Profanación es una antología de ficción weird que exhuma la inocencia de 13 personajes, corrompida durante la etapa más vulnerable de sus vidas. Con un estilo arraigado en la oralidad y en la tradición popular, Montejano genera nuevos espacios de folclore que funcionan como un sustrato fertilizado con la influencia de lo real del cual brotan horrores que perseguirán a los lectores más allá de las páginas del presente libro, pues su germen no corresponde a la dimensión de lo sobrenatural ni se encuentra en la superstición; sino en la conducta abyecta del propio ser humano.
«Profanación se asemeja más a un bestiario del sufrimiento, de la oscuridad y del infanticidio: se trata de una auténtica arma arrojadiza dispuesta a retirarnos ese velo de ingenuidad acerca del maravilloso mundo que se les presupone a niños y preadolescentes» (Pily Barba).
Amparo Montejano es una escritora y poeta española, reconocida por su trabajo en la ficción especulativa y el surrealismo. Es cofundadora del fanzine digital Círculo de Lovecraft.
Nacida en septiembre de 1975 en Alcázar de San Juan, Castilla-La Mancha, Montejano estudió Historiografía del Arte en la Universidad Complutense de Madrid. Apasionada por la narrativa corta, ha contribuido con sus escritos en más de cincuenta antologías y numerosas revistas tanto en España como en Latinoamérica.
En 2018, fue finalista en el II Premio Ripley con su relato El monstruo de las galletas. Dos años después, su cuento El poeta de hierro ganó el Trofeo RiLL al mejor cuento fantástico en castellano y representó a España en el Festival RiLL World Tour 2020. También ha sido finalista en otros certámenes, como el III Premio Internacional sobre el Olivar, Aceite de Oliva y Oleoturismo (2021) y Todos los demás planetas (2022).
En 2023 recibió varios reconocimientos: ganó el VIII Premio Malas Artes de Novela de Fantasía, Terror y Ciencia Ficción, obtuvo el tercer premio en el Certamen de Novela Corta Pedro Carbonel Castillero y ganó el I Premio de Poesía en el Certamen Nacional La Buena Letra.
Entre sus obras más destacadas se encuentran las colecciones Profanación. Cuentos macabros (2021) y Tierra de meigas. Cuentos de miedo, muerte y otros menesteres (2023).
Además, Montejano es parte del equipo organizador del evento cultural de literatura experimental El Día del Tentáculo, celebrado en el Distrito de Hortaleza de Madrid.
Todo duele más cuando las víctimas son los niños. Este es un viaje terrorífico, macabro, pero exquisito; los paladares literarios más exigentes quedarán muy satisfechos.
Puedes leer terror y quedarte en la orilla, pero este libro no te lo va a permitir. Vas a zambullirte en él, te masticará la conciencia y tendrás que vivir con ello. Es un libro que remueve por dentro con un despliegue de recursos técnicos increíble. Lo weird asusta, pero el realismo estremece y, a medida que piensas en estos cuentos, la ola de terror y pena se vuelve más grande. Pero es necesario, muy necesario. No importa que tengas la piel gruesa, este grito desde lo más hondo de las víctimas te atravesará como lo harán sus monstruos.
La imaginación, la creatividad, el esfuerzo por colocar la palabra precisa caracterizan esta prosa tan personal, inocente y lacerante a la vez. Ejemplo de ello sería cómo la autora utiliza los diminutivos y con su particular voz literaria se vuelven siniestros, dolorosos, dientecitos pequeños que te desgarran el cerebro.
También quiero destacar la edición mimada en todos sus detalles, en la corrección, la portada e ilustraciones interiores y trabajo de maquetación. En definitiva, estamos ante un producto gourmet, catarás el terror y lo saborearás con un buen envoltorio. Todo un lujo.
Aquí tienes la reseña completa en la que comento brevemente y sin spoilers cada uno de los relatos:
Difícil reseñar una antología al completo. En general una antología que tiene cabida para lo dramático y lo triste, lo macabro y lo morboso, lo tétrico y misterioso... Te gustará si te gustan los relatos de terror clásicos de especial dureza. He disfrutado de esta lectura, especialmente de la originalidad de "Rata", " La marca de la bruja" y "Transmutación". Especial mención a los relatos ambientados en España.
Lo primero que quiero decir es que es una lástima que esta autora no sea más conocida, porque este libro tiene una de las prosas más bonitas y características que he visto desde que tengo uso de memoria.
Siendo el primero, "Bombillas negras" no es el relato más interesante, pero está muy bien compuesto y establece muy bien el tono de toda la antología.
"El Dios Impedido" es de las muy pocas historias que carecen de elementos sobrenaturales, y por ello la tragedia, por realista, resulta más abrasiva aún.
"La Marca de la Bruja" es de mis relatos favoritos. Se lee como una extraña pieza de folklore, como una leyenda urbana o un fragmento mitológico. El final sólo eleva aún más ese elemento como de profecía. Me dió la sensación de que el destino de la Sin Lengua estaba ya decidido mucho antes de que ella pudiera elegir siquiera.
"Transmutación" se atreve a simpatizar con la protagonista aún después de sus actos. Creo que hay valor en ello. Diría que "simpatiza con el monstruo", pero no sería justo, porque en este caso monstruo y víctima son la misma persona.
