Tus emociones no son imperativos; no son tu jefe y menos tu Dios y por eso es vital aprender a gestionarlas con pericia. El apóstol Pablo escribió: No dejen que el pecado domine su cuerpo mortal; no lo obedezcan siguiendo sus malos deseos” (Romanos 6:12) y de eso se tratan estas páginas.
En esta era de sobreestimulación este libro se hace indispensable ya que sus páginas te ayudarán a procesar tus emociones aunque ellas no te inviten a hacer lo que es mejor para tu vida y la de otros a largo plazo. Este libro te ayudará a tomar el control y a conducir las emociones naturales de la vida sobrellevando sus picos y profundidades con los consejos de Dios.
El temor no es innato en el ser humano son productos del entorno, a veces nuestra ansiedad está basado en peligros ficticios, solo una identidad en Cristo es clave para una autoestima libre carencias
Wow que librazo! Que mucho aprendí, es un libro que literalmente se siente como ir a terapia combinado con la palabra de Dios. Te ayuda a entender y manejar las emociones. Es un libro para releerlo y tenerlo cerquita como guía o manual. Lo ame demasiado y me ha sido de gran ayuda.