La periodista y presentadora de televisión Verónica Zumalacárregui nos presenta en este libro-reportaje quince historias de mujeres que, como ella misma dice, le han cambiado la mirada y aportan distintas opiniones y perspectivas de temas y retos sociales a los que nos enfrentamos. Un poliédrico y rico retrato de nuestros desafíos y nuestros logros.
HISTORIAS DE MUJERES QUE ME HAN CAMBIADO LA MIRADA
«En mis viajes a lo largo y ancho del planeta he conocido a mujeres con valores, culturas y vidas muy distintas a la mía. En lugar de convertir nuestras diferencias en una barrera, he querido ponerme en su piel para intentar ver el mundo desde sus ojos. Me han hecho cuestionarme mis ideas, para cambiarlas, reafirmarlas o, simplemente, enriquecerlas. Pero, sobre todo, me han ayudado a liberarme de prejuicios, demostrándome que no hay una sola fórmula para ser feliz, sino muchas y muy diversas, y que aquellas que podemos elegir la nuestra somos realmente afortunadas».
ENGLISH DESCRIPTION
In this book, journalist and TV host Verónica Zumalacárregui reports about the lives of fifteen women who, as she states, have changed her perception and granted her different views and perspectives on social subjects and challenges that differ from what we face. It is a polyhedral and rich account of our trials and achievements.
STORIES OF WOMEN WHO HAVE CHANGED MY PERCEPTION.
“In my travels all across the globe, I’ve met women with values, cultures, and lives very different from my own. Instead of turning our differences into a wall, I’ve wanted to walk in their shoes and see the world through their eyes. They have made me question my ideas to change my mind, to confirm my way of thinking or simply make it richer. But above all, they have helped me be free of judgment, proving to me that there isn’t just one way to be happy, but many, and quite diverse, and that those of us who get to choose our own way are truly fortunate.”
Creo que era el primer libro de este estilo que me leía y ha sido muy interesante conocer a tantas personas de tantos países, tantas culturas y hablando de tantos temas. Pero a la vez... No sé si era tan representativo como parecía que iba a ser... Porque bueno, salvando las distancias, las posibilidades de cada persona eran parecidas. Claro era lo normal porque bueno, es lo que estaba accesible, pero...
Conocí a la autora (Vero Zuma) en su programa de televisión ´Me Voy a Comer El Mundo´, que veía a diario durante el confinamiento 2020. Me encantaba su personalidad, autenticidad, honestidad y la manera de ver y comerse la vida. El libro es cómo estar escuchando, con mucha transparencia en cada página. No es el tipo de libro que leo, y ella lo indica en la sinopsis: es una colección de reportajes. Me enseñaron mucho, y aprecio la valentía de la autora para las preguntas que hacía y las historias que contaba. Creo que este es el tipo de libro que a mí alguna vez me gustaría hacer.
Es un libro correcto que cumple su función. Un libro en el que puedes aprender algunas anécdotas sobre diferentes países de forma amena. La redacción no es ninguna obra maestra, pero es entretenido y ligero.
Algunas veces da la impresión de que la autora se presenta con cierta superioridad frente a otras culturas. El modo en que está escrito y cómo expresa sus ideas demuestra que la autora no posee una capacidad literaria extraordinaria.
Lectura ligera y entretenida. Le falta algo de empatía y tolerancia para mí gusto a la autora. Y un lenguaje más universal, sin tanto modismo español. Me encantan sus programas de viajes, y al leerla es como si la escuchará hablar, sin embargo percibo muy predominante el arraigo de sus propias creencias y pensamientos y en las primeras historias hasta sentí que juzgaba las visiones y creencias ajenas. Pero en general fue entretenido leerlo.
Verónica Zumalacárregui se embarca en un viaje apasionante por todo el mundo para observar distintas culturas, puntos de vistas y así poder abrir la mente ante otras formas de vivir en libertad, respeto y felicidad.
La suerte y fortuna de estar con las personas locales de cada ciudad, en sus hogares, hablando con franqueza y de tú a tú consigue que sus vivencias sean más personales, sinceras y profundas.
