Una historia sobre el amor no sentido, no expresado, nunca vivido
«Así era. Así es. Ocupamos roles por el simple hecho de ser como somos y no por quien en verdad nos sentimos. Todo está organizado para que, cada uno, nos mantengamos fieles a lo que de nosotros se espera; a lo que, porque sí, decidieron unos hombres. Siempre hombres. Hombres con miedo al color. Que visten de oscuro para esconder sus cinturas, para ocultar sus ideas. Que borran las señales de su carne y solo dejan que, sobre el pecho, luzcan los símbolos de su fe colgando de una cadena o de un trozo de cuerda. Hombres que nos imponen ligaduras que provienen de algún lugar indefinido entre su cabeza y su hiel, allí donde arraigan la fatiga y la vergüenza, la duda y el desamor». Esta voz, llena de verdad, que habla sin tapujos, con tristeza, de la educación represora de la posguerra, pertenece a Elvira, la narradora y protagonista de esta novela, pura poesía en prosa. Que a sus muchos años se confiesa. Y se culpa. Porque, a pesar de sus deseos y sus amores, acabó formando parte de los que miran sin comprender, aterrados por convertirse en los personajes de una particular parada de «monstruos»: mujeres, homosexuales, borrachos, locos, rojos…
Si te digo que lo hice, debut de Jaime de los Santos en el arte de la escritura, es una radiografía íntima y certera de una enfermedad contagiosa, hereditaria y difícil de curar: no haber aprendido a ser querida. Ni a querer.
Pues para ser una "opera prima", está más que bien... Sin llegar a ser un monólogo en flujo libre, este ejercicio de memoria de una mujer que vierte, al final de sus días, su historia familiar está narrado con pulso y buen estilo. Frases muy cortas, en algún momento no puede evitar una composición algo forzada, como si quisiera destacar sus aciertos poéticos... que los tiene, pero que se han de pulir algo mejor, para que no resulten tan forzados. Por el resto, buena factura, interesantes vivencias... y un último capítulo que es una auténtica delicia. Muy recomendable.
Me gustan las novelas que empiezan por un casi final. Habrá lectores que al empezar la lectura hayan juzgado a Gonzalo con dureza y ligereza, un alcohólico que muere en la indigencia, infeliz…, se lo merece, libremente decidió perderse en el fondo de una botella, dirán algunos. Prejuicios. Jaime de los Santos cuenta esta reflexiva historia rompiendo el orden cronológico de la historia, el lector se da cuenta que su primera valoración fue una conclusión precipitada, aplicada sin ninguna humildad, sin empatía.
«Gonzalo adoraba el cine, se sentía espectador y no protagonista, lo que le confería cierto descanso, cierta dignidad»
Crecer en una familia disfuncional, como le sucede a Elvira, deja heridas que afectan a la vida adulta. Pensamos que los recuerdos de los niños están difuminados, que no pesan ni dejan huella, «No fui consciente de que el hambre, el frío y los zapatos rotos no eran otra cosa que las consecuencias de aquel desgarrador conflicto», pero, cuando en la madurez las cosas empiezan a ir mal y escarbas, descubres que solo parcheaste aquellas heridas. La falta de empatía de Miguel con sus hermanos, la poca sensibilidad de Olga, aunque luego ande carcomida por esa conciencia oscura e intente equilibrar la balanza del afecto con rosquillas. «No se puede construir sobre insidias ni mucho menos, cerrar los ojos». Es duro decirlo, pero los más pequeños, Elvira y Gonzalo, en general todos, se adaptarán para sobrevivir, protegiéndose de un entorno que no es el adecuado y viene acompañado de personajes perversos. Pero el verdadero problema de esta situación, no es que se protejan, se conviertan en adultos retraídos u hoscos, es que asuman patrones de conducta disfuncionales que repetirán de adultos. Son niños que sufren porque sienten que no pueden escoger, pero ante esta idea, hay un futuro malestar, que hiere más que abre los ojos, cuando descubres que hay una existencia alternativa a la que no tuviste acceso, como cuando Elvira compara su vida con la de Rose y culpa, sin pretenderlo a Claudio.
«Cuando bebo soy capaz de vivir».
Cuando nos faltan las raíces no contamos con parte de nuestra identidad. «Toda mi vida he buscado una madre. Gonzalo solo se buscaba a él».
