Tenía mucha ilusión de leer este libro, lo compré hace mucho y no me di el tiempo de leerlo, pero llegó el momento ahora que estoy rotando por mi internado de Gine-Obste.
Primero en el lado negativo, lo encontré un poco pretencioso, usando palabras o expresiones tal vez no tan necesarias, mezclando cosas a veces que no les encontré el sentido, tal vez faltó explayarse más para conectar las ideas. O explayarse demasiado en cosas que yo considero que podrían ser más cortas, como el tema del proceso constitucional, que entiendo podría ser una contextualización para gente que no esté enterada, tal vez abocando más a un público extranjero? Se entiende también la conexión con el tema del libro pero en cierto punto encuentro que se va por las ramas.
A pesar de mis críticas, encuentro que es un tema muy importante a tener en cuenta, afortunadamente la Ley Dominga ya se encuentra vigente, y creo que ha hecho una gran diferencia en la experiencia y el trato de las mujeres que tienen que pasar por un aborto. Aunque sólo es el principio, ya que lo más difícil o casi imposible es cambiar la mentalidad de los profesionales que tienen muy arraigado un tipo de actuar, aunque el mínimo debería ser siempre el trato humano y respetuoso de nuestrxs pacientes.
Desde el punto de vista médico, es muy importante mantener un buen trato, teniendo en cuenta siempre la agenda de nuestrxs pacientes. Yo que todavía ni termino la carrera, me doy cuenta a veces lo fácil que es insensibilizarse, ni me imagino la gente que lleva años ejerciendo. Pero también hay que entender que es un proceso en parte también para la auto protección, porque ver todos los días casos emocionalmente exigentes requieren cierto grado de separación, pero que además esto no afecte nuestra calidad de atención.
Gracias a Jimena Colombo por compartir su experiencia, que no debe ser nada fácil, y por hacer de su experiencia y proceso de sanación un proyecto que pueda ser útil para personas pasando por situaciones similares.