«Me da envidia la vida que tenían mis padres a mi edad.» Bajo ese discurso pretendidamente crítico se esconde una idealización de un tiempo pasado que nunca fue mejor. Una nostalgia fundamentada en un modelo familiar único, una sublimación del medio rural, un capitalismo alienado y una negación de los avances sociales logrados a lo largo de las últimas cuatro décadas. Son argumentos propios de una izquierda conservadora que se espanta ante la pérdida de su hegemonía. Lo neorrancio es lo que ocurre cuando miramos al pasado con la venda del recuerdo y cuando convertimos la experiencia propia en universal. Un libro que pone el presente en valor y que da pautas sobre hacia dónde debería enfocar la izquierda sus demandas.
¿Te interesa explorar los problemas del "rojipardismo" sin pagar el coste para tu salud mental que supone usar Twitter? Este libro es la solución. Bromas aparte, esta obra colectiva analiza de manera generalmente acertada las temáticas que rodean al giro conservador de algunos sectores de la izquierda. Quizá algunos capítulos pecan de cierta simplificación maniquea. En otros, personalmente discrepo y creo contraproducente la ruta de análisis perseguida. Pero otros son eficaces desmontando algunos de los argumentos clásicos de la retórica de la izquierda azul. Me gustaría destacar una parte interesante de uno de los capítulos. La idea que describe es acertada: la izquierda conservadora usa de manera gratuita y excesiva las emociones. De ese modo, impide practicar aquello que declara defender frente al lloriqueo "posmo": la discusión colectiva. Si queremos afrontar de manera democrática, decidida y sosegada nuestros desafíos sociales, tenemos que dejar atrás la batalla de las yayas. Todos tenemos una historia personal; pero ¿qué servicio le haremos a quienes nos sucedan si limitamos el debate a una frívola batalla entre los justos y quienes quieren robarles a las abuelas, a los niños y a España?
Frente a la nostalgia descerebrada de Ana Iris Simón y su libro Feria, que presenta una nostalgia aparentemente inocente pero cargada de nefastas implicaciones, este libro recoge las reflexiones de pensadores diversos que muestran los peligros de la nostalgia acrítica, que a menudo esconde altas dosis de racismo, homofobia, opresión patriarcal y no es más que una arista amable del neoliberalismo y de la izquierda rojiparda.
Hace unos meses, dos compañeras y grandes amigas de la carrera y yo compartimos una lectura ("Feria" de Ana Iris Simón) con el propósito de comentarla más tarde, en nuestra próxima videollamada (viven en los EE.UU.). Nos disgustó mucho el discurso nostálgico de la manchega, que, como expuse en la reseña que escribí entonces, me parecía casposo. Así pues, cuando supe de la existencia de este libro, me propuse leerlo para conseguir darle palabras, o argumentos, a aquella primera impresión tras su lectura. Este volumen, que reúne interesantes ensayos redactados por distintas personas del ámbito cultural y académico, cumple sobradamente su objetivo. Estos ensayos se pueden dividir en tres grupos:
(a) Los tres primeros (de Noelia Ramírez, Pablo Batalla Cueto y Eudald Espluga, precedidos por la introducción de la coordinadora del proyecto, Begoña Gómez Urzaiz) pretenden explicar el fenómeno del discurso autobiográfico y del tono de nostalgia en la llamada izquierda rojiparda, conectándolo con la derecha radical (con Trump, pues no en vano aspiran a lo que llaman MEGA, "make España great again") o con la producción de memes como la "trad girl" o la "trad wife". He disfrutado especialmente el de Eudald Espluga, muy provechoso.
(b) En la siguiente sección, distintas voces tratan de explicar que no existe un pasado de esplendor que mirar con nostalgia para las personas racializadas, las expulsadas del parentesco, las que pertenecen al colectivo LGTBI... Me ha parecido muy interesante, y destaco, el escrito por Javier Gil, "Generación Rent", en que lleva a cabo una excelente explicación de la evolución del panorama inmobiliario en España durante las últimas décadas que ayuda a explicar que tampoco podemos sentir añoranza por una supuesta mayor estabilidad de nuestros padres en ese sentido. Se trata de una exposición magistral.
