Los espejos venenosos reúne los mejores relatos del gran escritor serbio Milorad Pavić, hasta ahora inéditos en nuestra lengua: asombrosas narraciones en las que incluso el tiempo se bifurca, se descompone; en las que todo es el eco, el reflejo o el doble de algo; en las que siempre parece haber un misterio por resolver y donde convergen realidad y mito, pasado y futuro. Muchos de estos cuentos son un ejemplo fascinante del modo en que la literatura y los sueños se entrelazan con nuestras vidas hasta devenir indistinguibles y, en ocasiones, proféticos.
La historia de la rivalidad entre dos arquitectos por construir la torre más alta de Belgrado. El inusitado encuentro entre un sacerdote de Dubrovnik, que tiene en su poder una copia de todas las llaves de las casas de la ciudad, y una bruja. Un coleccionista de antigüedades que descubre un extraño escritorio capaz de matar a aquel que ejecute una serie de movimientos en un orden determinado… Los espejos venenosos es un prodigio de imaginación e inventiva en el que el folklore y la historia serbios conviven con la metaliteratura y la metaficción, y en el que todo es un juego terriblemente serio.
Un festín que funciona como muestrario del universo narrativo de Pavić, de sus temas recurrentes y sus obsesiones, de su inconfundible estilo y su sentido para el humor, la tragedia, la belleza y la maravilla.
Milorad Pavić was a Serbian poet, prose writer, translator, and literary historian.
Pavić wrote five novels which were translated into English: Dictionary of the Khazars: A Lexicon Novel, Landscape Painted With Tea, Inner Side of the Wind, Last Love in Constantinople and Unique Item as well as many short stories not in English translation.
Muchos de estos cuentos del serbio Pavić se enredan en sueños e intrincadas geometrías multidimensionales - la comparación con Borges es inevitable -, pero con un plus añadido: son también literatura de frontera, con su belicismo, su cruce de idiomas y religiones y sus tradiciones ancestrales.
De entre todos los relatos me gusta mucho 'Juego de té de Wedgwood', una alegoría de la relación entre los Balcanes y Europa. O también el pequeño 'Vida y muerte de Ioannis Siropoulos', que confronta a griegos y búlgaros. 'Los espejos venenosos', que da título al libro, es un relato en torno a las dobles identidades en tiempos de guerra. En 'La Mezquita azul' el alarife que la construye experimenta una conversión religiosa, y en 'Dos estudiantes de Irak' lo más interesante es observar cómo la arquitectura es una disciplina que cambia por siempre la mirada de quien la estudia. El relato más peculiar es 'El cuento que mató a Emilia Knor', metaficción en la que una matriosca de cuentos mata a quien los escucha.
Al final del libro, Pavić escribe una breve autobiografía en la que dice que los críticos españoles lo señalan como el primer escritor del siglo XXI, cuando ha vivido en el siglo XX. Yo solo sé que me voy con la sensación de haber observado un complejo mosaico bizantino desde la óptica del espaciotiempo de Einstein.
Lo dejo por la mitad, aplicando -nunca mejor dicho- la máxima de Borges.
Tan bien me habían hablado de Pavic que le tenía muchas ganas desde hacía tiempo. Supongo que serán gustos personales, pero no me cautivó, ni me enganchó en la mayor parte de sus relatos. El prólogo me pareció muy atinado y sentido, por lo que me auguraba una buena lectura, pero no fue así conmigo.
Quizá es lo que pasa con los que se atreven a imitar o acercarse demasiado a Borges o a Calvino. Son recetas únicas, que solo funcionan en ellos y en su tiempo (y Vargas Llosa, por ejemplo, rehuía a estos imitadores). No creo que sea el caso de Pavic de tratarlo de "borgito" como les decía MVLL, pero aquí gran parte de la narración de Pavic no me dijo gran cosa; que sí, que los límites entre el realismo y la fantasía y lo onírico, vale, pero simplemente no tiene el gancho que necesito para adentrarme y comprometerme con el autor. Empieza a dar datos y datos e irse por las ramas, y eso no suele gustarme de por sí. Por ejemplo, en uno empieza a hablarnos de los galgos, hasta los mínimos detalles, y simplemente ese elemento desaparece del relato porque sí.
