"Y al girarme, lo veo. Mi corazón lucha por salir de mi caja torácica como si fuera la primera vez que nuestras pupilas dilatadas se encuentran.
Vaya, no ha cambiado ni un poco, frío como la nieve, tan duro e insensible como una piedra, e igual de silencioso que un hombre que espera a la muerte.
Tengo la necesidad de ir y besarlo como en los viejos tiempos, pero no puedo, debo hacerle caso a mi cabeza y no a mi corazón. Esta vez, voy a comportarme como él. Voy a darle de su propia medicina.
Me quedé con el final original de la autora, al principio me pareció un poco aburrido pero después me prendí con la historia, el final no me lo esperaba y me encantó, algo totalmente distinto a lo que generalmente suele haber.