A pesar de ser un libro que en más de un momento se siente algo panfletario (tanto bueno como malo) es un texto útil para marcar un punto de partida en la investigación y entendimiento básico de un análisis sociológico que sirva para comprender los movimientos de derecha alternativa (o fascismos de baja intensidad como bien se intenta plantear a lo largo del libro). Es, cuanto menos, entretenido y digerible, aunque por momentos reiterativo en el mensaje que trataba de clarificar, dando vueltas a los mismos tópicos. Creo que es competente en gran medida y el ensayo con el que cierra es maravilloso en la reflexión que propone en torno a saberse ubicar la resistencia desde el afecto. Recomendable para iniciar en la discusión política de la identidad sentimental que hoy dictamina rumbos institucionales.