Al igual que al libro de Sweet Serial Killer a este también lo amé con todo mi ser. Me encantó la personalidad de Ezra, que a pesar de ser el jefe de la mafia no se ajusta al estereotipo. Es una persona que prefiere comer chocolate caliente con galletas en lugar de café, sabe defenderse, tiene un buen sentido del humor y le encanta hablar con doble sentido, y nunca ha asesinado a alguien.
Por otro lado tenemos a Kaan, que es un policia que intenta hacer lo correcto y mantenerse fiel a sus ideales de justicia. A simple vista Kaan y Ezra no deberían hacer un clic, sin embargo es lo que ocurre.
Esta historia esta llena de misterio, plot twists, revelaciones, engaños, etc, definitivamente es una historia que engancha desde el primer momento.
Deben leer este libro de la serie si o si.
El final me dejó sin estabilidad emocional así que quedan advertidos
Me encanto el tema de la mafia y como pudieron humanizar a los villanos, mostrar que no siempre las personas malas no son tan malas ni los buenos son tan buenos. Además de que se pudo llevar la trama, la tensión sexual y el misterio sin perder el hilo ni ser repetitivo cosa que me gusta muchísimo. Además de que es super interesante como la autora conecto todo y relacionó otro de sus libros con este. Eso siempre me ha llamada la atención. Cabe destacar que siempre tuve emociones contradictorias y aunque no me esperaba un buen final. El que tuvo tampoco me lo esperaba y fue impactante tanto como me tuvo llorando muchísimo. Además de que no creo que sea un libro que se olvide fácil, me encantó y me hizo sentir muchísimo. Por eso sin duda alguna le doy 5 estrellas. Me será muy difícil olvidar a todos en el libro pero sobretodo a Ezra, Kaan y Alek (que por cierto la autora tuvo muy pocos fallos ortográficos lo cual fue genial).