BANZAI es el grito que envalentona un acto, el acto valiente de elegir contar lo que no suele querer ser contado: lo que todo el mundo necesita hablar, pero todo el mundo calla en gangrena. Pues no, mi ciela. Exponerse para exponer. Contar para procesar, para transformar a quien cuenta y a quien lee. Y andá a salir intactx de la experiencia. (del prólogo de Luciano Vecchio)
Jules Mamone es el nombre escogido de Julia Inés Mamone (Villa Gesell, 1989), que también firmó algunos de sus trabajos como Femimutancia. Es historietista y dibujante de Argentina, una persona no binaria transfeminista.1 Ha obtenido varios reconocimientos, como el Premio Estímulo a la Escritura promovido por la Fundación Bunge y Born, la Fundación Proa y el diario La Nación o el concurso Somos convocado por la Casa Nacional del Bicentenario en Argentina.
Femimutancia tiene esa capacidad que tan bien describe el prólogo de este libro: hacernos asistir a un registro intimista al filo de lo incómodo, sumamente especial y universalmente común. Nunca se sale intacto de leer a Jules, se le lee con el cuerpo, como a todas las historietas. Es un género que está minimizado e infantilizado, como si la narrativa ilustrada fuera un signo de inmadurez, como si la infancia fuera ignorancia. Este libro nos invita a crear nuevos caminos neuronales, esos que aparecen cuando conectamos a una historia con la nuestra, cuando vemos más allá de las palabras. Ese es el poder de la historieta y una gran habilidad que tiene Femimutancia. Le celebro, siempre.
Me regalaron esta historieta argentina en tomo único, gran dibujo y prolija factura. Tengo con sobrecubiertas pero dejo marcada esta misma edición que tiene el ISBN correspondiente. Tercera obra que tengo de @l@ autor@.
Tengo la edición con sobrecubiertas pero que creo que es igual a estar por dentro. Si hablamos de obras de l@ artista, este no me gustó tanto como Alienígena (que debe ser mi preferido) pero sí bastante más que La madriguera. El dibujo, siempre interesante.