Lamentablemente, a diferencia de Cartarescu, por ejemplo, sí que pude adentrarme en Rumania, en Bucarest, en escenarios que me eran del todo ajenos; aquí, todo lo serbio, balcánico, ruso y griego se hace un batiburrillo cansado y a veces aburrido, con ciertos destellos de gran narrativa, claro; pero sin algo que te atrape, de poco sirve tanto deslumbramiento.
Me encantó. Si a uno no le gusta Jorge Luis Borges difícilmente le guste Pavić. Sería mi filtro para recomendarlo.
De todos los cuentos solo uno lo sentí algo flojo, en comparación al resto. Aunque veo ese mismo como una forma de homenajear a otro autor, a otro grande.
Compilado de los cuentos de este autor Serbio Milorad pavic, es el primer encuentro lector que tengo con este autor . Cada uno de estos relatos son tipo memorias aunque también tienen su toque surrealista , tiene bastante metáforas asociadas al tema de los espejos y agua , así como la mitología griega
La Editorial Sexto Piso publica por primera vez en España los mejores relatos del escritor nacido en Belgrado Mirolad Pavić (un auténtico lujo que no podemos dejar pasar aquellos a los que nos gusta disfrutar de las historias cortas) que además fue traductor, historiador, profesor universitario y miembro de la Academia Serbia de Ciencias y Artes. Estuvo varias veces propuesto para el Nobel de Literatura y es actualmente comparado con otros grandes del gremio como nuestro Cervantes o con el gran Jorge Luis Borges. De todos los relatos que escribió, su compañero de Academia, el escritor Goran Petrović (segundo protagonista en este trio) ha seleccionado los que él considera más relevantes o aquellos que no quiere que sean olvidados.
Milorad Pavic es. sin lugar a dudas, una de las voces más originales de la literatura universal en el último medio siglo. Por primera vez, Sexto Piso publica en español una parte sustancial de su cuentística.
Literatura cocinada a fuego lento, con aroma artesanal y leña curtida por la memoria histórica serbia.
Los cuentos de Pavic se recorren como las piezas del puzzle de un misterioso icono ortodoxo, entre un afinado surrealismo y algún remanente borgiano, aderezado con un sentido homenaje a los Balcanes, su folklore y su tradición popular.
Un narrador excepcional de cuentos, Pavic logra atrapar al lector desde la primera oración de cada uno de sus textos. Seguramente fueran aún incluso mejores si entendiera todas las referencias eslavas, pero no quita que es un autor ante el cual quitarse el sombrero por su proeza.
“A veces me pregunto si todas mis obras, todos mis actos, están a la misma distancia de mí como un círculo de su centro, o si algunos pueden romper el borde de ese círculo. ¿De quién serían entonces? ¿Ahí está Dios?” p. 217
Intrigado por Pieza única , un día antes de empezar a leer esa novela, me encontré este libro de cuentos de Pavić en la librería y decidí llevármelo y lo tenía ahí esperando en el librero hasta que me decidí leerlo. Creo que Pavić es el escritor más borgeano, sin que se sienta una imitación, que haya leído. Como si fuera un sueño de Borges en serbio, como si a Borges le hubiera tocado vivir una vida de guerra muy directa. O como si Borges hubiera vivido en ese lugar de Europa que es punto de confluencia entre el oriente y occidente, entre el cristianismo ortodoxo y el islam, algo que además le hubiera fascinado. Porque hay temas parecidos (los espejos, los sueños, las meta referencias, hasta en un par aparece el mismo autor como personaje), pero a la vez están tratados de una forma muy diferente. Mm creo que leer la mayoría de estos cuentos se siente como si leyera un sueño, con esa extrañeza que ocasiona el darte cuenta que estás soñando, e incluso sin saber si realmente estás entendiendo ese relato que tu mente crea. Ayuda mucho darle una ojeada a la historia de Serbia en la Wikipedia. De forma más clara, quedan expuestas las obsesiones del autor, los sueños siendo, creo, el tema que une a casi todos los relatos. La guerra. Y la forma en que sus historias terminan siendo un juego onírico de espejos. Podría hacer un resumen de cada cuento pero, además de que sería spoilearlo, lo cierto es que me enredaría tratando de explicar las tramas tan llenas de círculos, que parecen espejos laberínticos de un sueño. Ahora tengo más ganas de leer su obra en general, pero en especial su novela diccionario que, por lo que leí, es su obra cumbre.
