2.ª edición Desde el inicio de la alerta sanitaria, Manuela Mauri no ha tenido un respiro y por primera vez en su vida se siente desbordada por los acontecimientos. En medio del caos, un doble crimen ocurrido en Alcalá de Henares le quitará el sueñ Carlota, una joven de diecinueve años, avisa a la policía al encontrar a su padre y a su madrastra muertos a tiros en su casa. Una fiesta ilegal y el testimonio de diez jóvenes en guerra con la sociedad serán claves en la resolución del caso. Una novela policial que va mucho más allá de la investigación de un homicidio. En un Madrid sitiado por un virus, las diferencias generacionales de nuestra sociedad explotarán en este caso para recordarnos, a cada uno de nosotros, el peso de nuestra conciencia. Una reflexión literaria sobre las experiencias y los deseos que forjan nuestro carácter y que combina los argumentos y recursos del género policial clásico con la mirada sobre asuntos candentes a los que no podemos dar la espalda.
Segundo de la inspectora Mauri, escrito a 4 manos entre Lorenzo Silva y su señora, Noemí Trujillo (poeta y escritora, Wikipedia dixit). Al anterior le di 5 estrellas y a este ya veis.
Vosotros mismos, pero yo no he encontrado chispa a la historia. Sí se ven muy claros párrafos de las reflexiones que podría firmar el mismo Bevilacqua y el método investigador es igual. Pausado, explorando todos los caminos.
Pero no me ha llegado a gustar, a pesar del evidente carisma de Carlota, la chica de 19 años, listilla y arrogante, que es la que más luz le da a trama. Tb me ha gustado el enfoque de la lucha padres/hijos postadolescentes (tal vez xq yo ando en ella).
Resumen: leed el primero, que ese sí me parece muy recomendable. O casi mejor que os metáis con el primero de Bevilacqua, de Lorenzo Silva sin señora (es que a mí la pareja Bevilacqua/Chamorro me gusta mucho).
Finalizada. Audiolibro. Novela escrita a cuatro manos, que trata sobre la investigación de un doble asesinato ocurrido en pleno confinamiento del país. La historia está bien escrita, los personajes son agradables, pero tampoco esperes una obra de arte. No te vas a aburrir y te entretendrá mientras lees, pero no le pidas más. Creo que, tanto la historia como los personajes, están muy por debajo de la pareja de la benemérita, pero ya se sabe que las comparaciones son odiosas. Nota 3/5. FIN.
Una trama bien urdida. Intertextualidad literaria, una novela más simbólica que meramente policíaca. Homenaje a los héroes del confinamiento, homenaje a los maestros del thriller, al cine. Una digna secuela de la inspectora Mauri. A mí me sigue faltando la chispa de la saga benemérita, pero está bastante bien. No la puntúo mejor porque no me apetece leer sobre la pandemia. Una cosa es que esté, y otra cosa es que sea un personaje más. Entiendo que ya hay y va a haber grandes novelas basadas en esto, pero aún no me apetece leerlo. Hay que buscar en los detalles para ver que va más allá de una novela y una buena trama.
Aparte de la mención a Diez Negritos de Agatha Christie, también me ha recordado un poco a la autora la forma tan precipitada de resolver el crimen. Como lectora de Bevilacqua, tengo que reconocer que esta serie de la inspectora Mauri comparte las reflexiones que dibujan la personalidad de Vila, pero le falta “un puntito” de algo para poder estar al mismo nivel. Como docente que echo muuuuuuuchas horas delante del ordenador durante la pandemia, le agradezco sinceramente el agradecimiento a los profesores que aparece en los agradecimientos del libro.
Segunda entrega de la serie protagonizada por la Inspectora Manuela Mauri, “La forja de una rebelde” es la primera novela que leo en castellano cuya acción se desarrolla durante la pandemia, en concreto durante los primeros días del confinamiento.
En medio del caos e incertidumbre de esos primeros días de pandemia, la Inspectora Mauri debe hacerse cargo de un doble homicidio en el que, a pesar de la restricciones existentes en ese momento, no faltarán sospechosos.
