Normalmente disfruto mucho los poemas de Quirarte. Este caso fue la excepción. Varios apartados del poemario me parecieron muy cursis, otros una pobre excusa para engrosar el tamaño del libro. Fue hasta el final que encontré uno que otro poema que me pareció que valía la pena, y que me recordó a los mejores poemas de Quirarte, pero nada más.