Confieso que compré este libro por su título y por su autor. Sin fijarme en nada más. Solo cuando lo tuve en mi poder reparé en que era un libro de relatos, cosa que no me importó, más bien al contrario puesto que llevaba tiempo sin leer cuentos. Sin embargo, ni la posibilidad de contar con diferentes historias, ni la prosa juguetona de Pavic, ni la variedad inmensa de temas que en estos relatos se trata han conseguido atraparme.
Me he sentido siempre a contra corriente leyendo este libro. No he conectado en ningún momento con las historias ni la ambientación ni los diversos personajes que aparecen en los relatos. Frío: así me he quedado. Relativamente decepcionado por no haber conseguido disfrutar de unas historias llenas de fantasía y leyendas, de la idiosincrasia Serbia: una tierra donde oriente y occidente se mezclan como en pocos países, y donde se ha jugado siempre a la guerra regando sus tierras de sangre y odio.
No quiero decir con esto que todos los relatos me hayan dejado frío o que no me hayan tocado ni despertado nada en mi interior. Hay relatos interesantes, pero son los menos. El conjunto ha sido pobre y decepcionante, por desgracia.
Continuando con mi exploración de la literatura de autores de Europa del Este, ahora es el turno de Milorad PAVIĆ, un autor serbio reconocido por su estilo narrativo innovador y su capacidad para fusionar lo real con lo fantástico. En esta selección de cuentos, PAVIĆ explora temas como la identidad, la memoria y la naturaleza del tiempo, enriqueciendo sus relatos con una rica mezcla de historia, mitología y filosofía. Los personajes en sus obras suelen enfrentarse a dilemas existenciales y a la búsqueda de significado en un mundo a menudo desconcertante y enigmático, lo que hace que sus historias parezcan tomadas de un sueño. Mis historias favoritas fueron:
- "Juego de té de Wedgwood" - "Pan y Vino" - "El medio hermano" - "El cuchillo monacal" - "Los espejos venenosos" y - "Dos estudiantes de Irak"
En resumen, estos cuentos son un verdadero viaje literario que nos acerca a la convulsa historia de los Balcanes. Sus historias son ricas y multifacéticas, ofreciendo una experiencia de lectura profunda y memorable.
El escritor nos lleva a recorrer mundos que no son lo que parecen. Los cuentos están llenos de finales y personajes inesperados, escritos con una narrativa fluida.
Sin embargo, algunas historias pueden sentirse ajenas al lector y por ende algo difíciles de leer. No por culpa del escritor, sino por el poco conocimiento que el lector pueda llegar a tener sobre la historia y geografía Serbia.
Hay historias que me encantaron como "Juego de té de Wedgwood", "El lodo", "Dos estudiantes de Irak", "Los espejos venenosos", "El jardín de Shakespeare" y "El cuento que mato a Emilia Knor".
Habrá que seguir leyendo a Milorad Pavić, para descubrir en su inusual imaginario, nuevos universos.
Me encantan los relatos de Pavić, los giros que toman las historias, los sinos, los juegos del tiempo en la forma de existir de los personajes. Sin duda mi favorito de esta colección, es el de Emilia Knorr, para mí, de lo mejor que escribió el mago Serbio con su pluma alada de poesía. Tambien el relato epónimo del libro y varios más me gustaron. Sin duda merece la pena.
Es un libro que me ha gustado. Es entretenido y de un autor muy desconocido en España. Alguno de los cuentos me ha resultado algo recargado pero en general me ha gustado.