“Yo era mi arte y si éste no era capaz de renacer, sentía que yo misma me estaba muriendo.”
Soy seguidor de Nadia desde hace tiempo, pero nunca había leído alguna de sus obras. Sin embargo, creo que arrancamos con el pie derecho. Esta historia es muy interesante y el final me dejó con ganas de más. Creo que Nadia tiene una muy buena pluma para narrar los hechos, situarnos en Argentina y en la vida de la protagonista, que fue mi personaje favorito. Seguido a esto, tengo que destacar las escenas spicy: me encantaron. Jamás me sentí incómodo; por el contrario, me encendieron un poco.
Hay algo que hace en el libro, relacionado con el arte y la pintura, que es la constante aparición de colores en sus descripciones. Ejemplos pueden ser: la sangre roja, el anaranjado fuego, etc.
Capaz el final fue un tanto brusco y abierto, y algunas veces sentí que las comas no estaban muy bien puestas, me hacían perder un poco el hilo. De todas formas, me mantengo alerta para conocer, si es posible, la segunda parte de esta trilogía. Gran debut con Nadia, ahora quiero leer más de ella.