Este libro narra una injusticia que merece ser contada, escuchada y reparada, la historia de un robo y de una traición que no solo pone de manifiesto las contradicciones de un país tan rico como arruinado donde reinan la corrupción y el fraude, sino que también revela las trampas de un sistema que desprotege a los trabajadores mientras fomenta la impunidad de los poderosos.
Sin artificios, las páginas de El plagio transitan en armonía de la memoria familiar a la escritura de denuncia para construir una crónica minuciosa que adopta la forma de una investigación literaria y existencial. Con honestidad y sencillez, Daniel Jiménez logra iluminar una historia llena de opacidades sobre el verdadero valor de la experiencia y el significado más profundo de la palabra «resistir».
Una historia potentísima y desgarradora. Esta es la autoficción que me gusta. La historia de la herida que se infligió a una familia cuando unos productores de televisión robaron la idea de "El gran juego de la oca" a su auténtico creador, lanzando un yunque de mil toneladas sobre sus finanzas, su estado mental, su vida y la de toda su familia. Breve, profundo y bonito. Espero que sirva para dar difusión a este caso, que consiga lo que es suyo y que , francamente, rueden cabezas.
Intenso ejercicio de indagación personal en el que, a partir de un suceso que transforma la vida de una familia, se exploran los principios y los valores que se transmiten de una generación a la siguiente. Hay momentos desgarradores, otros emocionantes por lo que revelan y algunos recuerdos menos logrados en esta interesante mezcla entre lo autobiográfico y la autoficción.
Este libro podria haber sido contado desde una perspectiva periodística o biográfica, pero al final es una historia de familia. Y esas siempre son mis favoritas.
Es interesante conocer los hechos que se cuentan: que el concurso "El juego de la oca" que popularizó Emilio Aragón en Tele5 a principios de los 90 es una idea robada a un señor, integrante de Los Pekenikes, y que se arruinó a causa de ello.
La forma de contarlo, centrada en la historia de la familia de este hombre, padre de cinco hijos, uno de ellos el autor, es un relato bonito, amable y, a ratos, desgarrado.
Y hasta ahí. A ratos hay demasiadas referencias a Los Pekenikes, a la música 'desconocida' que el protagonista grabó después y retazos de esa España, del pelotazo y el dinero fácil, que igual que viene se va... y que mucha gente jamás pudo alcanzar.
Bueno, y plagios, en todos los campos de la vida, los hay a patadas. Vamos, que algunos han ganado hace bien poquito el Premio Planeta 'adaptando' sin reparos la historia que un escritor desconocido le mandó al feliz ganador. Y ahí sigue, con la secuela ya en las librerías.
“Después de lo que han pasado, mis padres podrían simplemente seguir vivos, pero todavía desean vivir. Esa voluntad prodigiosa es su mejor legado. Su gran éxito. Su verdadero triunfo.”
Después de Las dos muertes de Ray Loriga tenía ganas de volver a leer algo de este autor. No me ha defraudado, es una novela brillante y que juega muy bien con el drama real.
4,5 que no redondeo a 5 pero qué aún no sé por qué. El sentimiento que plasma en 136 páginas me parece admirable, qué potencia. Todo un acierto no contar "El plagio" desde el sensacionalismo sino desde lo familiar y el sentimiento.
Un libro conmovedor, las primeras páginas te enganchan como si fuera una intriga real, porque habla de hechos que desconoces pero de un programa que conoces de sobra y resulta extraño que hayan pasado tantos años y se sepa tan poco. Pero después lo que te llena es la historia familiar, esos personajes tan tiernos, a ratos tristes, a ratos llenos de vida y que conforman un fresco muy reconocible de familia media española.
Quise leer 'El plagio por la premisa: al padre de Daniel Jiménez le robaron la idea de 'El gran juego de la oca'. Más que la historia del programa, es un homenaje a su familia y a una generación hecha de otra pasta. Aunque algo deslavazado, emociona.
Novela de autoficción en la que el autor cuenta cómo a su padre le plagiaron su idea para adaptar el juego de la oca a un formato televisivo y las consecuencias que este suceso tuvo en su familia.
Al contrastar sus propios recuerdos con los de su padre, se da cuenta de que no siempre coinciden. Su historia es una perspectiva imperfecta de la realidad. Esto le sirve para conocer y entender mejor a su padre, sus motivaciones, sus limitaciones, sus fracasos. Ello le lleva a concluir que la estabilidad emocional de los hijos depende, en gran medida, de su capacidad para aceptar a sus padres tal como fueron y tal como son.