(c) Finalmente, José Rama, en otro fantástico artículo, lleva a cabo un análisis sociológico e historiográfico de la evolución de la izquierda en general, y de la socialdemocracia en particular, hacia el rojipardismo y las tesis de la derecha radical. Lo he leído con enorme interés y con deseos de seguir leyendo sus producciones, así que no descarto indagar un poco en su bibliografía.
No hay ni un artículo aquí que tenga el más mínimo desperdicio. Begoña Gómez Urzaiz ha reunido algunas de las más solícitas plumas de nuestro país en torno a una cuestión de actualidad. El problema, tal vez, sea ese: la cuestión de actualidad, que confiere al conjunto cierta sensación de libro de urgencia y repetitividad.
El tema de fondo, una reacción alérgica eminentemente conservadora que también triunfa entre la izquierda, está lejos de alcanzar su obsolescencia.
Lo he dejado en los últimos textos. Me parece repetitivo a veces, aunque traten el tema desde distintos ámbitos. Los textos introductorios de Begoña y Pau, súperbien. El de Noelia y Eudald, también muy interesantes, con buen enfoque y bien escritos. El tema, a lo mejor, no daba para un libro, sino para un Cuaderno Anagrama.
M'ha agradat força. El risc d'aquests llibres són els alts i baixos, i aquí tots els articles resulten interessants i complementaris. Més els primers que els últims; el llibre cap al final es torna una mica repetitiu, tot i la diversitat de temes abordats: maternitat i família, món rural, LGBTI, habitatge, racisme...
La idea de fons: advertir i combatre el discurs "neorranci" que apel·la a la romantització de la vida passada i a la nostàlgia per qüestionar avenços socials, negar el conflicte i la complexitat social i, en definitiva, apostar per una agenda que deixi de qüestionar el poder i les estructures dominants (socials, econòmiques, sexuals...). El llibre "Feria" d'Ana Iris Simón se cita com a exemple d'aquest fenomen i rep coces directes, sobretot en els primers articles: sembla una fixació dels autors/es.
Els articles que m'han interessat més: els de Pau Luque, Rocío Lanchares, Eudald Espluga i Mar García Puig.
El mejor artículo es sin duda el de Rocío Lanchares y aunque es muy desigual, el tono periodístico general lo hace ameno. Se agradece que se pongan diferentes miradas críticas a desmenuzar la nostalgia, que como se afirma en el libro: acogerse a la misma es no tener imaginación ninguna o no querer imaginar otros futuros o maneras de presente porque mejor no perder el privilegio.
"La izquierda reaccionaria y al derecha contestona están hermanadas por el sincomplejismo" "Solo se pueden permitir la añoranza por tiempos pasados quienes ocuparon posiciones privilegiadas, debido a su género, origen e identidad sexual". "¿Que comunidad podíamos crear cuando lo que teníamos a nuestro alrededor era a la vez el silencio y la risa más atronadora?" "Una de Los principales objetivos (...)con el sexilio es(...) huir del control, de la vigilancia, de la mirada ajena, de los cuchillos" "Mis abuelas tuvieron eis y siete hijos cada una, (...) no tengo envidia de todos esos partos, (...) no me da envidia ni ninguna tranquilidad. No envidio el momento en el que se vio con el embarazo del séptimo encima pero al poco tiempo lo perdió. Aún le brullan los ojos cuando se acuerda, de la pura alegría que a veces te provoca un buen aborto a tiempo." " construimos las memorias familiares a través de lo que la autora denomina "bricolajes de memoria". " " El énfasis reduccionista que los conduce a sobrevisibilizar a parte de los colectivos(...) sin reparar entre muchas cuestiones en que el passinf para cualquiera de estas identidades es necesaria (...) especialmente en el mundo del trabajo ". "Venimos de familias destruidas para deciros que ya las hemos abolido". " La idealización de mantener un trabajo es algo con lo que ni siquiera pueden fantaser algunas personas racializadas o migrantes"
Un libro colectivo de contestación al discurso de la nostalgia, que irrumpió con fuerza en España de la mano de Ana Iris Simón: envidio la vida que tenían mis padres a mi edad, ojalá tener estabilidad financiera y muchos hijos, etc. Por supuesto, de ahí se pasa enseguida a posiciones misóginas, homófobas y racistas, con una rapidez que uno diría que llegar a ellas fue siempre el verdadero objetivo.
