Los impuestos son la clave del financiamiento del estado, pero también revelan nuestra condición de ciudadanos, las contribuciones que hacemos como parte de una comunidad política y el rol que le otorgamos al estado, es decir, las bases mismas del pacto fiscal. Este libro aborda las distintas facetas de la discusión tributaria con las múltiples aproximaciones que ofrecen las ciencias sociales, incluyendo nuevas estimaciones distributivas, discusiones de filosofía política, datos de opinión pública, análisis históricos y de economía política, como también propuestas de reformas legales, digitales, medioambientales y económicas. Con esto se busca exponer los aprendizajes del pasado, los diagnósticos del presente y los desafíos hacia el futuro para contar con impuestos justos y un estado más activo en la reducción de la desigualdad. Aunque con foco en la sociedad chilena, el libro contribuye a democratizar el diálogo sobre los impuestos con nuevos debates y perspectivas de gran interés y vigencia para toda América Latina. Este es un libro fascinante sobre desigualdad e impuestos en Chile. Es un trabajo colectivo que considera autores que proveen una mirada fresca y experta para abordar estos temas. Chile es uno de los países más desiguales del mundo, en parte por la injusticia de su sistema tributario y por el legado de la dictadura de Pinochet. En tiempos en que el país está repensando su contrato social y sus leyes fundamentales, este es un libro muy oportuno y una lectura obligada para la ciudadanía.
Si quieres conocer sobre impuestos, parte de su historia en Chile y su (posible) futuro, este es un gran libro para ello. Especialmente, porque es evidente que los autores presentan varias de las ideas que tiene el actual gobierno (de Gabriel Boric) sobre la materia. Por ello mismo, y a pesar de que se presenta una discusión basada en evidencia, hay que considerar que el libro tiene una mirada progresista (de izquierda) sobre el tema.
Respecto a la lectura, hay capítulos que son bastante densos y cuesta avanzar en ellos, pero hay otros que son súper rápidos y entretenidos de leer. Personalmente, la tercera parte fue lejos lo mejor del libro junto al capítulo VII. Destaco (por mis intereses) el capítulo de Marcelo Mena y los impuestos para la justicia ambiental. Una cosa negativa es que se repite mucho el hecho de la desigualdad en la riqueza, muchos capítulos tocan el tema y se vuelve repetitivo en cierto punto.