He disfrutado de esta segunda entrega de la serie mucho más que con la primera. El personaje de Manuela está mucho más asentado y su situación personal tiene un papel mucho más importante en la historia. Su situación es un fiel reflejo de las dificultades a las que mucha gente se tuvo que enfrentar durante el confinamiento estricto y, a pesar de que en ocasiones le hubiese dado una colleja, el poder verme reflejado en algunas cosas hizo que sintiese más simpatía por ella que en la primera entrega.
El misterio sirve de homenaje a un par de novelas, “La forja de un rebelde” de Arturo Barea, y “Diez negritos” de Agatha Christie. Por si todavía queda alguna persona en el mundo que no lo sepa (que no será porque no lo he repetido 39576939 veces), “Diez negritos” es mi libro favorito, así que disfruté toda esa parte y las referencias a la historia como un gorrino en un charco.
La trama y la investigación policial están muy bien hiladas y lograron mantener mi interés hasta el final.
Lectura ágil, sencilla y entretenida que integra la pandemia de forma correcta, haciendo de ésta una elemento más de la historia pero que no llega a dominarla, y que añade una capa interesante a lo que podría haber sido una novela policiaca más.
Yo, por mi parte, espero fervientemente poder seguir leyendo casos de la Inspectora Mauri.
Silva es Silva,siempre me encanta,escriba lo que escriba. Mauri relata en primera persona, como nuestro picoleto preferido, con menos introspecciones y más cuestiones familiares. Me gustó mucho, y lo que me producen las novelas policiales de Silva (y ahora con Trujillo) es que no me termina importando tanto el culpable como sus protagonistas (Bevilacqua, Chamorro, Mauri y demás).
Tras la primera entrega de la inspectora Mauri, de nuevo tenemos un caso basado en hechos reales (el autor da bastante detalle al final en la página de agradecimientos), sobre un doble crimen en un chalet en un pueblo de las afueras de Madrid. Igual que en el anterior, la acción discurre lenta pero segura en lo policial mientras vamos teniendo breves vistazos a la vida personal de la inspectora, Manuela, que parece un poco desastrada al principio pero con la que todos nos podemos identificar. Los autores nos engañan lo justito con la investigación, se les tolera, porque el final no es una sacada de manga como nuestra admirada Agatha solía meternos a veces. Me encanta cómo es una novela de policías en la que hablan muchísimo de libros (Diez negritos y La forja de un rebelde son protagonistas principales, pero salen algunos más). Muy entretenida, me ha mantenido tres días con ganas de retomarla en cualquier rato libre. No le pido más a una novela de policías. Viendo el título de esta y el título de la anterior, propongo estas posibilidades para la siguiente de la serie: La extranjera La mujer invisible La vieja y el mar Zorba la griega Memorias de Adriana La señora de las anillas La princesita La guardiana entre el centeno La gran Gatsby Moby Cunt La condesa de Montecristo La señora de las moscas
Muy interesante, al nivel que el anterior. Me queda la duda de que libro escogerán para el título para la siguiente entrega. Enhorabuena a los dos autores, por ese trabajo excepcional a cuatro manos y en un momento tan delicado.
La verdad es que Lorenzo Silva me suele gustar, y soy absolutamente fan de la serie de Bevilacqua pero éste me ha parecido bastante flojo. Es entretenido, pero en mi modesta opinión le falta bastante tensión narrativa e interés. Al final, el crimen se resuelve de improviso, en el último momento, de un modo un poco tosco.
SINOPSIS: Desde el inicio de la alerta sanitaria, Manuela Mauri no ha tenido un respiro y por primera vez en su vida se siente desbordada por los acontecimientos. En medio del caos, un doble crimen ocurrido en Alcalá de Henares le quitará el sueño: Carlota, una joven de diecinueve años, avisa a la policía al encontrar a su padre y a su madrastra muertos a tiros en su casa. Una fiesta ilegal y el testimonio de diez jóvenes en guerra con la sociedad serán claves en la resolución del caso. Una novela policial que va mucho más allá de la investigación de un homicidio. En un Madrid sitiado por un virus, las diferencias generacionales de nuestra sociedad explotarán en este caso para recordarnos, a cada uno de nosotros, el peso de nuestra conciencia. Una reflexión literaria sobre las experiencias y los deseos que forjan nuestro carácter y que combina los argumentos y recursos del género policial clásico con la mirada sobre asuntos candentes a los que no podemos dar la espalda.
