"Pablo, o la vida en las Pampas", título original, "Pablo, ou la vie dans les pampas", de Eduarda Mansilla, es una novela argentina publicada originalmente en francés, en 1869, siendo como tantas otras obras de la época, publicada originalmente en fascículos de diarios o revistas. Pertenece al género de la literaura gauchesca, cuya génesis se encuentra en el Cono Sur de América, siendo las obras argentinas las principales representantes de este género a nivel global, aunque se pueden encontrar obras de este tipo en la literatura de países como Uruguay, Chile o en la región sur de Brasil.
La historia que nos presenta la novela se ambienta en la región pampeana de Argentina, cuyo contexto histórico se enmarca en el período de la posguerra civil que enfrentara en su momento a los bandos federales y unitarios, y durante el transcurso de la Guerra de la Triple Alianza, razón por la cual la novela está cargada de "chicanas" políticas que lanzaba la autora al gobierno de la época, que promovía la participación del país en la guerra. Los personajes principales de la obra son el gaucho Pablo Guevara, su madre Micaela y la hija de un estanciero federal, de nombre Dolores. Tanto Pablo como Dolores sienten un fuerte amor y atracción el uno por el otro, romance que se vé fuertemente dificultado en su crecimiento cuando Pablo es reclutado de forma obligada para ir a la guerra. Desde el momento en que éste es reclutado, comienza a desenvolverse una trama de romance y tragedia cuyo final no dejará indiferente al lector, el cual no será ajeno al sufrimiento de Dolores ante la posibilidad de nunca más ver a su amado, el igual tormento que atraviesa Pablo cuando decide desertar del Ejército para volver en busca de su amada, y la desesperación de Micaela por encontrar a su hijo, dado que Pablo es lo único que queda de su familia, al haber perdido a su marido y el resto de sus hijos en la guerra. Quizás el personaje más trágico hacia el final resulta ser el de Micaela, puesto que, ya entrando en spoilers, termina con su psique destrozada luego de todas las pericias que tuvo que pasar para consguir que el propio gobernador de Buenos Aires le firmara los papeles necesarios para retirar legalmente a su hijo del servicio, sólo llegar al fortín donde la habían mandado para encontrarse con el cuerpo inherte de su retoño, luego de haber sido éste fusilado por desertor.
La trama es atrapante, y el ritmo de lectura es bastante ágil la mayor parte del tiempo. Pese a su antigüedad, es una lectura amena y sencilla, amigable incluso para lectores poco experimentados.
Quizás el único punto en el que puede flaquear sea el hecho de que la novela dedica bastantes párrafos a explicar la geografía, demografía, política y costumbres de la naciente República Argentina, puesto que la idea de la autora era presentar, a través de este texto, las luces y sombras de su nación ante los lectores europeos.
También, y a pesar de todo, es un texto que en todo momento debe leerse entendiendo su contexto histórico y el momnto en que fue escrita la obra, puesto que algunos comentarios hechos por la autora sobre los negros o los indios podrían resultar ofensivos para algunos lectores con una sensibilidad frágil.
Es una lectura que recomiendo mucho, sobretodo para aquellos que quieran introducirse a la literatura argentina y, más específicamente, al género gauchesco a través de un texto sencillo, didáctico en algunas ocasiones, que sobretodo sirve para empezar a comprender la mitificada figura del gaucho.