El Político presenta una gran coherencia entre los ideales político-morales que propugna y los valores estilísticos desde los que se configura. La figura del político que se levanta en el texto se confunde con la del escritor y la del artista, y los consejos prácticos dirigidos a la educación del político encuentran traducción inmediata en una correspondiente educación estética y práctica para la vida cotidiana.
Spanish poet and writer José Augusto Trinidad Martínez Ruíz wrote most of his literary works under the pseudonym Azorín.
The eldest of nine brothers, he studied law at the University of Valencia, then worked as a journalist in Madrid. He later emigrated to Paris.
He also wrote under the names Fray José (in "The Catholic Education of Petrer") and and Juan of Lily (in "The Defender of Yecla").
He was an anarchist in his youth, but grew more conservative as he aged and supported Franco when the General came to power in Spain (although the author remained in France).
Una breve obra de maneras y recatos para la persona pública de su época, difícilmente extrapolable en su mayoría en unos tiempos en los que priman los populismos y las peticiones de transparencia a nuestra clase política, siempre tan querida. Se cita a contemporáneos y a pretéritos, entre ellos a dos de mis confabuladores históricos favoritos (Maquiavelo y el Duque de Lerma) para enfrentar dialécticas con posturas de la época que, sin nombrarse, se ven claramente en la intencionalidad del escrito. La edición ayuda bastante porque, siendo ilustrada, incluye retratos y semblanzas de aquellos que compartieron hemiciclo y palacio con el autor a lo largo de su vida política que, como la de tantos otros grandes y pequeños de la vida pública, osciló cual péndulo entre todos los extremos y opciones del arco parlamentario y extraparlamentario del tiempo.
¿Diría que es un libro que nuestros representantes deberían leer para aprender cosas? No necesariamente. ¿Diría que he aprendido cosas leyéndolo? Alguna, alguna.
Todo un manual para aquel que quiera mejorar su vida en el aspecto público. En mi opinión, debería ser libro de cabecera de todos aquellos que aspiran a ostentar el liderazgo de cualquier grupo. Además, su epílogo futurista, nos brinda la oportunidad de hacer alguna práctica reflexión sobre el rumbo de la humanidad que sigue teniendo la misma validez hoy que a principios del siglo XX.
Si bien los consejos tienen tal sabiduría que son dignos de mención, no son ni por asomo la más grande virtud del libro. Azorín traza cómo hay que hacer al escribir el castellano.
La verdad es que la mayoría de puntos sobre el buen político son un mantenimiento de hacer ver la política como un mundo de apariencias. Ha habido algunos puntos que tienen un interés genuino, pero sin embargo mi única parte favorita fue el epílogo futurista.
Los capítulos que más interés han tenido en mí han sido: XXVII. Innovador dentro del orden XLI. Juicio sobre las personas XLVII. Valores de las máximas y final
Mientras que los capítulos más equívocos para mí son estos, aunque es clara la circunstancia de la época: XXXII. Los hombres de mañana XL. La lectura de los clásicos
“Si nosotros tuviéramos entre nuestras manos un tierno intelecto (como el escultor tiene entre sus manos el barro) y tuviéramos que irlo formando poco a poco, ¿qué es lo que haríamos? ¿Qué camino señalaríamos a estos pies que están impacientes por entrar en el gran camino del mundo?”
I admit it has interesting topics and discusses various points about politics, but in my opinion it was so hard to follow it and didn't catch my attention entirely.
Although it is a short book, it's not the type you read in a single sitting; instead I'll recommend to read chapter by chapter and then think it over.