Después de muchos años fuera, Louise regresa a su ciudad natal con el sueño de convertirse en horóloga. Para ello, visita su taller de antigüedades favorito buscando ayuda, pero nada pudo prepararla para lo que aprenderá bajo la tutela de su misterioso mentor, conocido sólo como "El Reparador".
Me gustó mucho la idea principal de la historia y como juegan con las posibilidades, pero el final no explica muchas cosas que pasaron en la historia y siento que quedó un poco inconclusa.
Pero todo lo demás de la historia es muy bueno, además de ser muy adictiva.
Esta es una historia reflexiva, con un arte hermoso. Y ya.
Esperaba más, porque en los últimos 5 capítulos da muchas respuestas y cierra una trama, pero me deja a medias. A medias de conocer cómo se repara, a medias de saber qué pasa con el después de ese evento, a medias de ver el perdón y no solo asumirlo. Me faltan capítulos, me faltan conversaciones y me falta un final. Todo me ha parecido genial hasta ese momento.