«Tengo la sensación de que entonces, antes del plagio, pensaba que mi padre era un superhombre, y que no lo veía más porque era una persona importante. Pero el plagio lo cambió todo. Con tiempo advertí que a pesar de su fortaleza mental y de su confianza en sí mismo, de su energía innata y su capacidad de trabajo y esfuerzo, mi padre estaba hecho de la misma pasta que todos nosotros, una masa informe y blanda, normal y corriente, aunque también hermosa. La hermosura que tienen las cosas imperfectas. Ahora, mientras escribo sobre él, veo a mi padre como alguien vulnerable. Lo veo como me he visto a mí mismo tantas veces, como nadie querría vernos. Con nuestras miserias y nuestras torpezas. Con nuestras taras y nuestros miedos. Con todo lo que nos hace humanos».
Es un bello homenaje a su padre, pero también lo es para toda su familia, incluyendo a su madre y sus hermanas. Daniel Jiménez desnuda a su familia, tanto que en ocasiones ciertos pasajes de los que habla me han parecido demasiado íntimos. Mira que me suelen gustar las historias del día a día de gente común, pero en ocasiones he llegado a sentirme incómodo cuando tenía la sensación de entrar en territorio emocional muy privado.
El plagio que da titulo a este libro, y que es el centro gravitacional de la vida de esta familia, creo que está acertadamente descrito, da la información suficiente sin necesidad de entrar en una maraña de datos, juicios, y sentencias que llevan años sobre la mesa sin acabar de solucionarse. Queda muy clara la historia, y se empatiza rápidamente con la situación, tanto que jode ver la injusticia con la que alegremente ciertas personas rapiñan.
La escritura del libro es fresca, su forma de narrar anima a seguir leyendo, es entretenido y breve, se lee en un suspiro. En resumen, que me ha gustado.
Aunque la historia rezuma cierto pesimismo, ojalá y el futuro les haga justicia.
No me esperaba para nada que este libro me fuera a atrapar tanto. No es una historia con mucha acción, pero está contada con el alma, y además saber que es una historia real ayuda a sentir todavía más empatía con el protagonista y su familia. Como escritora y guionista me indigna bastante el suceso que se narra en este libro: ojalá se haga justicia en el caso del padre de Daniel. Al margen de lo triste de su historia, esta novela habla no solo del plagio y de la propiedad intelectual, sino de la dignidad, del legado, de la cultura financiera que se hereda de padres a hijos, del amor familiar, de la paternidad... No es fácil narrar con tanta sencillez y a la vez profundizar tanto en una historia. Me ha encantado.
"Después de lo que han pasado, mis padres podrían simplemente seguir vivos, pero todavía desean vivir. Esa voluntad prodigiosa es su mejor legado. Su gran éxito. Su verdadero triunfo."
Qué bonito hacer de una injusticia terrible una carta de amor preciosa a tu padre. Ojalá haya una reparación para Juan Jiménez y su familia, pero si no, al menos que mucha gente lea este libro, que no solo habla del robo que supuso El gran juego de la oca, sino también, y sobre todo, de dignidad, de resistencia y de voluntad y vocación <3
La historia familiar de cómo afectó que al padre de Jiménez le robaran la historia de un popular programa de televisión de los 90 en España. Una completa reflexión de las implicaciones que tiene una decepción enorme para toda su familia.
Mientras lo leía sólo quería llorar y abrazar a ese padre de familia y decirle que su hijo es un artista como él y que ha escrito quizás uno de mis libros favoritos. Menuda carga emocional; qué impotencia, qué tristeza y a la vez qué reconfortantes algunas reflexiones del autor. Es una maravilla de relato y si no me lo he terminado en un día ha sido por falta de tiempo.
Este tipo de casos siempre me generan una gran frustración por lo que en parte agradezco agradezco que no entre en detalles del plagio pero por otro lado me hubiera gustado saber mas del caso. El libro está bien narrado y no se anda por las ramas y empatizo totalmente con la familia .Hace falta una segunda parte con la resolución y me sorprende que apenas se sepa sobre este tema
Es un libro entrañable, un homenaje a la familia, aunque por ratos un poco deprimente. Me alegro de que el autor escriba sobre el plagio a su padre, pero en general creo que podría haber escrito un artículo en lugar de un libro.
"...es un libro importante porque habla con ternura y con inteligencia de las cosas que mueven el mundo. Lo que heredamos de nuestros padres, lo que legamos a nuestros hijos. El dinero, sí. Pero también la vocación. La dignidad. La resistencia." Daniel Remón.
Libro muy interesante basado en el robo de una idea de un programa de televisión. A pesar del título el libro habla del amor de un hijo a su padre. Es ligero y se lee sin querer.
Una historia de autoficción desgarradora, llena aún así de positivismo y lucha. Una lucha que pasa de generación en generación dando paso a un deseo de finalización de ese sufrimiento ancestral.
Una historia de propiedad intelectual, que nace de un deseo de la víctima por hacer justicia, visibilizando su problema pero que se convierte en una historia muy honesta acerca de los sueños, la frustracion, el amor, la lealtad, la nostalgia y la experiencia humana de familia que podemos llegar a sentir todos