CRÍTICA: Lorenzo Silva y Noemí Trujillo bajan el listón con este nuevo título. La investigación se desarrolla durante la pandemia, pero es la propia pandemia la que se convierte en un personaje en sí. Se pretende crear una imagen fantasmal de Madrid, pero no funciona, porque ya lo hemos visto todos en la televisión y en internet. La novela tiene un problema, y es que, al menos yo, no consigo empatizar ni con la inspectora, ni con las víctimas, ni con los sospechosos y sospechosas. Por otro lado, Silva y Trujillo tienen una prosa impoluta y se compenetran muy bien. Además, la investigación policial está muy bien documentada, como siempre en este autor.
CONCLUSIÓN: Le pongo un 3.25 sobre 5. Por lo que acabo de decir, porque la novela está muy bien escrita y a falta de interés en la trama, se agradece. ¿La recomiendo? Sinceramente no, tengo pendientes varios títulos de Bevilacqua y Chamorro, y me arrepiento de no haberlos puesto delante.
Novela policial al estilo de Lorenzo Silva, sin -como ya dije con el anterior libro de la saga- alcanzar a sus dos míticos personajes de su otra famosísima saga (como Vila y Chamorro es complicado llegar a ser, no sé si es cosa de que llevamos tanto años con ellos que otros nos cuestan más). Eso sí, me ha gustado más que la anterior...
Se lee rápido, la trama es interesante... Ahora, no es novedosa o al menos no tiene un ingrediente que le haga diferente al resto de novelas del género y que sorprenda al lector y le haga gozarlo más. Una más, aunque puede decirse que de las buenas, no de esas que son un mix de ideas enlazadas sin mucho sentido y que terminan siendo un suplicio terminar.
Esta novela es el segundo caso de la serie en la cual aparece como inspectora Manuela Mauri, dos de los autores españoles con libros de este género vuelven a ponerse a trabajar juntos para crear un nuevo caso. El primer libro que crearon, “Si esto es una mujer”, me gustó bastante, tanto por la forma diferente de narrar estas historias como por lo original del hecho que se trataba en la novela, es por ello que me apetecía volver a encontrarme con estos personajes.
Es el primer libro que leo en el que los acontecimientos suceden en plena pandemia y estoy segura que si lo hubiera leído con todo mucho más reciente me habría afectado más. No es que se haga referencia a muchas cosas, pero es algo que está implícito, mascarillas, distancia de seguridad, calles vacías…todo eso crea un halo de cierto desasosiego y angustia.
Me ha gustado bastante que no han pretendido crear un crimen rocambolesco, es algo bastante normal pero que esconde secretos que investigar cómo todas las historias. Además, me ha encantado la forma que han tenido de cerrar la novela, demostrando que no es necesario contar cada uno de los detalles de manera pormenorizada, que, a veces, no todo debe ser redondo y perfecto.
Me ha gustado mucho, se lee muy bien y la historia me ha enganchado, una novela negra pocas veces defrauda (a no ser que la haya escrito Carmen Mola 🤭). He disfrutado mucho de las reflexiones de la protagonista como madre, de cómo se relaciona con sus diferentes vínculos (su pareja, su ex marido, hijos, compañeros de trabajo, mejor amiga…). Me quedo con ganas de seguir leyendo las historias de la inspectora Manuela Mauri.
Me ha gustado menos que el primero. En este caso la investigación policial se desarrolla en plena pandemia y para mi gusto el contexto de la vida en esas circunstancias se “come” parte de la cotidianidad de los personajes que fue lo que más me gustó del anterior. En cuanto a la resolución del crimen, en mi opinión bastante predecible. Aún así leeré el tercero ya que me gusta la forma de escribir del autor y me parece entretenido.
Segunda entrega de la serie de la Inspectora Mauri.
Una fiesta ilegal y el testimonio de diez jóvenes en guerra con la sociedad serán claves en la resolución del caso.
Una novela policial que va mucho más allá de la investigación de un homicidio. En un Madrid sitiado por un virus, las diferencias generacionales de nuestra sociedad explotarán en este caso para recordarnos, a cada uno de nosotros, el peso de nuestra conciencia.