"El Catador de Frambuesas"... me decepcionó un poquito. Aunque me encantó ver el canibalismo explorado en el estilo de Amparo (descripciones preciosas, creedme), el contenido en sí del relato me pareció... poco inspirado. Creo que culminar en "y lo peor de todo es que... hay más gente como yo!!" es dejar de lado los matices más profundos por los que el canibalismo nos resulta tan aberrante.
Tardé mucho en ver el giro de "Rata", y más aún en poder confirmarlo, pero cuando lo hice, tuve que parar de leer por unos minutos. No digo más.
"El Monstruo de las galletas" realiza una muchísima mejor exploración del canibalismo (aunque no es el tema principal), con descripciones aún más bonitas y originales si cabe, y una protagonista mucho más tridimensional.
Reconozco que "La Oscura Belleza..." empieza siendo de los relatos más flojos de todo el libro, pero acaba culminando en el que diría que es el mejor de los relatos del libro. El texto rezuma esa inspiración en Lovecraft tan característica, pero nada tiene que envidar al autor.
"Tienes Ojos Y No Los Ves" hace que esos miedos que tuvimos de críos pero que los adultos no se tomaban en serio se sientan valorados. Si eso es "sanar el niño interior", se siente bien. Y si no, creo que tampoco pasa nada por disfrutar este relato.
"Pasto para gusanos" me dejó un poco confundido. No sé si debo sentirme triste, asqueado, paranoico... Si hay algún mayor simbolismo en el gusano, creo que no lo he entendido...
"Qué miedo dan las noches" no podría ser más breve, y con una sola página es capaz de hacer una defensa bastante racionalizada de ese miedo que todos hemos tenido de críos a "algo" que coexista en nuestra casa.
El nudo en la garganta que sentí con "Rata" volvió en "Tom y Emmie Cortan Flores", pero esta vez fue diferente. Creo que hace falta una cierta sensibilidad y mucha inteligencia emocional para representar así de bien un tema tan duro. Y valentía. Creo que hace falta valor para atreverse no sólo a hablar de la víctima, sino también para tratar de entender al perpetrador. Sé que "humanizar" a ese tipo de personas no siempre es visto con buenos ojos, pero humanos es lo que son, lo queramos o no.
"Diario de Pam" resulta interesante. Es experimental en su formato de narración, eso me gusta mucho. Deja en la ambigüedad si el incidente fue fruto de lo sobrenatural o si fue el resultado de psicosis y negligencia profesional.
Los relatos de este libro son duros. Mucho. Pero también, de algún modo, necesarios porque no hablan, sino que gritan y desgarran y protestan. Y, si los relatos son duros, oscuros, difíciles de digerir en ocasiones por la crudeza de lo que cuentan, la prosa, como un recurso más o un fin en sí misma, es también difícil, elaborada, con un vocabulario rico y no accesible a cualquiera. Un librito pequeño, precioso por fuera y terrible por dentro, que recomiendo leer a todo aquel que no tenga miedo a que se le encoja el estómago al leer este crisol de experiencias atroces vividas y sentidas por niños.
Uno de los mejores libros de relatos de terror que he leído. Una escritura depurada, hermosa, dura, auténtica y tan cruel como la vida misma. Os recomiendo encarecidamente esta lectura, no puedo contar más sin hacer spoilers pero trata sobre la profanación de la inocencia, las inocencias perdidas, la crueldad hacia los niños, un grito necesario hacia un tema que es mucho más real de lo que imaginamos.
En el prologo se nos advierte de la tétrica y pesadillesca a la que nos vamos a enfrentar. Y no va de farol. Estos trece cuentos son una melange retorcida de tormento infantil, a fin de meternos en sus delicadas pieles y finos huesos y sufrir. A veces el tono es más realista, a veces se tiñe más de un fantástico macabro muy weird, a caballo entre el realismo mágico y la fantasía urbana retorcida de Barker. Niñas que beben sangre para volverse hermosas, dulces bollitos de amor que se ven obligadas a volverse monstruos, ratas demasiado humanas,... hay una larga trayectoria de relatos tocando distintos palos de distintas formas. El único defecto, lo que me impide ponerle cinco estrellas, es culpa mía, no de la autora. y es el lenguaje. Soy un fan de lo sobrecargado, de las palabras largas y los párrafos concienzudos, y aun así me he encontrado más de una vez teniendo que leer un par de veces páginas enteras. La prosa es sesuda y alambicada hasta el extremo. No es tanto un fallo como una advertencia al navegante. La recopilación de Amparo es un vórtice de pesadillas del que es muy difícil huir, aunque siempre consigna dejarte con una sensación amarga en la boca. Mis favoritos son La marca de la bruja y Transmutación, aunque hay unos cuantos que quedan a las puertas.
Como suele ocurrir (salvo que seas Ray Bradbury), la colección no está exenta de altibajos, pero cuando brilla lo hace muy alto, en aquellos relatos en los que la prosa se desboca en emanaciones de una poesía violenta, de un desbocado abigarramiento que lleva la narración hacia terrenos de una abstracción sofocante, propia de los lúgubres sótanos en los que se agitan las pasiones deleznables que intoxican unas páginas cuya lectura exige pausas, no solo para airear la mente entre las "grotesqueries" que las pueblan, sino también para paladear como es debido un libro único entre toda la producción de género contemporánea: una voz directamente emparentada con los más ilustres representantes del decadentismo y del romanticismo más atormentado que se sustancia en una crudeza sin precedentes de un hálito poético aterradoramente deslumbrante.