El encargo de vigilar a Beatrice, la esposa de un importante empresario italiano, llevará al detective Will Palmer a embarcarse en el Red Moon, un crucero de lujo patrocinado por la Fundación Walter Woods, en el que viaja Jacques Delaunay, uno de los los científicos más prestigiosos del mundo.
Todo se desarrolla según lo previsto hasta que el barco recala en el puerto de Trujillo (Honduras) y un grupo dispar de ocho excursionistas, animados por el capitán Cunning, decide hacer turismo en Tegucigalpa. El grupo se dispersa de forma misteriosa y Will, siguiendo los pasos de Beatrice y de su supuesto amante, termina por encontrarse frente a la embajada americana en el instante en el que se produce un incidente diplomático, que salpica al embajador y a él mismo. Esa es la última vez que el detective ve al doctor Delaunay.
A partir de ese momento los acontecimientos se suceden deprisa. Por los resultados de sus pesquisas Will concluye que los extraños sucesos están relacionados con el asesinato de Paul Stern, asesor político del exvicepresidente de Estados Unidos Richard Grant, cometido tres meses antes.
Nada es lo que parece y pronto se da cuenta que le han tendido una trampa, mientras una desconocida enfermedad comienza a extenderse por el barco, lo que les impedirá tomar tierra y dejará a los pasajeros y a la tripulación del Red Moon sin contacto con el exterior.
He terminado el libro y la verdad, no ha sido de lo mejor, la historia me aprece bien, un poco enrevesada en algunas partes pero interesante toda la idea del virus, su origen, lo que sucede en el barco, etc.
Al inicio del libro la escritura se me hizo un poco rara, la escritora usa símiles un poco asquerosos para describir reacciones de los personajes, los cuáles en general no me incomodaban, pero las sentía fuera de tono, pensé que esto era porque se iba a tocar algún tema cómo hongos, infecciones, etc; pero no, al final no hay nada del estilo e incluso ese tipo de descripciones desaparecen a mitad del libro, sinceramente ahí si no sé que pasó me pareció curioso y no lo entendí jajaja.
En todo el libro lo que no me gustó para nada fueron los personajes, se supone que muchos de ellos son personas adultas con propósitos definidos sobre que están haciendo, pero se terminan comportando como adolescentes y dando información confidencial unos a otros sin razón, todo el tiempo me encontraba cuestionando las acciones de los personajes o las deducciones a las que llegaban. Si bien esto puede suceder de no conectar con un personaje, el problema es que me pasó con casi todos, no entendía su accionar y me parecía que contradecía en muchas ocasiones el cómo el personaje era descrito, ejemplo de esto es el protagonista que se supone tiene mucho tiempo siendo detective, pero va por el barco confesando a medio mundo que no es escritor y que está en una misión secreta, ¿que clase de detective secreto hace eso?
Finalmente, tampoco pude con el empalagoso romance, pero eso si puede ser personal porque casi nunca me gusta cuando hay un romance jajaja.
Es la segunda novela que leo de la autora y la verdad es que la historia es muy buena. La trama me parece muy bien organizada con un virus campando a sus anchas , mientras no dejan de sucederse extrañas muertes dentro del barco. . Los personajes van evolucionando de tal manera, que no siempre serán lo que nos parecía en un inicio, por lo que en ese sentido me ha parecido un libro muy correcto. . Sin embargo, hay alguna parte que se me ha hecho un poco densa, principalmente, los temas que tienen que ver con política, pero eso es mi impresión. . Como os digo, es una novela entretenida, que se lee muy bien y que quitando esos momentos puntuales, es una lectura a tener en cuenta.
No esperaba demasiado de este libro, realmente me sorprendió!! Más personas deberían conocerlo y darle una oportunidad. La narración y la historia están muy bien desarrolladas, el ritmo es el que me generó conflicto pero no es algo que afecte demasiado el interés por avanzar.