"Cada fotografía que Jimena ha enmarcado o cada perro que Jimena ha alimentado con sus dispensadores me hace percibir un profundo sentido de vida y luz, uno que es equivalente a la esencia misma de Jimena". Elizabeth Lo Activista y directora del documental Stray. El duelo, una de las experiencias humanas más sobrecogedoras, se convierte en ocasiones en una oportunidad para iniciar un nuevo camino lleno de sentido. Jimena Hoyos enfrentó la muerte de Zico, su mejor amigo, un fila brasilero, y esto la impulsó a crear Gozques, una fundación con la que ha querido revelar, y resolver, lo que antes parecía invisible: los miles de perros que deambulan por las calles sin la posibilidad de llevar una vida digna. Esta es una deslumbrante historia que contiene muchas otras historias: las de esos gozques que habitan en Colombia, pero también en India, en Egipto, y las de otros animales que han sido víctimas de maltrato y a quienes se les ha negado el cariño y la libertad. Es también un testimonio conmovedor de una mujer que dedica sus días a darles una voz a todos los que no la tienen; a protegerlos, a evidenciar su dolor y a transformarlo en un testimonio de esperanza, de amor y de reconciliación con la naturaleza.
Lo amé... La importancia de respetar y cuidar la vida de los demas seres sintientes... Todos deberiamos adoptar y apadrinar, pequeñas acciones cambian el mundo de miles de animales en situación de calle.
Hermoso libro, vale la pena leerlo y apoyar la noble causa de Gozques, vale la pena reflexionar sobre nuestras conductas diarias que directa o indirectamente incentivan el maltrato animal. Adicionalmente nos enseña cómo de la tragedia podemos ver nuestro verdadero propósito de vida y como las cosas se acomodan tras tropiezos y caídas a nuestro favor, afrontando con amor los sacrificios que conlleva.
Transformar el dolor es un libro profundamente honesto y conmovedor. La manera en que Jimena narra la historia de Zico me hizo llorar y sentir cada palabra en el alma. Es un testimonio de amor y resiliencia que muestra cómo el dolor puede convertirse en una fuerza transformadora. Admiro muchísimo la sensibilidad y la entrega de la autora, no solo en su escritura, sino también en su labor con los perritos. Este libro no solo toca el corazón, lo acaricia y deja una huella imborrable.
Es una muy bonita historia y unas grandes enseñanzas. Alguien que no es indiferente al sufrimiento de estos animales de esa forma, merece todo mi respeto. Espero que Jimena Hoyos pueda continuar con esta bonita labor que realiza.
Vale la pena escuchar testimonios como éste. La labor que hace ella es impresionante. Amé leerlo y me hizo ser más consciente de una realidad terrible de la cual nos hacemos los de la vista gorda.