Una reflexión sobre las experiencias y deseos que forjan nuestro carácter. Combina los argumentos y recursos del género policial con la mirada sobre asuntos candentes a los que no podemos dar la espalda.
Novela más que correcta con falta de giros. Creo q el gran handicap de esta serie es q va a se inevitablemente comparada con la de Vila y Chamorro… y es complicado q resulte ganadora
Una buena novela policíaca, siempre es un gusto leer lo bien documentado que está Lorenzo Silva sobre el trabajo trabajo de instrución. Pero tengo que reconocer que reconocer en Mauri digresiones propias de Silva le quita frescura.
Opinión: Segunda entrega de la saga de Manuela Mauri.
La novela transcurre durante la pandemia y he de decir que refleja muy bien lo que yo sentí entonces. Por mi trabajo nunca estuve confinada y recuerdo muy bien esa sensación de angustia y tristeza que sentía al ir por la calle y qué tan bien describen los autores.
Es una novela negra "tranquila" en la misma línea de la saga de Bevilacqua y Chamorro pero aquí la vida privada de la inspectora se mezcla más con la trama de la investigación policial.
Cuando me refiero a tranquila quiero decir que es una novela negra pero sin una gran cantidad de sangre ni vísceras no detalles escabrosos.
Los lectores vamos sabiendo a la vez que los investigadores las pistas y los descubrimientos de la investigación aunque siempre nos encontramos con la sorpresa final de quién o quiénes son los asesinos.
Cómo es habitual siempre hay referencias literarias en los libros de Silva y en este caso son 10 negritos de Agatha Christie y La forja de un rebelde de Arturo Barea y, cómo no, a Tucidides.
La he disfrutado tanto como la anterior y como otras muchas de Lorenzo Silva que siempre es una apuesta segura.
Desde el inicio de la alerta sanitaria, la inspectora de policía Manuela Mauri no ha tenido un respiro; sus hijos están irritables y agresivos, y a Alberto, su pareja, no le ha sentado nada bien la convivencia con ellos. Se siente desbordada. En medio del caos, un doble crimen en Alcalá de Henares le quitará el sueño: Carlota, una joven de diecinueve años, avisa a la policia al encontrar a su padre y a su madrastra asesinados a tiros. Una fiesta ilegal y el testimonio de diez jóvenes en guerra con la sociedad serán claves. Una novela policial que va mucho más allá de la investigación de un homicidio, porque nos enfrenta a conflictos que conviven con el sujeto moderno: la infelicidad, la frustración, la ira y el odio como males de nuestro tiempo. En un Madrid sitiado por un virus, las diferencias generacionales de nuestra sociedad explotarán en este caso para recordarnos, a cada uno de nosotros, el peso de nuestra conciencia.
“Una reflexión literaria acerca de las experiencias y los deseos que forjan el carácter de las personas y que combina los argumentos y recursos del genero policial clásico con la mirada sobre asuntos candentes a los que no podemos dar la espalda.”
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Esta novela la protagoniza Manuela Mauri; una inspectora que trata de resolver un caso ilegal que consiste en una fiesta ilegal debido a los momentos en los que se encuentran, que no es menos que una pandemia por el covid-19. Este personaje trata de compaginar de la mejor manera posible su trabajo con dar la mayor atención posible a sus hijos, pero ni siquiera eso es suficientemente con el mayor de ellos. Ambos se encuentran en una época complicada de su vida, ya que se les ha juntado un encierro con la adolescencia. Mauri tiene, además, una situación complicada con el padre de sus hijos.
La novela en sí no me parece mala, pero sí, para mi gusto, floja. La narración está bien. Pienso que el libro está correctamente escrito aunque, desde la opinión de muchos lectores, no es ni de lejos la mejor obra de Lorenzo Silva. Lo que sí considero es que la trama es muy simple; no me ha dejado en ningún momento con intriga, y hay, para mi gusto, muchos personajes que sobran, además de momentos que siento que no son relevantes; pues no son importantes para el desenlace de la historia. A lo largo de la narración, la inspectora va interrogando a los sospechosos que un crimen que se lleva a cabo, y las respuestas de los personajes no aportan información, o al menos no la necesaria para que te haga reflexionar o comerte la cabeza. Me ha parecido un libro bastante “sencillo”, aunque, en su lado bueno, eso hace que sea fácil y, por tanto, rápido de leer.