«Cada parada en nuestro particular vía crucis era un pretexto para saciar su llanto en aguardiente».
Cada personaje ofrece una reflexión sobre las decisiones tomadas. José y su duelo, ¿loco o cuerdo dolido? Elvira, dos relaciones interesantes, la de sus hijas con su padre y las de sus dos amigas, Valentina y Rosa, ¿qué se esconde bajo estos celos?
Una novela que narra los finales de las personas, Elvira ha tenido que aprender a decir adiós, empezando por su madre, su padre, sus hermanos, su amiga Valen, Cristóbal, Justa, Olga, Claudio. Es una lectura intensa, llena de matices, reflexión e historia. El anacronismo literario elegido por Jaime de los Santos nos ofrece una novela hecha puzle, busca y encaja las piezas, por qué nuestra raíces son la base de nuestra madurez.
Una novela que no es fácil de leer, tanto por la temática como por el estilo que elige el autor: la sucesión de frases cortas que describen como brochazos rápidos la vida de una mujer a la que le enseñaron a cuidar de los demás pero no amar. Tras morir su madre, perder a su padre internado en un manicomio y ser llevada por su hermano a un convento como interna, vuelve para cuidar de sus sobrinos y tener su propia familia, aunque nunca podrá ser capaz de dejarse llevar por sus sentimientos, ni amar, ni llorar. Una dura historia familiar que no dejará indiferente a nadie.
Cheguei a este livro seduzida pela capa e por algumas menções honrosas aqui no FB. Comecei cheia de expectativas.
Jaime de los Santos é um político do PP espanhol que tinha ideia de publicar um ensaio sobre “ beleza e poder”. Acabou por publicar este romance ambientado no Madrid do post guerra e depois na actualidade. Contado numa escrita um tanto elaborada, rebuscada e quanto a mim pretensiosa . É Elvira, uma mãe dorida e de infância difícil e educada na tacanhês do tudo é pecado que na primeira pessoa nos relata a sua vida e a da sua família . Vida de perdas , vida triste nas mãos dum escritor demasiado complexo . Não fiquei fã de Jaime de los Santos . Desisti depois de ter lido 30%
Lecturas que te reconcilian con la literatura, vida, emociones, culpas, sentimientos, adicciones. Que joya ha escrito este autor para ser su primera novela y cuanto hay en ella de su bagaje cultural y social. Me gustan las novelas que desgarran, que te hacen pararte a coger aliento y que sus personajes son de carne y hueso.
Hoy os traigo un maravilloso libro de @delossantosleal editado por @espasaeditorial
Jaime nos invitó hacer el encuentro en el Senado y nos hizo de guía para que pudiéramos conocer esta maravillosa institución, allí nos contó muchas cosas sobre su libro, el porqué del libro, el porqué de algunos nombres además nos dijo que le encanta el drama y que es feminista total, olé el!!
Una de las protagonistas más fuertes del libro es Elvira, digo una porque sentí que todos eran protagonistas en su justa medida, no me sobra ninguno.
Elvira nos habla de sentimientos, de la muerte, del dolor, del miedo del querer sin ser querido.
Se hablará de borrachos, de homosexualidad, de locura, de violencia doméstica...
Una novela que en muchas escenas te pone los pelos de punta y que te hace derramar alguna lágrima, no todo es pena, es fuerza, es tirar para delante, sobrevivir...
Un libro muy bien escrito, poesía en prosa en su primera novela y ya nos aseguró que no será la última.
Un libro que a pesar de leerlo llorando por la pena instalada que llevo desde hace una semana, me ha gustado mucho y creo que debe ser leído, asique SI os lo recomiendo!!
Quiero dar las gracias a @delossantosleal por ese paseo en el Senado, por lo bien que nos trató, por esos abrazos, ánimos y por este libro.
Sin duda, la voz de la narradora es potente y muy, muy dramática. Es un libro que contiene mucha prosa y consigue transportarte a las calles del Madrid de la post guerra, un retrato realmente fiel de la sociedad de la época.
La trama es buena pero es un libro que cuesta mucho de leer por el vocabulario que contiene. Así, que no lo he terminado e voy a leerme otro porque no soy capaz de seguir leyendo lo.
No he leído nada más de este autor pero si el día de mañana tengo algún otro libro de el, espero que no me de fraude como este. Ya que tenía muchas ganas de leermelo y es un libro que cuesta leer página tras página.