Este es un libro que considero ideal para todos aquellos que quieren, o dicen querer, escribir una novela y no se atreven, poniendo la excusa de que es una tarea demasiado larga o que nunca la terminarían. Con esta mini novela, el autor, Bernardo Fernández nos demuestra que se puede contar una historia bastante completa, llena de matices, contexto, las descripciones suficientes y una historia sólida, en apenas unas pocas páginas.
El libro consta de apenas 130 páginas y por si esto fuera poco, su tamaño es apenas de 3 cuartas partes del tamaño de un libro normal (bueno al menos en el clásico formato de 6x9 pulgadas de las novelas).
El principal punto en contra que tiene este libro y por el cual le he dado 4 en vez de 5 estrellas, es por su lenguaje. Algo de lo que siempre me quejo cuando leo a algunos escritores de España (no todos, pero cuando pasa es muy molesto), es que están llenos de regionalismos, palabras o frases que no tienen ningún sentido para personas de otras partes del mundo o que son muy coloquiales del pueblo del autor. Y esto me causa mucho ruido porque este tipo de palabras tan locales hacen que me salga de la narración cada vez que aparecen, estás leyendo y de pronto, pum, aparece una palabra o una frase que parece completamente fuera de lugar y que hasta da risa o desentona por completo con la escena que estás leyendo. Esto es algo que también es muy marcado en el doblaje de voz español de películas y series, y es un vicio que ahora también está teniendo el doblaje mexicano. Y cuando veo este tipo de frases o palabras en un libro, me parece como si nadie hubiera corregido la novela, o que nadie en la editorial pensó que ese libro llegaría a leerse en otras partes del mundo.
Y en esta novela pasa lo mismo, aunque yo mismo sea de México, leer frases tan coloquiales me parece algo chusco, pese a que el libro esté ambientado en México, y hace que no pueda tomarme la historia tan en serio, generando por el mismo vocabulario escenas involuntariamente graciosas aunque el momento pretenda ser serio. Y esto no estaría mal si la historia estuviera ambientada en el presente, o al menos en la época en que el autor la escribió, que fue a finales de los ochentas o principios de los noventas, ya que se justificaría el uso desmedido de estas palabras e incluso sé que muchos lectores así lo demandarían. Pero no, la historia está ambientada en el futuro, en el año 2060 más o menos, creo, entonces resulta aún más extraño que gente del futuro hable como alguien de 70 años atrás. Creo que para la estética de la novela y el estilo que maneja en todo lo demás, habría sido mucho más estético usar un lenguaje un poco más universal que además va acorde a la globalización cada vez más marcada desde los años ochenta, sino es que antes, pero esta es sólo mi opinión de escritor, no tiene que ser a fuerza así.
Pero este punto en contra realmente es subjetivo, sé que hay mucha gente a quien le gusta que los personajes y el narrador hablen así, con regionalismos y de forma coloquial, pero a mí no me gusta porque me saca de la trama o me distrae, pero si a ustedes les agrada, entonces realmente el libro no tendrá ningún, o casi ningún, punto en contra.
Los puntos buenos son que me encanta cómo en muy pocos párrafos, con muy pocas frases y pocas palabras, el autor es capaz de desenvolver una trama bastante grande, una que uno no imaginaría que cabría en un libro de este tamaño. Así que eso me sorprendió bastante. Sabe dar las descripciones suficientes para que nos hagamos una idea de casi todo el escenario, de cómo es cada personaje, y hasta del contexto geopolítico en el que se desarrolla su historia, pero sin perderse en ellas ni extenderse innecesariamente. Como ya dije, de este autor podemos aprender a hacer narraciones breves pero detalladas, dando las pinceladas de información suficiente a nuestros lectores para que sepan todo lo que deben saber sobre el mundo de nuestros personajes, pero sin atiborrarlos de información.
Yo pensaba que el libro era más actual de lo que realmente es, ya que sus descripciones de la Inteligencia Artificial y sobre todo de la Realidad Virtual son bastante coherentes con lo que hemos visto en esta última década (aunque por lo que el autor dice en el Prefacio del libro, ha hecho algunas actualizaciones al libro con el pasar de las ediciones). Algo que delata que fue escrito a finales del siglo pasado es que por ejemplo la gente usa cabinas telefónicas para usar algo llamado el "videófono," y que no existen los celulares. Entonces esos son detalles que hacen ver algo arcaica a la novela, respecto a los ambientes simulados de Realidad Virtual en el que se sumergen los ricos y poderosos al meterse en los tanques de gel azul, pero a mí parecer eso le da un toque personal y especial a la novela. Se nota que es futurista, pero escrita en los noventa, es un detalle genuino que queda bien.
Me gustó también la capacidad que tiene el autor para estarnos narrando un capítulo en apariencia normal y de pronto, pum, con la última frase nos deja caer una bomba que lo cambia todo y nos deja completamente confundidos, sin saber bien qué acaba de pasar, pero en definitiva sorprendiéndonos bastante.
Bueno este libro lo recomendaría para cualquier amante de la Ciencia Ficción en general y de las distopías en particular como Mundo Feliz, 1984 o Naranja Mecánica, que por cierto si quieren ver el video que hice hablando de esas 3 obras pueden pedirme el link en los comentarios.