Una novela sin grandes giros ni situaciones peliculeras, de las que se parecen a la vida real. Una buena trama policial con una trama personal. Donde al fin no le va todo rodado a nuestra protagonista, lo cual lo hace todo aún más creíble.
Inspectora Mauri is dealing with a lot of personal problems : her teenage son rebels against her live-in boyfriend, her best friend lost her mother, and she keeps on having gynecological issues. On top of that, Madrid is under strict COVID quarantine conditions, so the entire city is feeling depressed and anxious.
But crime doesn't stop. A bon-vivant restaurateur and his beauty-queen second wife are found executed. The first suspect is the man's daughter - but she happens to have a rock-solid alibi, partying with about 10 of her friends during an (illegal) get-together. And so there is nothing for it but to do the hard work of policing : interviewing the daughter's friends, the victim's family and business connections, reviewing security camera footage and cell phone bills.
I think the book was OK, but not great. To start with, I figured out the guilty party the second they were mentioned. Second, there were too many threads that seem to have been thrown in for filler. The story starts with the main character trying to comfort her best friend over the loss of her mother, but this barely figures later in the story. Similar for the health problems. I found it original that a female detective can actually be shown to have -gasp- gynecological issues, but this was not smoothly incorporated into the story line, it was almost a chapter apart. Third, the psychology did not make a lot of sense to me. Inspectora Mauri tells her boyfriend to get lost during a spat, and he does move out, but it sounded an artificially inflated conflict to me. The strange hold that the victim's daughter has on her "friends" was also not very believable.
Bottom line : an easy, relaxing read, but not memorable.
Es el primer libro que leo de la unión de Lorenzo Silva y Noemi Trujillo. Me ha sorprendido esta colaboración, porque Lorenzo es un autor de éxito, he leído bastantes de sus novelas y siempre me han encantado. No se entiende visto desde fuera el motivo de esta colaboración, pero en fin el sabrá. Para mi es complejo entender como se puede escribir un libro entre varios y mas de novela negra donde los hechos están continuamente relacionados y quiero suponer que la división del trabajo de escribir, a cuatro manos, se me hace muy cuesta arriba. Con todo, igual porque soy forofo del autor, esta primera novela me ha gustado bastante. Se mueve en otros niveles de los que el autor nos tiene acostumbrado, sus dos inspectores guardia civiles, ya casi son de la familia. La trama esta bien tratada y el proceso de investigación, de un doble asesinato, esta muy bien llevado. Me ha gustado, como todo lo que hace este autor, aunque ahora esté acompañado. La incógnita es saber quien aporta mas a quien.
Prácticamente lo devoro en un trayecto aéreo. La intriga me ha atrapado y también la vida de la inspectora protagonista. No había leído la primera novela de ambos autores, pero creo que no importa. Lectura que entremezcla diversos aspectos personales y contextuales alrededor de la vida de los personajes; me da la impresión que necesito este género en diversos momentos de mi vida. Como no, también he ido tomando nota de diversos fragmentos en los que me he sentido interpelada; como, por ejemplo, las que analizan las relaciones paternofiliales de la trama. Creo que Noemí Trujillo aporta unas pinceladas poéticas que dan profundidad a determinados momentos. Hago este comentario subjetivo cuando pienso en otras novelas que he leído de Lorenzo Silva como único autor. La novela La forja de un rebelde la tengo pendiente desde hace mucho tiempo, la compré y me espera en la estantería de mi estudio; quizás haya llegado el momento…
Me ha gustado muchísimo, salvo el final, como se iba poco a poco desarrollando la investigación, como los inspectores iban buscando pistas. He de confesar que este tipo de libros así escritos me encantan, donde se ven los avances de la investigación y como llegan al final, que te puede convencer mas o menos. He descubierto que me gusta mas así, que me vayan contando los hechos el malo y luego el policía llegue a esa conclusión. También me ha gustado, porque la investigación tampoco se ha ido por la ramas, que a veces pasa en este tipo de novelas y eso se me hace lento, o se centran mucho rato en la vida del investigador. No le he puesto un 5 por el final, aunque le daría un 4.5. También voy a confesar, que me gustan mas lo libros con Bevilacqua y Chamorro, pero seguro que seguiré con esta serie.