Conseguir dar voz a 15 mujeres de diferentes lugares, religión, etnia, sexualidad, cultura y edad capta la atención de principio a fin, llegando al corazón del lector, empatizando y disfrutando de una diversidad hermosa y especial como la vida misma.
De los mejores libros que he leído! En este libro vas a aprender la cultura, las costumbres, la educación, el papel de la mujer, también sobre el tipo de sociedad y economía de países muy diferentes de todo el mundo. Es super super curioso y aprendes muchísimo. Además cada la historia de cada país está asociada a una experiencia vivida por la propia autora que la vive in situ.
Es muy ameno de leer y absorbes información super chuli todo el tiempo!! :) te incita a visitar cada uno de los países 🛫🗺⛩🕌🏙🗽💫
Es un libro con el que tienes oportunidad de abrir tu mente a muchos temas sociales, culturales y políticos, te cambia la perspectiva de los modos en que vemos las formas de vida en otros países y te hace cuestionarte las opiniones que tienes acerca de las prácticas que podríamos clasificar como exageradas o radicales. Es genial que la propia gente nos haga saber de qué manera viven su fe y sus creencias, dejando de lado y en segundo plano, el planteamiento de si lo que hacen está bien o mal. Una lectura ligera y entretenida.
Lectura fácil y entretenida, pero creo que le falta algo de sensibilidad cultural cuando habla de ciertos temas. En algunos capítulos habla desde una perspectiva de persona blanca cuya cultura es “objetivamente mejor” que la de otros países.
Cada historia es muy especial, cada historia tiene un mensaje detrás y realmente disfruté muchísimo leyendo este libro. Lo disfruté tanto, que se lo he regalado a mi madre (de día de las madres).
Una periodista que presume de tener mucho mundo viaja a comer con 15 mujeres de distintos países y describe tanto los alimentos como los pensamientos de cada entrevistada, aunque para tener tanto mundo tiene poca tolerancia y aceptación hacia las diferencias culturales. (Le “hierve la sangre” cuando se entera de que homosexuales y lesbianas no son bien vistos en China, porque seguramente iban a cambiar su postura ante esa comunidad en el curso de una Reforma y Apertura; le sorprende que los matrimonios sigan concertándose en India; le molesta que los meseros mexicanos sean excesivamente serviciales, 🙄). Para colmo dice querer absorber la cultura de cada lugar. ¿Cómo, si ignora datos básicos sobre cada país, particularmente de India y los territorios chinos? Por otra parte, el libro está escrito e investigado de manera muy desigual. El capítulo de Japón tiene mucho más contexto que el de Noruega; el de Nueva York conecta directamente con su experiencia laboral y por lo tanto está más desarrollado que los de India, China continental y México. De hecho, los capítulos de Nueva York y Japón aportan mucho más que los anteriores y sí valen la pena porque presentan la situación de la mujer en cada uno de esos países, desde sus hábitos dietéticos hasta su salud mental o su situación laboral. Aún así, habría sido mejor que fuera más consistente en la extensión aproximada de cada capítulo.
(¿Qué pensarán las entrevistadas de su mirada condescendiente? 🤔🤔🤔🤔🤔)
(En realidad es vergonzoso ver el trato de soberbia superioridad disfrazada que tienen ella y su familia hacia quienes no tienen una buena posición económica. Típico del turista acomodado que ostenta sus riquezas ante los demás).
Es una lectura ligera y bastante superficial que se puede hacer en una semana. A mí no me gustó en absoluto que vive comparando su opinión con la de sus entrevistadas, creyendo que su modo de vida y sus opiniones son superiores a las suyas y cantando sus propias loas sobre su capacidad de asombro y su (mal) gusto por preguntar todo. En realidad, creo que lo lamentable es que no tiene un profundo respeto para la gente que le abre sus puertas y le permite comer con ella.
Está escrito en español castizo, lleno de marcas de oralidad e interjecciones (¡buf! ¡hala!) Dudo que goce de buena acogida en Hispanoamérica, trae demasiados términos castizos.
Yo pagué el iBook pero si hubiera un sistema de renta lo habría preferido.