crónica completa de lo sucedido trazan la anatomía de ese instante clave: la última noche de Patricio Rey.
Me gustó mucho el final. Ese no entendimiento del por qué. ¿Por qué ellos tenían que estar ahí esa última noche? Me hizo emocionar varias veces, el relato de aquellas noches de fines de los 80' y el paso a los recitales masivos tienen mucha mística.
El libro no está mal, las entrevistas no son de mi preferencia y por eso la puntuación. Siento que se cuenta mucho de la entrevista y lo noto incompleto. Mechar detalles o teorías de la separación, considero que hubiera sido lo ideal.
Nunca me sale ser objetiva cuando se trata de Los Redondos, porque tal y como dicen quienes tuvieron el honor de entrevistarlos, es la banda de mi vida -a pesar de que nunca los vi en vivo-. Este libro me hizo emocionar tantas veces que siento que cinco estrellas no son suficientes. Gracias por regalarnos este valioso recuerdo a quienes se nos comprime el corazón cada vez que hablamos o escuchamos a la banda mas grande de la historia argentina 🖤.
Lo fui leyendo de a poco, lo agarraba leía algunas cosas y lo dejaba, y como el libro es una entrevista donde van cambiando el tópico de discusión te lo permite lo que está bueno. Fue interesante meterse en los pensamientos más mundanos de un artista, aquello que dice sin premeditar, sus opiniones sinceras, te cambia la perspectiva en muchas cosas de la imagen que uno mismo crea.