El libro es interesante. Me han parecido mejores los ensayos que hacen una enmienda a la totalidad a todo el discurso (la introducción y los tres o cuatro primeros textos) que los que hablan desde distintas posiciones concretas. Estos últimos son todos un poco "los de mi colectivo no podemos tener nostalgia porque siempre hemos estado jodidos y antes lo estábamos más", y acaba por hacerse reiterativo.
También es conveniente leerlo con cierta abstracción. La concreta señora a la que están contestando ya no está en el candelero ni se comentan sus movidas con la misma fruición que hace un año, pero el discurso sigue calando, claro que sí.
Son una serie de ensayos, como todo algunos me han gustado más y otros menos.
Es cierto que en algunos ensayos parece que has metido la cabeza en tu burbuja RPS de Twitter comentando el último artículo de El Pais de Ana Iris Simón. Pero tampoco me parece necesariamente mal. Hace que el libro sea una “foto” de la conversación que existe en internet, y se captura y se traslada en libro. Siempre me parece importante tener PRUEBAS de la reacción social. No sería justo que existiesen obras rijipardas y que el lector no tuviese a mano su justa serie de respuestas (no todo el mundo está en Twitter).
Tenía momentos frustrantes porque pensaba “si no fuese por estos autores igual yo no sabría nada de AIS ni de Feria”. Pero, ¿y lo interesante que es salir de nuestra propia cámara de eco y ver lo que está consumiendo ese lector de Feria que se ha sentado a tj lado en el metro?
En fin, que escribiendo esta review he subido de 4 estrellas a 5.
Me ha sorprendido, es una muy buena respuesta a la moda nostálgica, tan utilizada para algunos intereses políticos y que se sirve de que la memoria es selectiva. El colectivo que ha escrito el libro nos recuerda muy acertadamente que hace treinta años no vivíamos tan bien como nos creemos (y nos hacen creer). Solo se me ha hecho un poco largo el final.
Reflexiones muy interesantes sobre esta nostalgia rara que vuelve en los últimos años. Me ha llamado la atención que la introducción y los primeros textos se basan sobre todo en el libro Feria de Ana Iris Simón con bastante fijación, como si fueran ensayos al respecto de la obra y de las intervenciones públicas polémicas de la periodista.
Panfleto que considera que ciertas ideas no son aceptables por parte de gente de "izquierdas" y demostrando que hay que vivir como ciertas minorias autoposeedoras de la verdad quieren imponer al resto, bien para saber por donde va la deriva ideológica de lo que antes se llamaba izquierda.
Facilito de leer y con puntos de vista interesantes sobre el rojipardismo desde distintas luchas (antirracismo, feminismo...) que merece la pena tener en cuenta para estar alerta frente a los discursos de la nostalgia.
"La supremacía blanca implica moverse por el mundo sin apenas ser consciente de que se goza del privilegio de ser considerada una persona normal, y de que no se vivirán situaciones de discriminación, segregación o explotación por ser una persona blanca."
Un ensayo provocador que nombra lo “normal” y de cómo la nostalgia, la identidad y las minorías se construyen sobre estructuras que no siempre son justas. Breve, directo y lleno de ideas que quedan dando vueltas después de leerlo.
Algunos autores articulan muy bien su idea, pero otros parecen irse por las ramas fuera de la temática del libro y acaba desluciendo bastante el conjunto.
No es largo y aún así parece que le sobran páginas
El libro está bien. Tiene artículos interesantes que dan ganas de leer más a lxs autorxs, como el de Pablo Batalla, Mar García Puig, Javier Gil y Rocío Lanchares Bardaji. El de esta última es especialmente brutal, y me ha dado muchas ganas de explorar su obra.
Aún así, hay otros artículos que están pasables o bien, y otros que directamente son un panfletillo o incluso mal informados y enfocados. Pero bueno que no está mal para leer algún artículo y empezar el año.
Empeñados en resaltar en todo lo que se equivoca Ana Iris Simón, ignoran todo en lo que puede tener razón; con cerrazón y reacción no se combate lo (para ellos) reaccionario. Algunos ensayos están bien, otros absurdamente simplistas y maniqueos.